Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 21 junio |
Santa Florentina
home iconEstilo de vida
line break icon

Hija adulta de alcohólico, ¿es posible llevar una vida normal?

Magdalena Wójciz - publicado el 10/11/16

Me escapaba de las conversaciones difíciles, mis relaciones se venían abajo

Vuelves a casa, en la que no estás a gusto. Vives en una tensión constante, miedo y preocupación por si tu padre vuelve borracho. Escapadas nocturnas a casa de la abuela, porque otra vez él empezó a discutir. En la escuela, eres una alumna ejemplar, siempre involucrada socialmente, una buena colega, abierta y sociable. Después de clase, una muchacha asustada e insegura.

Miras con envidia a otras familias que pasan tiempo juntas, van de vacaciones en el extranjero, van al cine. No le hablas a nadie de tu vida cotidiana. Después de todo, es una vergüenza. Sueñas en silencio con una familia cariñosa y con un papá en el que puedas confiar, sentarte en sus rodillas mientras él te abraza durante una tormenta en el exterior. Sin embargo, nada de esto sucede.

Así fue mi infancia

Soy la hija adulta de un alcohólico (HAA). Durante un largo tiempo de mi vida he experimentado un sentimiento de vergüenza y rechazo. Pensamientos inherentes en mi cabeza me decían que yo era peor, que tenía muchos defectos, que no cumplía con las expectativas de los demás.

Todo lo tenía que tener bajo control. No sabía hablar de mis sentimientos y necesidades. Me escapaba de las conversaciones difíciles. Mis relaciones se venían abajo, y yo dejé de creer que algo pudiera terminar bien. No sabía quién era realmente.

Entonces pensé: ¿mi vida va a ser normal algún día?¿Alguien será capaz de amarme a mí con todo esto? Estaba convencida de que no. ¿Mi vida será normal, entonces cómo será?

En aquel entonces creía que todo iba a salir bien cuando solucionara los problemas conmigo misma, dejara de cometer errores y procurara no volver a tener que lidiar con más problemas. En mí misma veía sólo millones de piezas que reponer.

La debilidad que se convierte en fuerza

El momento en el que hice las paces con mi vida, fue cuando me di cuenta de que mi vida era normal. Ni mejor ni peor, era simplemente diferente. No puedo cambiar el pasado, pero puedo aprender de él muchas cosas buenas. Mi debilidad se ha convertido en mi fuerza.

Sí, no es fácil. Se requiere perdón, aceptación, terapia y trabajo consigo mismo. Pero cuando te tomas tu experiencia como una oportunidad de crecimiento personal y no como una lacra que te marca para toda la vida, todo cambia.

Cada uno de nosotros lleva en su interior algún peso. Y de pronto resulta que incluso con esta carga se puede soñar, amar, desarrollar las pasiones y amar la vida imperfecta.

Un pedazo de la sombra

¿Por qué digo en voz alta que soy HAA? Porque somos miles de personas. Muchos siguen pensando que les pasa algo. Estas personas no creen que les irá bien. No tienen el valor de enfrentarse a sus miedos. Creen que su vida es un gran fracaso. Una terrible mentira.

Dentro de tres meses me caso con un hombre maravilloso. Empecé la vida adulta. Invierto en mí misma y en mis pasiones. Siento que puedo amar, hablar y resolver conflictos. Me permito no ser perfecta y a cometer errores como todo el mundo. Mi pasado no me determina: soy HAA y tengo una vida normal.

Hoy puedo hablar de ello sin vergüenza y humillación, que antes sentía. Me costó mucho, pero nunca renuncié a la lucha por mí misma. Tengo las mismas dificultades que los demás. Aprendemos constantemente a amar, a aceptar y a comprender, sin importar cómo fue nuestro pasado. Todo el mundo tiene su pedazo de sombra.

Tags:
alcoholsuperacióntestimoniovaloresvida
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
CHIHUAHUA
Jesús V. Picón
El enfermero que moría de COVID y su mensaje de confianza en Dios
2
PASSION OF THE CHRIST
Cerith Gardiner
7 pruebas y tribulaciones que Jim Caviezel enfrentó al interpreta...
3
Histórias com Valor
Después del coma, un niño asustó a su madre al decirle que conoci...
4
Pablo Cesio
El Padrenuestro, la oración que asustó a un grupo de delincuentes
5
SAINT JOSEPH
Maria Paola Daud
El asombroso poder de san José dormido
6
MIRACLE
Maria Paola Daud
Mateo se perdió en el mar… ¡y apareció en brazos de papá!
7
Ramón Antonio Pérez
María de San José y su ayuno total: “Durante diez años solo consu...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.