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La necesidad de migrantes haitianos tuvo respuesta en una iglesia chilena

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Reciben clases de español y capacitación laboral de la mano de un párroco local

Nunca se imaginó que aquellos haitianos cambiaran todos sus planes. Los recién llegados a Chile se acercaron a la Iglesia de San Saturnino en el Barrio Yungay de la capital. Eran tres y lo primero que preguntaron fue si la Iglesia podía hacer algo por ellos.

Y él,  Juan Carlos Cortez  -párroco del lugar desde hace pocos meses-,  tuvo que recoger el guante. Al verse interpelado lo primero que pensó fue en empezar a darles clases en español, pues un de las principales barreras para este tipo de migrantes precisamente tiene que ver con el idioma.

Pero a la siguiente semana fue mayor la sorpresa cuando ya no eran tres, sino que eran ocho los haitianos que acudían a la parroquia a tomar clases de español.  La voz se siguió corriendo y pasaron a ser quince, hasta ahora, donde unos 150 haitianos acuden varios días a la semana al lugar con la esperanza de aprender el idioma que los catapulte hacia un futuro mejor.

El lugar donde se dictan estas clases masivas es un galón continuo a esta Iglesia de San Saturnino, que en 2010 el terremoto que afectó Chile la dejó destrozada, inutilizable, aunque en pie.

“Esto nunca fue una iniciativa, sino que desde un principio fue una respuesta a una necesidad. Pensé que esto tendría un plazo determinado, nunca imaginé que esto se iba a convertir en algo tan importante para nosotros y para ellos”, señaló el sacerdote en diálogo con La Hora de Chile hace un tiempo.

Pero claro, Juan Carlos no está solo para esta noble tarea, sino que lo acompañan varios voluntarios que intentan colaboran con las necesidades de estas personas.

Y precisamente, estos migrantes están más que agradecidos pues reconocen el esfuerzo que se está haciendo para con ellos, instancia donde además reciben materiales gratis y hasta desayunos.

En cuanto a lo laboral, la parroquia también los ayuda a elaborar currículum en español para que puedan mejorar las búsquedas. Sin embargo, también significa un obstáculo el hecho de que no exista un convenio entre Chile y Haití para convalidar estudios, por lo que muchos profesionales que llegan al país tienen que buscar empleos en áreas vinculadas a la construcción u otros servicios como limpieza.

El propio Juan Carlos lanzó un llamado para que haya flexibilidad con respecto a estos trámites.

El fenómeno de la migración es un tema candente en varias regiones del mundo. Entre ellas, América Latina. Y en este caso Chile. Gracias a la llegada de gran número de migrantes, provenientes principalmente de Colombia, Ecuador, Perú y Haití a Santiago de Chile este tipo de iniciativas comenzaron a proliferar.

Incluso, recientemente se anunció la apertura de la Escuela Libre de Migrantes de Santiago en el mismo barrio donde estos hatianos aprenden español, aunque con objetivos un tanto distintos de parte de los responsables de impartir conocimientos.

Pero más allá de esto, lo positivo es que el foco está puesto en los migrantes y de por sí significa un paso importante, esto de darle oportunidades al extranjero, para cualquier sociedad libre y civilizada.

 

 

 

 

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