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3 formas de prevenir el Alzheimer y la soledad

T.T | Getty Images
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¿Sabes cuán importante es el contacto social es crucial en la vida de las personas mayores?

Muchas personas mayores que viven en centros de cuidado no tienen amigos ni familia que puedan pasarse un rato para charlar o tomar una taza de café. Y para personas que ya se sienten aisladas puede resultar difícil hacer nuevas amistades.

Si tienes algo de tiempo libro, plantéate a visitar (incluso con niños) a un vecino o prepara una visita a una residencia de ancianos (confía en nosotros, los niños se lo pasarán en grande explorando los salones y conociendo nuevas caras). El contacto social es crucial en la vida de un anciano, les ayuda a permanecer tanto físicamente sano como mentalmente despierto y activo en su vida.

El hecho de que sea un acto misericordioso es motivo suficiente, pero es posible que el impacto de tu visita sea incluso mayor: un reciente estudio de Harvard indica que los ancianos solitarios podrían estar en mayor riesgo de desarrollar Alzheimer.

En dicho estudio, se evaluó en relación a su nivel de soledad a 79 ancianos cognitivamente normales. Aquellos que respondieron sentirse más aislados eran los más propensos a tener mayores niveles de la carga amiloide cortical, un elemento que los científicos consideran un marcador de desarrollo de alzheimer.

Aquí tienes tres formas singulares para ayudar a que los mayores de tu entorno afronten sus vidas con un poco menos de soledad y un bastante más de esperanza (¡y diversión!).

Enseña a los mayores a usar un ordenador

Aunque la comunicación cara a cara es siempre preferible, imagina cuantísimo podría ayudar a la soledad de los más mayores si supieran utilizar Skype con sus familias o si pudieran seguir las andanzas de sus nietos a través de Facebook.

Sin duda puedes dejarte caer en muchos centros o residencias de mayores para una charla y un café y, de paso, enseñar a un señor o una señora cómo usar un ordenador, algo que les permitirá mantener el contacto con un gran número de seres queridos dondequiera que estén.

Es posible que el centro de ancianos al que te dirijas no tenga salón de informática, así que compruébalo primero para ver si puedes apuntarte a dirigir o a ayudar con una clase. También es posible que puedas apuntarte a dar clases individuales a ancianos en tu biblioteca local.

Si buscas dedicar más tiempo a tu compromiso, SeniorNet siempre está a la búsqueda de nuevos voluntarios para establecer centros de enseñanza de informática en sus comunidades. Actualmente, esta organización tiene más de 60 centros de enseñanza y más de 3.000 voluntarios en Estados Unidos y el extranjero.

Que participen los niños

Muchos abuelos no ven a sus nietos con tanta frecuencia como quisieran. En una comunidad de pares, pueden pasar semanas o incluso meses sin que algunos ancianos estén en contacto con niños. Haz una llamada a la residencia de ancianos o al centro comunitario de tu localidad para ver si estarían dispuestos a que les visitarais con tus hijos. Muchas residencias animan a los voluntarios a que dediquen un rato de conversación, manualidades o juegos de mesa con los residentes.

También podrías hablar con los profesores de tus hijos para planificar una excursión o un proyecto de servicio comunitario en algún centro de ancianos. Si no es posible organizar una visita, los críos siempre podrán crear una sonrisa en los rostros de los mayores regalándoles una tarjeta de saludo.

Por ejemplo, hay muchas organizaciones benéficas en Estados Unidos, como Ethos en Massachusetts, que aceptan tarjetas de voluntarios y luego las reparten entre los ancianos que viven solos o se sienten aislados. ¿Hacen lo mismo en tu país? ¡Infórmate y toma los rotuladores!

Compila testimonios para un proyecto de historia oral local

Por la mera virtud de haber vivido una vida larga, los ancianos tienen muchas historias que contar. Cada vez hay más comunidades que hacen un esfuerzo por grabar estas historias y archivarlas para referencia o simple disfrute de futuras generaciones.

Por ejemplo, hay un programa de radio estadounidense, StoryCorps en la cadena NPR, que narra historias cotidianas de estadounidenses, pero es que además cualquiera puede grabar entrevistas para la organización. Hay estaciones móviles en ciudades de todo el país, así que no es necesario que los voluntarios tengan herramientas de grabación.

También es posible que la biblioteca o museo local o nacional lleven un proyecto (o dos) de historia oral que ofrezca formación y te permita tomar prestado su equipo. Dependiendo de los programas que funcionen en tu zona, es posible que te asignen un tema o que te encarguen buscar a alguien de cierto perfil.

Si se diera este último caso, llama a la residencia de mayores o al centro comunitario más cercano. ¡Te sorprenderán las increíbles vidas que han tenido tus vecinos! Hasta las vidas más sencillas están llenas de belleza y fuerza. Dedica tiempo a demostrar a los ancianos de tu localidad que sus vidas son importantes.

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