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¿Es cierto que un obispo es el candidato favorito para alcalde de Río de Janeiro?

Marcos Oliveira-Agência Senado-CC
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Marcello Crivella ha sido dirigente de la Iglesia Universal del Reino de Dios, una secta neopentecostal

Un obispo y un maltratador, favoritos para la alcaldía de Río de Janeiro”. La verdad es que el titular no puede ser más sorprendente. Lo leíamos hace unos días en el medio ruso Sputnik News, en un artículo en torno a las elecciones municipales en Río, cuya primera vuelta se celebró el pasado 2 de octubre.

En estas informaciones previas se le otorgaba al candidato Marcelo Crivella, al que algunos medios denominan “obispo evangélico”, y otros simplemente “obispo”, un 29 % de intención de voto, ya que “cuenta con un fuerte apoyo de las clases más populares del suburbio y las favelas, donde las iglesias evangélicas tienen fuerte penetración y mucha influencia social”.

No en vano, algunas estadísticas hablan de casi un 30 % de evangélicos en Río.

Finalmente, el 2 de octubre Crivella obtuvo algo más del 27 % de los votos, por lo que acudirá con fuerza a la segunda vuelta de los comicios municipales, que tendrán lugar el próximo 30 de octubre.

Se batirá con el candidato socialista Marcelo Freixo (ya que, como recuerda Efe, la legislación brasileña prevé que haya una segunda ronda en las ciudades con más de 200.000 electores en que ninguno de los candidatos obtenga la mitad de los votos más uno).

¿Quién es?

Marcelo Crivella, ingeniero de 58 años, candidato del Partido Republicano Brasileño a la alcaldía de Río de Janeiro, ya ha tenido un importante papel en la política nacional al ser elegido senador en 2010 y después haber sido ministro de Pesca y Agricultura durante el primer gobierno de Dilma Rousseff.

Al ser uno de los senadores que votaron afirmativamente en el proceso de destitución de la presidenta brasileña, algunos lo han acusado de traidor y oportunista.

Crivella es miembro de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), también conocida como “Pare de sufrir”, una secta de origen evangélico nacida en Brasil, y antes de su salto a la política fue “obispo” de la organización, uno de sus dirigentes.

Tiempo atrás, estuvo una década en África representando a la secta, tal como informan los medios de comunicación. No sólo eso, sino que es el sobrino del fundador y líder de la IURD, Edir Macedo, uno de los hombres más ricos e influyentes de Brasil.

Por el rechazo que suscitaba en los cariocas, Crivella ha optado por “pedir una licencia de la iglesia y omitir todo tipo de referencia a ella en la propaganda electoral”, según explica la agencia Efe.

Por otro lado, en una entrevista que concedió al diario brasileño O Globo, el candidato afirmó que “la Universal no va a participar en mi Gobierno”, refiriéndose a la secta.

Para desmarcarse, al menos en su imagen, de la percepción impopular que tiene la IURD en amplios sectores de la población, Crivella ha aprovechado la campaña electoral para reunirse con representantes de la comunidad homosexual y para acercarse a miembros de la Iglesia católica o del candomblé (culto sincretista afroamericano).

¿Iglesia evangélica… o secta?

El sociólogo Mauro Paulino, director de la empresa demoscópica Datafolha, afirma que “la bancada evangélica es una de las que más crece” en el congreso de Brasil.

Sin embargo, la inclusión de la IURD en el cómputo de grupos evangélicos con influencia política es, cuanto menos, controvertida.

Como ya se ha repetido en numerosas ocasiones, no puede meterse en el mismo saco a “Pare de sufrir” con las comunidades evangélicas.

En la órbita del neopentecostalismo, la IURD es una secta, y una buena señal de ello es que no la aceptan los grupos evangélicos, como ha sucedido en España y Portugal, donde no ha podido ingresar en las federaciones de confesiones religiosas protestantes.

Fundada en 1977 en Brasil por Edir Macedo, la IURD suele estar en el centro de las polémicas, tanto por sus doctrinas (que mezclan elementos evangélicos, católicos, afroamericanos, supersticiosos…) como por sus prácticas (especialmente en cuanto al proselitismo y a la recaudación de dinero de los adeptos).

Como explica el experto Miguel Pastorino en un artículo publicado en Aleteia, “no es correcto ubicarla como iglesia cristiana ni como neopentecostal, porque estamos ante una amalgama doctrinal alejada de los núcleos fundamentales del cristianismo y su principal finalidad es lucrativa”.

“Muchos teólogos evangélicos latinoamericanos y expertos en nuevos movimientos religiosos, advierten de que se trata de una secta que manipula a sus adeptos con fines económicos, con una fachada cristiana”, añade.

Un partido que es el “brazo político” de la secta

El Partido Republicano Brasileño (PRB) nació en 2005 con el nombre de Partido Municipalista Renovador, que cambió a su denominación actual un año después. En 2010 ya contaba con más de 220.000 afiliados.

Es considerado como el “brazo político” de la IURD y la vinculación es clara, aunque no se identifique el partido con la secta. Por ejemplo, su candidato de este año a la alcaldía de Sao Paulo ha sido un católico, Celso Russomanno.

En poco más de una década el PRB ha conseguido un importante apoyo electoral en ascenso. Ya en 2008 consiguió 4 millones de votos en las municipales y 54 alcaldes, y en 2014 obtuvo 21 diputados federales y 31 diputados estatales.

En 2012 vio el nombramiento de Crivella como ministro de Pesca y Agricultura, hasta que dos años después fue sustituido por el también miembro del PRB Eduardo Lopes.

En 2015 su diputado federal George Hilton –pastor de la secta– fue nombrado ministro de Deporte. Y en mayo de 2016 el hasta entonces presidente del PRB, Marcos Pereira, asumió la cartera de Industria, Comercio Exterior y Servicios.

Con respecto a George Hilton, tal como informó con motivo de su nombramiento como ministro de Deporte la agencia DPA, es recordado por un polémico episodio ocurrido en 2007, cuando fue interceptado en el aeropuerto de Belo Horizonte portando 11 valijas y cajas con dinero en efectivo que se presume provenía de donaciones de los adeptos de la IURD.

El incidente originó su inmediata expulsión del derechista Partido del Frente Liberal, su antigua agrupación política, hoy extinta.

Miguel Pastorino afirma que “muchos misioneros colaboradores directos de Macedo que fundaron sedes de la IURD por todo el mundo, están en la actualidad totalmente dedicados a la vida política”.

No sólo eso, sino que “el sueño de Macedo es convertir al Brasil en un estado religioso y gobernar con mano dura y mesiánica”.

Ex adeptos y críticos de la secta señalan que Edir Macedo “en cada campaña política busca captar votos de sus fieles hacia aquellos candidatos que le garanticen impunidad en el momento en que la justicia realice alguna investigación en su contra”. Por lo tanto, dicen, sería un ofrecimiento de “votos a cambio de silencio”.

Esta influencia política de la IURD se ve apoyada fuertemente por el imperio mediático del que es dueño Edir Macedo, líder de la secta. Un imperio en el que destaca la segunda cadena de televisión del país, Rede Record.

 

Para más información:

– Miguel Pastorino, “‘Pare de Sufrir’ o Iglesia Universal del Reino de Dios: ¿es o no es cristiana?”, Aleteia, 23/11/15.

“La Iglesia Universal del Reino de Dios pugna por la alcaldía de Sao Paulo”, InfoCatólica, 17/09/12.

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