¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

El Camino de Santiago, visto desde un dron

Piotr Bogdanowicz/Archiwum prywatne
Comparte

Un inusual peregrino nos muestra, desde el aire, su recorrido del camino que alguna vez recorrió el apóstol

Los orígenes de la veneración de Santiago (una contracción de “Sanctus Iacobus”, en el latín original) en el norte de la Península Ibérica se hunden en el temprano siglo IX.

En el año 813 comienza a correr en Galicia la leyenda de que el apóstol, habiendo evangelizado España, había sido enterrado en esas mismas tierras, después de haber sido condenado a muerte y decapitado en Jerusalén durante el reinado de Herodes Agripa I, cerca del año 44, de acuerdo al libro de los Hechos de los Apóstoles.

Pero si Santiago murió decapitado en Jerusalén ¿cómo llegó su cadáver de vuelta a Galicia? La leyenda  señala que sus discípulos le llevaron de vuelta cruzando el Mediterráneo y bordeando el Atlántico en una barca de piedra.

Un ermitaño de nombre Pelayo dijo haber visto una lluvia de estrellas (o unos resplandores en el cielo, o a ras de tierra, según otras versiones) sobre el bosque de Libredón, dando así a Compostela su nombre: “campus stellae”, “el campo de las estrellas”. Algunas otras tradiciones señalan que el nombre de Compostela procede más bien del latín “compositum”, cementerio, debido a que el lugar era ya un antiguo cementerio romano.

En este bosque, continúa la leyenda, se hallaron tres sepulcros de piedra, correspondientes a los de Santiago (que contenía un cadáver con la cabeza bajo el brazo, en consonancia con lo narrado en el libro de los Hechos) y a sus dos discípulos más cercanos. Tras reconocer el hecho como milagroso, el obispo Teodomiro envió una comunicación al rey Alfonso II de Asturias y Galicia, quien mandó edificar una capilla en el lugar que inmediatamente se convertiría en un importante centro de peregrinaje.

Durante el reinado de Alfonso III, en 899, esta capilla fue convertida en un templo románico, pero no sería sino hasta 1075, durante el reinado de Alfonso VI, cuando la catedral de Santiago de Compostela  que conocemos hoy comenzaría definitivamente a edificarse.

En este video, compartido en YouTube por el usuario Casey Handmer, vemos el Camino de Santiago, desde el aire, gracias a un drone Hubsan 107c. Handmer señala que, lamentablemente, el video sólo cubre las secciones del recorrido menos ventiscosas.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.