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Una capacidad amorosa única… ¡Eso es lo que hace especial a Noelia!

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Noelia Garella es la primera maestra de kínder con Síndrome de Down

Lo que tiene de especial, se lo ha ganado por ser una buena profesional. “Nunca me imaginé haciendo otra cosa, adoro a los chicos”, comentó recientemente para una entrevista a la revista Para Ti.

Noelia Garella encontró en la docencia, el mejor camino para dar amor sin medida. Es cariñosa, canta canciones a los niños menores de un año. Les da su leche y los arrulla antes de dormir. Desde hace 5 años trabaja como maestra de kínder en la institución educativa Jeromito en Córdoba, Argentina. 

“Integrarla a nuestro equipo de docentes ha sido una experiencia única. Siempre tiene alguna propuesta creativa, cada día está atenta a lo que el grupo de maestras necesita”. “Es una persona muy respetuosa y muy tierna con los chicos”, comenta Susana Zerdán, directora del kínder.

En el rincón literario aguardan por ella un grupo de niños con sus cuentos en mano. Noelia, quien se ha convertido en la primera maestra de kínder con Síndrome de Down, de ese país, entretiene a los pequeños con sus sorprendentes historias…“Una mañana, un bebé hipopótamo tenía tanta prisa por ir a jugar que olvidó darle un beso a su mamá…” dice entre risas. Para ella el tiempo no corre cuando de captar la atención de los pequeños se trata.

Los chicos lo disfrutan y eso me hace feliz

Expresiva y con una capacidad amorosa única, que la hace verdaderamente especial, atiende todos los martes, miércoles y jueves durante toda la mañana y parte de la tarde a más de 170 pequeños de tres secciones, quienes no empiezan su día sin un cuento.

Desde que era una niña cuando tenía 5 años, siempre soñó con ser maestra y sobre todo jardinera. “Mis padres estuvieron conmigo ayudándome, en especial mi madre Mercedes, me acompañaba todas las noches, hasta muy tarde para estudiar y poder obtener mi titulo de licenciada en educación”.

Concluyó sus estudios de educación especial en 2007. “Yo estudié muchos años y ahora estoy a cargo de tres salas de chicos”, precisó muy orgullosa la joven al manifestar lo alcanzado. Sus padres fueron los primeros en creer que su hija podía seguir sus sueños y concretarlos. Decidieron entonces mandarla a una escuela común y la apoyaron en cada una de sus decisiones, Cómo familia optamos por la inclusión y la igualdad de oportunidades”, comentó su mamá Mercedes.

Esta maestra de kínder es a los 31 años Bachiller en Economía y Gestión de las Organizaciones con especialidad en Turismo, Hotelería y Transporte. Además cuenta con el título en actualización académica y en Danzas folklóricas otorgado por el Instituto del Profesorado de Educación Física de la provincia de Córdova en Argentina.

“Eres toda una bendición, es lo que me decían mis padres cuando me tuvieron en brazos”. Muchos padres de familia comentan que muy por el contrario en lugar de llevar dificultades al hogar, las personas con habilidades especiales, promueven la unión, porque siempre tienen un motivo para reír, su amor es incondicional.

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