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La India se estrecha alrededor de la Madre Teresa

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La consideran y la veneran como a una santa hindú, con todas sus letras. La Madre Teresa de Calcuta tiene el poder de poner de acuerdo a la Iglesia católica, al gobierno, a los hinduistas y a los musulmanes. Su absoluta pertenencia a la nación hindú está, hoy más que nunca, fuera de discusión. Y después de la canonización, comienzan a surgir las primeras iglesias y calles a ella dedicadas.

Es suficiente leer como habla sobre ella la prensa hindú: «La Madre Teresa no es la primera hindú que ha sido proclamada Santa por la Iglesia católica», revela el “India Times”. «En el pasado otras tres personalidades de la comunidad católica han recibido este honor: Sor Alfonsa, canonizada en 2008 y primera mujer hindú en ser santificada, sor Euphrasia Eluvathingal, carmelita beatificata en 2006; el padre Kuriakose Elías Chavara, sacerdote siro-malabar declarado santo en 2014 por Papa Francisco». El periódico dice que la Madre Teresa es «ciudadana hindú», sin ni siquiera referirse a sus orígenes albaneses.

«La Madre Tersa pertenece al mundo, es cierto, pero también y principalmente a la India», subraya el “Hindustan Times”, muy cercano a ciertos grupos nacionalistas. Y recuerda que la «religiosa quiso expresamente la ciudadanía hindú y recibió el mayor reconocimiento que confiere el Estado», el Bharat Ratna, otorgado por los servicios ofrecidos a la nación. «Los hindúes de todas las religiones se alegran por la nueva Santa de la India», indica un editorial.

La presencia de líderes políticos hindúes de alto perfil en la ceremonia de canonización que se llevó a cabo en el Vaticano demuestra la atención del gobierno por este evento: estaban en la Plaza San Pedro la ministra del Exterior, Sushma Swaraj, la Primera Ministra de Bengala occidental, Mamata Banerjee, y el Primer Ministro del territorio de Delhi, Arvind Kejriwal. En Facebook dicen sentirse «privilegiados, honrados y bendecidos».

Pocos días antes, el Primer Ministro del país, Narendra Modi, líder del nacionalista Bharatiya Janata Party y famoso por haberse codeado con grupos extremistas hindúes (en contra de la presencia de las minorías religiosas en la India), hizo un homenaje a la Madre Teresa y afirmó que «los hindúes deben estar orgullosos por su canonización».

Le hicieron eco los obispos, quienes dijeron que la canonización de la Madre Teresa fue «un evento importante para toda la nación». «Madre Teresa —dijo Theodore Mascarenhas, Secretario general de la Conferencia Episcopal del país— fundió los valores del Evangelio con los valores hindúes. Y el Primer Ministro hindú, Narendra Modi, dijo lo que muchos hindúes piensan: la Madre Teresa es una santa completamente “nuestra”».

Sintonía total, pues, y el reconocimiento de la Madre Teresa como «fuente de inspiración para la Iglesia católica hindú, comprometida en llegar a seis millones de personas, entre desplazados, dalits, tribales, discapacitados y migrantes de la India, para darles amor y compasión», subrayó Paul Moonjely, vice-director ejecutivo de la Cáritas de la India.

Desaparecieron por completo las voces críticas de los grupos extremistas hindúes que promueven la ideología de la «hindutva», es decir de «la India para los hindúes». Organizaciones como el «Vishva Hindu Parishad» («Consejo mundial hinduista») sostienen que la Madre Teresa «era una mentirosa» y que su verdadera intención era hacer proselitismo. Pero declaraciones como esta no han encontrado espacio en los medios de comunicación del país, así como tampoco en las redes sociales.

Mientras tanto, la India vive una gran fiesta un día después de la canonización, que será el día de la fiesta oficial de la Santa en el calendario católico. Si las Misioneras de la Caridad en las 243 casas desperdigadas por el territorio nacional siguieron la misa de canonización en maxi-pantallas montadas para la ocasión, las comunidades católicas están preparando las primeras iglesias dedicadas a la nueva Santa.

En Calcuta hay una iglesia que fue inaugurada hace 5 años y que está dedicada a la beata, pero dentro de poco será bautizada nuevamente como Iglesia de Santa Teresa de Calcuta. Y también el arzobispo de Vasai, Félix Anthony Machado, que trabajó durante años en el dicasterio interreligioso del Vaticano, anunció oficialmente que le ha cambiado el nombre a otra iglesia que se encuentra en su diócesis.

Es significativo que ayer en Orissa, el estado de la India oriental tristemente famoso por la masacre de cristianos de 2008, el Primer Ministro Naveen Patnaik cortara el listón para inaugurar (contemporáneamente a la canonización en el Vaticano) la primera calle dedicada a la Santa. Con el deseo de que «la India se convierta en una casa para servir a los pobres, a los necesitados y oprimidos», indicó.

La proclamación de la santidad de la Madre Teresa también representa la despedida del Nuncio Apostólico en la India, Salvatore Pennacchio, quien, después de 6 los de servicio en el subcontinente hindú, fue trasladado a Polonia por la Santa Sede. Y también se trata de una conclusión digna para él. 

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