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Consejos medievales para estudiantes que están lejos de casa

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Clase en la Universidad de Oxford, miniatura medieval
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Desde qué y cómo comer hasta cómo y cuándo dormir, pasando por cómo mantenerse en forma, al estilo del siglo XIV.

Muchos padres se deshacen en consejos cuando ven a sus hijos partir a una universidad distante. Muchos hijos desatienden todos estos consejos hasta que llega el momento de darse cuenta de que más saben los padres por viejos que por padres.

Esto, lejos de ser un problema de “los muchachos de hoy en día, que no escuchan a sus mayores” es, quizá, tan viejo como la humanidad misma: la Biblia está repleta de historias de hijos que desatienden el consejo de sus mayores (basta pensar en la parábola del Hijo Pródigo) y de padres y madres repartiendo consejos y advertencias como quien le da de comer a las aves.

El doctor Pedro Fagarola, un médico valenciano del siglo XIV, no era la excepción a la regla: en el año 1315 envió a sus hijos, que estaban entonces estudiando en la Universidad de Toulouse, una lista de consejos para cuidar de sí mientras estaban lejos de casa, que debían compartir con sus amigos. Hemos querido transcribir algunos de ellos, a partir de la traducción inglesa que Daniele Cybulskie hace para Medievalists.net.

Cómo comer y beber.

Lo primero que señala el doctor Fagarola no dista mucho de lo que todos los nutricionistas, dietistas y seguidores del fitness dicen hoy día: que hay que evitar comer demasiado en horarios nocturnos, y los productos lácteos, carnes y nueces deben ser comidos muy excepcionalmente, “pues son difíciles de digerir”.

Sobre el agua, Fagarola recomienda hervirla y beber sólo durante las comidas (dos, tres o hasta cuatro vasos) “pues es mejor beber mucha agua sentado a la mesa que que lejos de ella. Y si vas a beber vino, mézclalo siempre con agua. Es malo acostumbrarse a beber vino fuerte sin añadir agua”.

Un consejo que será medieval, pero que aplica perfectamente a la vida estudiantil de cualquier era. Lo que sí no parece aplicable es el consejo de Fagarola a propósito de la ingesta de leche y vino o leche y pescado en una misma comida:

“Evita comer leche y pescado, o vino y leche, en la misma comida, pues la combinación produce lepra”.

Cómo dormir.

De entrada, dormir demasiado, afirma Fagarola, “es pecado”. Pero dormir demasiado poco, también lo sabemos de sobra, es contraproducente para cualquiera, pero quizá de manera especial para un estudiante.

El consejo de Fagarola es sencillo: “el sueño natural y suficiente toma una cuarta parte de un día natural, poco más o poco menos. Otra cosa es pervertir la naturaleza”. Tomando en cuenta que el día tiene 24 horas, una cuarta parte serían seis horas. Siete, si Fagarola es generoso. Nuestro hábito contemporáneo de dormir ocho horas diarias, aparentemente, es contranatura.

Dato importante: no se debe comer inmediatamente antes de dormir, afirma Fagarola, o “los vapores de la comida se le irán a la cabeza, llenándola de legañas y echándole a perder la memoria”.

Cómo mantenerse en forma.

La recomendación fundamental es la de caminar dos veces al día, en la mañana y en la tarde. Si hace frío, lo mejor es correr. Si se acaba de comer, caminar lentamente. Y si afuera llueve, pues subir y bajar escaleras, bajo techo, es la recomendación. Escribe Fagarola:

“Si no puede salir de sus aposentos, ya sea porque el clima no lo permite o está lloviendo, suba las escaleras rápidamente tres o cuatro veces, y si tienen en su habitación un gran palo pesado como una espada agítela ahora con una mano, ahora con la otra, como si estuviese practicando, hasta que esté casi sin aliento. Este es un ejercicio espléndido para calentar expulsar los vapores nocivos a través de los poros”

 

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