Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 19 abril |
San León IX
home iconHistorias que inspiran
line break icon

“Con un poco de amor sobrevivo”; el valiente testimonio de Karina

Shutterstock / Roman Samborskyi

Pablo Cesio - publicado el 29/09/16

Hay abrazos, gestos, miradas y nombres dichos a tiempo que pueden salvar vidas

“Eran cerca de las tres de la mañana y algún ruido me despertó. Me levanté despacito para no interrumpir el sueño de Juan Carlos, me asomé a la pieza de los chicos y vi que los tres estaban durmiendo bien. Me llamo Karina, tengo 32 años, y mis chicos tienen 8, 5 y 3. El cuaderno de Pablo (el mayor) estaba abierto y me dio curiosidad leerlo. Había escrito como tarea un cuento que tituló “Odio a Karina”. Me quedé helada y una especie de hormigueo me recorrió el cuerpo. Me fui a la cocina y leí y releí varias veces”.

Así comienza el relato de Karina, esta mujer argentina que empezó a vivir un antes y un después en su vida desde el momento que pudo leer lo que había escrito uno de sus hijos sobre ella, momento incluso, acompañado de llanto y lágrimas.

“¡Mi hijo expresaba su dolor y bronca hacia mí! Los reproches iban desde mis ausencias a las reuniones de padres, ausencias a los actos escolares en los cuales tuvo algún papel importante, ausencia para llevarlos a pasear, ausencias y más ausencias”, prosiguió.

¿Qué fue lo que generó que tales reproches de parte de su familia? He aquí la respuesta: su adicción a la cocaína. Que su hijo no la haya mencionado como mamá en su carta fue uno de los detalles qué más golpearon su corazón en ese instante.

“En esos momentos pasaron por mi memoria montones de situaciones de olvidos y abandonos y podía reconocer con culpa que Pablito tenía razón, y seguramente no sería el único perjudicado”, señaló.

Karina comenta que no tuvo una infancia feliz, que la maltrataron y la ningunearon. Que sufrió abusos de parte de un primo cuando tenía 12 años. Que fue abandonada por su padre. Pero Karina también reconoce que esta infancia poco afortunada “no justifica” que sus hijos terminen sufriendo cuestiones parecidas.

“Cerca de las cinco de la mañana, Juan Carlos se levantó preocupado y se sentó junto a mí en la cocina. Sin saber el motivo me abrazó hasta que él también vio el cuaderno y leyó. Y lloró con desconsuelo”, contó Karina.

El apoyo de su marido, su abrazo, su consuelo, su segunda oportunidad fueron fundamentales para que Karina pudiera salir adelante. Lejos de condenarla, a pesar de las cosas que aquella noche le contó, entre ellas que le mentía constantemente cuando le decía que consumía cocaína muy de vez en cuando, cuando en realidad era todos los días, o cuando decía que la robaban de forma constante.

“Dios me iluminó y vi que estábamos en un punto de quiebre familiar para bien o para mal, pero tenía que decir la verdad. Le pude expresar a mi esposo que lo amo, pero que le mentía”, le dijo esta mujer que empezó con la adicción cuando tenía 17 años.

Antes de casarse, para comprar droga, llegó incluso a prostituirse. Cuando se casó logró abandonar el consumo, pero solo por un tiempo.

“Le confesé que no era cierto que me habían robado tantas veces, que mentía en los gastos de la casa, que mentía con el dinero que ganaba con mi trabajo, que inventaba historias para pedir dinero a mis amigas. Muchas mentiras cada vez más difíciles de tapar”, expresó.

Al principio su esposo pareció acusar el golpe de la verdad, pero lejos de tirarlo, esto lo animó a salirse de sí y tender su mano.

“De pronto algo pasó en él y me abrazó y lloró entre abrumado y entristecido. `Si querés yo te acompaño para salir de ésta´, me dijo. Y no pude parar de derramar gratitud y llanto, ahora de consuelo. Hay miradas, gestos, abrazos y nombres dichos a tiempo que sanan y te salvan la vida”, reflexionó Karina.

La mañana siguiente fue el momento de reencuentro de Karina con sus hijos. Entre todos decidieron para la rutina y salir a pasear. Aquel día significó un antes y un después para Karina. Claro que no significó el final de todas las calamidades, pero sí el momento de la reacción, de una nueva oportunidad.

“Ya pasaron casi cuatro años de aquella mañana. Pedimos ayuda y una amiga me habló de un `Hogar de Cristo´ en el cual iba a encontrar una familia grande que me acompañaría (nos acompañaría) para salir adelante. Pablito sigue distante y desconfiado, tiene miedo que vuelva a borrarme. Con los dos más chicos pude mejorar mi presencia como mamá”.

“Me cuesta asumir algunas cosas y no caer en la mentira. Pero no quiero volver a encerrarme en falsos espejismos que me aíslan del amor”, concluye Karina.

El relato de Karina se hizo conocido gracias a la difusión que le dio el arzobispo argentino Jorge Eduardo Lozano a través de una columna de opinión titulada “Cuando el odio te empuja a cambiar”.

Lozano pidió “entrar de puntas de pie y con un corazón macerado en el amor más comprensivo” al testimonio valiente de Karina.

«En este testimonio se palpa la presencia y la ausencia de un amor activo, transformador. A veces para bien y otras… cuánto dolor… Quién mejor que el poeta para señalar un poquito de luz: `Con un poco de amor sobrevivo/ sobrevivo pecado, castigo./ Con un poco de amor yo me salvo,/ sólo un poco de amor y soy algo´, subrayó Lozano, citando al cantautor cubano Silvio Rodríguez.

A continuación la columna completa: 

Foto ilustrativa

Tags:
amorargentinacompasióndrogasfamilia
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
JORDAN PETERSON
Benito Rodríguez
El encuentro con Dios de un psicólogo best-seller
2
SANTI MARATEA
Esteban Pittaro
Rafael Maratea: De la tragedia del aborto al máximo orgullo por e...
3
Redacción de Aleteia
El cuerpo intacto de Santa Bernardita: Lo que dijeron los médicos...
4
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
5
Kathleen Hattrup
El hombre que besó la frente del Papa dice que la Virgen lo curó ...
6
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
7
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.