Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 26 julio |
San Joaquín y santa Ana
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Rezar en familia?

© Corinne SIMON/CIRIC

François Ossama - publicado el 22/11/16

Orar juntos ayuda a permanecer unidos

Es cierto, la fe es una relación personal con Dios. Pero esta relación puede resultar estéril si no está arraigada en una expresión práctica dentro de una comunidad de vida. Y la comunidad básica es la familia.

Cristo da el ejemplo: se hizo carne en una familia, la sagrada Familia de Nazaret, y luego lleva a cabo su obra de redención rodeado de sus apóstoles y sus discípulos, a quienes Él mismo considera como una familia (Mt 12:50).

Nuestra primera comunidad de vida

KIEDY ŻONA STAJE SIĘ MATKĄ
Lopolo | Shutterstock

La fe alcanza su mayor fecundidad cuando se vive en interacción con los demás, y en primer lugar con nuestro cónyuge y nuestros hijos, quienes, de hecho, forman nuestra primera comunidad de vida, nuestra Iglesia doméstica (CIC, 1655).

Ciertamente, a través de estos vínculos nuestra relación personal con Dios encuentra sus manifestaciones concretas (las virtudes, la caridad, el perdón, etc.), así como una profundidad posible gracias a la piedad común que hace que los cónyuges encuentren edificación y fortaleza mutua.

La fe personal adquiere su primera ventana apostólica en la transmisión a los hijos. Por tanto, para los esposos no debería haber discontinuidad entre la fe que profesan y su vocación matrimonial.




Te puede interesar:
¿Cómo transmitir la fe a mis hijos tomando en cuenta su edad?

La pareja que reza unida permanece unida

RELATIONSHIP,PRAYER
Shutterstock

Vivir la fe de forma concreta en el hogar implica que los cónyuges tengan momentos para orar juntos, para vivir los sacramentos juntos, sobre todo en la misa del domingo, que puede convertirse en un auténtico ritual conyugal y familiar: conviene practicarlo regularmente en pareja y con los niños.

Esta piedad comunal en la oración y en la Eucaristía alimenta la fe personal y refuerza la relación conyugal en sí: “la pareja que reza unida permanece unida”, dicen los matrimonios más experimentados.




Te puede interesar:
10 trucos de un papá para llevar a los pequeños a Misa

No es estrictamente necesario realizar largas oraciones ni hacer actos de ostentación en la práctica religiosa en general. Pueden bastar las oraciones en la iglesia, hechas con devoción y constancia, y sumando, evidentemente, la intencionalidad familiar.

Los gestos sencillos de piedad, como bendecir la mesa, reafirman la presencia del Señor en el hogar.

También se puede poner énfasis en la lectura y la meditación compartidas de la Palabra de Dios. Es una excelente oportunidad para establecer una comunión familiar en torno a Cristo, presente a través de su Palabra. Es indudable que, en estos momentos, Él mismo proclama su Evangelio a la familia reunida en su nombre.




Te puede interesar:
27 pequeñas oraciones para rezar con los niños

Nuestra familia, un regalo de Dios

HANDS, ROSARY, CHILD
osobystist | Shutterstock

En la familia, y esto es un elemento esencial, la fe no debe permanecer como una palabra vacía o una postura, sino que ha de convertirse, a través de ambos cónyuges, en una fuente de transformación personal que conduzca a desear y a hacer el bien a los demás.

Vivir la Palabra de Dios en pareja significa ponerla en práctica para el bien de los cónyuges y los niños, a través de la práctica personal de las virtudes, de la tolerancia, del perdón, etc.

La fe, fuente de amor, nos da la razón plena de amar a nuestro cónyuge y nuestros hijos, respetándolos y mostrándonos generosos hacia ellos.

Nuestra santificación personal pasa por la manera en que hayamos cumplido nuestros deberes para con ellos: estamos llamados, siempre, a cuidarlos como las personas que Dios ha puesto bajo nuestro cargo.

De esta manera, el matrimonio se concilia con nuestra fe personal y se convierte de forma concreta en un camino de santidad personal, y, si fuese necesario, de conversión para el cónyuge que no cree o que ha caído en la tibieza.




Te puede interesar:
Lo que le pedí a Dios al casarme con un no creyente

Dar ejemplo a los hijos

FAMILY, PRAYING, LUNCH;
Aquarius Studio | Shutterstock

En lo que concierne a los hijos, la mejor manera de que los padres les transmitan la fe es vivirla ellos mismos. No hay mejor catequesis para un niño que la imagen de sus padres unidos en la oración; una imagen así es más edificadora, profunda y duradera que las palabras.

Por último, el compromiso eclesiástico de la pareja a través de la participación en movimientos cristianos también enriquece la vida de fe en el hogar. Es un elemento de fecundidad social y espiritual puesto que, de otra forma, la caridad en nosotros se debilita cuando se reducen los horizontes de la fe doméstica.

Parafraseando al papa Francisco, podríamos hablar de un “hogar de misión”, un hogar que realiza el encargo del Señor (Mt 28:19) difundiendo el Evangelio de la familia en torno a Él.

Unidos en la fe

CHURCH PEOPLE BELIEVE FAITH RELIGIOUS FAMILY
© By Rawpixel.com | Shutterstock

Las familias que tienen puesta su mirada constantemente y de forma sincera en el Señor, con devoción y humildad, experimentan su gran providencia.

No tienen necesariamente menos dificultades que los demás, pero se benefician del auxilio que Dios obra sobre ellos manteniendo su unidad, para que perseveren con su firmeza en la fe a través del recurso a la oración.

Una unidad de fe como esta puede vivirse incluso en un hogar mixto (bautizados en los que uno no sea católico). Es posible en la medida en que cada uno de los cónyuges dé testimonio de su fe a través de su ejemplo de vida y de piedad.

Luego, los esposos han de respetarse en su elección, aceptando abrirse a los elementos más significativos de su espiritualidad, es decir, a aquello que siempre les acerque más a Cristo.

Tags:
familiafeoracion
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
st charbel
Aleteia Líbano
¿Acaso no está sucediendo lo que dijo san Charbel?
2
SEPARATION,
Ks. Michał Lubowicki
Lista de causas de nulidad matrimonial (más habituales de lo que ...
3
MEXICO
Jesús V. Picón
Quería ser sacerdote para demostrar que Dios no existía
4
Magdalene
Miguel Pastorino
La verdad sobre María Magdalena: ¿fue una prostituta?
5
Ks. Michał Lubowicki
Lista de impedimentos para casarte (hay más razones de las que cr...
6
ANGEL,CHILD,STATUE
Philip Kosloski
¿Te preocupan tus hijos? Haz esta oración a los ángeles de la gua...
7
Kathleen Hattrup
Posible milagro revelado en fotos exclusivas
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.