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El cura que hace salsas para espagueti

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Una línea de salsas para pasta con un ingrediente principal: el amor

El padre David Simonetti, de la arquidiócesis de Chicago (en Estados Unidos), ha iniciado un nuevo ministerio de caridad: la línea de salsas para pasta que ha llamado Communio.

El padre Simonetti es vicario en la parroquia de Saint James en Sauk Village, Illinois, muy cerca de la frontera con el Estado de Indiana.

Sus planes apuntan a la caridad y a la amistad: la línea personalizada de salsas para pasta promueve esta última y los recursos van a lugares necesitados.

Del yo al nosotros

Las salsas de Communio se venden en tiendas de la localidad y a través de pedidos por Internet.

El padre Simonetti deja en claro, tajantemente, un tema: que él no está vendiendo salsa para espagueti, sino un sentido de pertenencia a la comunidad y de relaciones interpersonales.

“Vendo un sistema de relaciones en la entrega del producto –dijo a Our Sunday Visitor el padre Simonetti–, estas son comidas que te llevan de una situación del ‘yo’ a una situación de ‘nosotros’”.

En 2015, el padre Simonetti fundó una nueva escuela preparatoria privada que puso por nombre Academia de Excelencia Papa Benedicto XVI, situada en Frankfort, Illinois. Esta escuela es la primera beneficiada con el producto de las ventas de las salsas Communio.

Las salsa se producen en una cocina comercial, son embotelladas en una planta que también envasa otras marcas comerciales. Sin embargo, el padre Simonetti no deja nada al azar. “Yo soy el control de calidad”, ha dicho al semanario estadounidense.

El mejor ingrediente

Ciertamente el precio de 6.49 dólares (unos 6 euros) está por encima de las marcas de mercado, pero sus ingredientes lo valen: tomates importados de San Marzano; champiñones y cebollas frescas, no reconstituidos, salteados antes de añadirlos a la salsa, productos orgánicos,… El padre Simonetti piensa que “el mejor ingrediente (material) es el sabor” como si fuera hecha por la abuelita.

La salsa está a la venta on line www.communiosauces.com y todo el proceso productivo y de ventas ha sido puesto por el padre Simonetti bajo la protección de la Madre Angélica, fundadora y animadora del canal de televisión católico más grande del mundo: EWTN.

“No tengo miedo a fracasar”, dice el padre Simonetti, recordando la gesta inusitada de la Madre Angélica al fundar en una cochera, y con menos de 300 dólares, EWTN.

“Creo que ése es mi más grande aval: no me importa; no tengo miedo de caer, solamente voy a tratar”, como la Madre Angélica dijo.

Finalmente, el sacerdote cocinero subrayó: “No estamos tratando de cumplir con las proyecciones trimestrales. Estamos diciendo: ‘aquí hay un gran producto y lo traeremos juntos para comer y a recaudar dinero para buenas causas. Mira el primer ingrediente en la etiqueta. El primer ingrediente es el amor’”.

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