Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
martes 26 octubre |
San Witta (Albino) de Bürberg
Aleteia logo
home iconDesde Roma
line break icon

La vacuna contra las polarizaciones en el mundo y en la Iglesia

Vatican Insider - publicado el 20/11/16

Las palabras de Papa Francisco durante el Consistorio para la creación de nuevos cardenales pusieron el dedo en la llaga.

Tocaron un nervio sensible de nuestra época. El Papa habló de una epidemia, de un virus que enferma a nuestras sociedades. El virus de la polarización y de la enemistad. El virus que lleva enfrenta a unos con otros, que lleva a pensar que el otro, el diferente de nosotros, es un «enemigo». La condena recíproca, el uso de lenguajes de desprecio y ofensivos, el gusto por el ataque personal contra quien piensa diferente o quien tiene otra inclinación política, las dificultades para conceder a los inmigrantes o a los refugiados incluso el estatuto de ser humano con su dignidad y sus derechos.

No se requiere quién sabe cuál clarividencia para reconocer y ver este virus. Es una epidemia que está aumentando exponencialmente, como demuestran los conflictos armados, las guerras y las guerrillas, la insensibilidad frente a las tragedias contemporáneas, las actitudes antagonistas de ciertas reivindicaciones. «Cuántas situaciones de precariedad y de sufrimiento se siembran a través de este aumento de la enemistad entre los pueblos», dijo el Papa.

Francisco reconoció con realismo que la Iglesia no es inmune a este virus. Los bautizados, empezando por los pastores, no son inmunes porque no son inmunes al pecado. Por ello, Francisco recordó que esta epidemia existe «¡entre nosotros! Sí, entre nosotros, dentro de nuestras comunidades, de nuestros presbiterios, de nuestros encuentros. El virus de la polarización y de la enemistad permea nuestras formas de pensar, se sentir, de actuar. No somos inmunes a esto y debemos estar atentos para que esta actitud no cope nuestro corazón».

Sería un error reducir el objetivo de las palabras papales pensando que fueron pronunciadas específicamente para ciertas personas, y aplicarlas selectivamente (como venganza) a casos específicos, acaso refiriéndonos a los que consideramos como «adversarios» en estos momentos. En un tiempo en el que en el mundo y en la Iglesia parecen prevalecer las polarizaciones, la invitación de Francisco se dirige a todos: hay que volver a lo esencial bajo el signo de la misericordia.

Es una invitación a tomar en serio las palabras de Jesucristo (y no de alguno de sus interpretes “buenistas”): «amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman». Una invitación arrolladora, muy alejada de lo que nuestra naturaleza herida por el pecado podría hacer. Frente a los adversarios y enemigos, de hecho, «nuestra actitud primera e instintiva es descalificarlos, desautorizarlos, maldecirlos; buscamos en muchos casos “demonizarlos”, a fin de tener una “santa” justificación para sacárnoslos de encima».

El Papa explicó que esas palabras son una de las «características más propias del mensaje de Jesús», son su secreto, de allí proviene «la potencia de nuestro andar y el anuncio de la buena nueva». En el corazón de Dios no hay enemigos, Dios solo tiene hijos a los que ama a pesar de todo, a pesar de sus pecados, a pesar de sus imperfecciones. «Nosotros levantamos muros, construimos barreras y clasificamos a las personas», mientras que Dios «no espera a amarnos cuando seamos menos injustos o perfectos; nos ama porque eligió amarnos».

Frente al virus que transforma las diferencias en síntomas de hostilidad, amenaza y violencia, que difunde las divergencias y las mantiene irreconciliables, que no permite que las heridas se curen, el único antídoto es tomar seriamente las palabras del Evangelio. Dejándose interrogar y poner en discusión.

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa cuenta que vio un milagro por intercesión de la Virgen de...
2
QUIÑONEZ
Pablo Cesio
Álex Quiñónez, una muerte cargada de violencia que vuelve a enlut...
3
READING
Gelsomino del Guercio
Las tres reglas fundamentales para los lectores en la misa
4
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
5
Aleteia Brasil
¡Cuidado con las oraciones de sanación y liberación!
6
newborn
Mathilde De Robien
15 nombres de niña cuyo significado conecta con Dios
7
EUCHARIST
Philip Kosloski
Esta hostia eucarística fue filmada sangrando y latiendo como un ...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.