Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 14 mayo |
San Matías
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Por qué Dios no acaba con mi dolor?

Carlos Padilla Esteban - publicado el 24/11/16

El día en que Jesús prometió el paraíso a un ladrón

Jesús me promete la salvación desde la impotencia de la cruz. El buen ladrón pide misericordia en el último momento de su vida: “¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada”.

El buen ladrón se vuelve hacia Jesús: “Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”. Y Jesús responde con misericordia: “Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso”. Uno de los ladrones quiere ser salvado desde la cruz. El otro quiere estar con Jesús para siempre.

Lo reconoce entre la sangre. Descubre en su silencio un poder que no es de este mundo. Me impresiona la mirada del buen ladrón que ve el paraíso en medio del infierno de la cruz. Distingue la verdad oculta en ese silencio incomprensible.

¿Por qué no actúa Jesús? Su reino no es de este mundo. Y ese ladrón cambia el corazón. Se convierte en un momento de gracia. Descubre lo que durante tantos años no había visto. Lo descubre entonces, en medio de su propio dolor.

En ese instante ve la justicia de Jesús, su inocencia. Ve la pureza de su alma. Y Jesús descubre en él el amor, la verdad de una vida dilapidada sin sentido. Ve su pureza y se conmueve. Y le promete el paraíso. En ese mismo momento. En ese rayo de esperanza. Me impresionan siempre estas palabras.

Quisiera tener yo la mirada de ese ladrón arrepentido. Yo me creo salvado muchas veces. No veo el mal en mis obras. Y pienso que Jesús ya me ha dicho esas mismas palabras. Es mi orgullo el que me hace pensar que mi vida es digna de su amor. Me creo justificado. Y entonces no suplico perdón.

Quiero aprender de Jesús hoy. Quiero aprender de este buen ladrón. Quiero esa mirada pura y arrepentida. Quiero ver mi fragilidad y reconocer que todo es don, gracia, misericordia.

Dios me salva por su amor incondicional, no por mis méritos. Me quiere como soy en mi fragilidad. Me abraza en mi pobreza y en mi pecado. Y me levanta. Como hace hoy con los brazos clavados. Sus palabras son esperanza. Ese mismo día estaría en el paraíso. Es como si todo hubiera tenido sentido.

Me gustaría mirar al buen ladrón como lo miró Jesús aquella tarde. No lo juzgó. No condenó su vida pasada. Se conmovió simplemente ante sus palabras de arrepentimiento. Yo a veces juzgo al que actúa mal. Al que no es como yo. Al que no tiene presente a Dios en su vida. Lo juzgo por su pasado y por su presente. Juzgo al ladrón que me robó sin conocerlo. Lo condeno desde mi cruz. Juzgo con mis ojos llenos de poder, vacíos de perdón.

No sé mirar como mira Jesús, que perdona, abraza, sostiene, da esperanza. Quiero mirar así la vida de los que me confía. Sin juzgarlos. Viendo la luz que hay en su corazón. Perdonándolos y alentándolos a dar la vida, a confiar en el amor de Dios.

Quiero prometer el paraíso. Hablar con palabras llenas de esperanza. Quiero sembrar luz en medio del dolor. Y hacer que su reino de misericordia y bondad se extienda con mis gestos.

Tags:
cruzdolorjesucristosufrimiento
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Lucía Chamat
Una curiosa foto de «Jesús» que conmueve a Colombia
2
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
3
Philip Kosloski
5 revelaciones sorprendentes del «tercer secreto» de Fátima
4
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa cuenta que vio un milagro por intercesión de la Virgen de...
5
POPE FRANCIS
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa instituyó el ministerio del catequista en la Iglesia
6
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
7
Ramón Antonio Pérez
María de San José y su ayuno total: “Durante diez años solo consu...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.