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Lo que tienes que saber sobre magos, brujas y hechiceros

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Incursionar en las artes oscuras no es sólo cosa de "Harry Potter"

Con el reinicio de la franquicia Harry Potter este año con Animales fantásticos y dónde encontrarlos, volverá también la moda de las brujas, los magos y los hechizos. De hecho, está prevista la apertura de una escuela en la vida real en Francia que ofrecerá una “experiencia de cuatro días (…) siguiendo el modelo del primer libro de Harry Potter, Harry Potter y la piedra filosofal. Los estudiantes participarán en una ceremonia de selección, aprenderán a jugar al quidditch y recibirán clases de Herbología, Pociones y Encantamientos”.

Aunque todo eso parece diversión y juegos, hay muchos que no se percatan de que el mundo de Harry Potter no está tan alejado de la realidad. En realidad existen las brujas, magos y hechiceros y de hecho lanzan hechizos, estudian pociones y practican la magia.

Las brujas de Estados Unidos

Recientemente vio la luz un documental que seguía las vidas de brujas modernas en Estados Unidos y que descubría que “muchas brujas mantienen en secreto sus vidas mágicas y prefieren permanecer dentro del ‘armario de las escobas’, del que solo salen para amigos y colegas creyentes”.

“Morpheus, por ejemplo, es el alias usado en el documental para una mujer cuyo trabajo de día es para el gobierno federal. Pero también es una respetada sacerdotisa del área de la Bahía de San Francisco, que canta a la luna y que arrastró piedras terriblemente pesadas por caminos polvorientos para construir un henge [un antiquísimo círculo ritual] en honor a Morrigan, la diosa celta de la guerra”.

Hay cerca de un millón de estadounidenses que practican el “paganismo” y se identifican como “brujos” y “brujas” y que “practican una religión politeísta y adoradora de la naturaleza, con sus propios ritos y rituales”.

Según un artículo de Cosmopolitan, “es cierto que las brujas se reúnen en un círculo para realizar rituales, algunos al aire libre, bajo la luna. Usan varitas y dagas ceremoniales (o athames) para guiar la energía mágica en la dirección apropiada; también interpretan cánticos, a veces en antiguas lenguas. Según la tradición específica de la formación de cada persona, es posible que practiquen magia estando desnudos (skyclad)”.

Es cierto también que realizan “embrujos” y que adoran a múltiples dioses, pero un auténtico “brujo” no es un adorador del diablo. En época de Halloween, brujos y brujas celebran el Samhain y “llevan a cabo rituales especialmente intensos, evocando a personas que ya han fallecido con la esperanza de recibir un mensaje o ayuda desde el otro lado”.

El Dumbledore de la vida real

Hace unos cuantos años, un hombre llamado Oberon Zell-Ravenheart, autoproclamado “maestro de hechicería”, abrió una escuela online llamada “Grey School of Wizardry”, donde los estudiantes reciben educación en “’Matemágicas’ avanzadas, Entrelazamiento cuántico, Cosmología y Metafísica, Sabiduría popular, Wortcunning [medicina herbaria] y todas las ciencias antiguas”.

Ravenheart también organiza “campamentos de magia” y espera algún día poder crear su propia academia de hechicería. Ha dedicado su vida al estudio de las artes oscuras y se mostró muy entusiasmado cuando Harry Potter trajo un nuevo aliento de interés por el mundo de los magos.

Muchos magos de hoy en día estudian las “artes oscuras”, también conocida como “magia negra”, aunque otros prefieren la “magia blanca”.

La magia negra en particular está estrechamente asociada con el satanismo e incluye la invocación de demonios y espíritus malignos, además de embrujar o maldecir a otras personas. La famosa “misa negra” está asociada a este tipo de magia y es una inversión y una parodia sacrílega de la misa latina tradicional.

El propósito de la práctica de la magia es, sobre todo, obtener conocimiento o poder sobre el reino creado y manipular cosas o acontecimientos para beneficio personal.

El problema de practicar magia

La Iglesia católica es manifiestamente clara en que los católicos no pueden coquetear con los hechizos o encantamientos de brujería, hechicería o magia:

“Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo —aunque sea para procurar la salud—, son gravemente contrarias a la virtud de la religión. Estas prácticas son más condenables aún cuando van acompañadas de una intención de dañar a otro, recurran o no a la intervención de los demonios. Llevar amuletos es también reprensible. El espiritismo implica con frecuencia prácticas adivinatorias o mágicas. Por eso la Iglesia advierte a los fieles que se guarden de él. El recurso a las medicinas llamadas tradicionales no legitima ni la invocación de las potencias malignas, ni la explotación de la credulidad del prójimo” (Catecismo de la Iglesia Católica 2117).

La magia busca poner las riendas de todo en las manos del brujo y niega el cuidado providencial de Dios sobre toda la creación. Es perjudicial para el alma y sumerge al practicante en una enorme oscuridad de la que es difícil salir. Afortunadamente, muchas brujas y hechiceros han encontrado a Cristo y fueron salvados por su gran misericordia.

Así que recuerda, la brujería, la magia, la hechicería y sus practicantes son reales y cuanto más se escarba en las artes oscuras, más lejos nos situamos de Dios.

 

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