¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

5 cosas que nunca debes decir a alguien que está en un proceso de duelo

Comparte

Una pérdida es una pérdida, y aunque la gente sólo expresa su solidaridad y condolencias, hay momentos en que es importante hablar menos

Cuando un amigo está sufriendo, tratamos de ayudarlo tanto como podamos. Si un amigo está de luto, lo que más queremos es hacerle sentir que no está solo. Aunque tengamos las mejores intenciones, es posible que éstas no sean percibidas de la manera que queremos.

Debido a que la naturaleza de la pena está profundamente asentada dentro de los corazones y las almas de las personas que experimentan el dolor de perder un ser querido, es difícil aceptar palabras como “todo va a estar bien”.

Una pérdida es una pérdida, y aunque la gente sólo está expresando su solidaridad y condolencias, hay momentos en que es importante hablar menos. Aquí están algunas palabras que no debes decir a un amigo que vive este dolor (de acuerdo con Crosswalk.com)

1.- “Si hay algo que pueda hacer para ayudar, házmelo saber”.

Probablemente tu amigo no se ha dado cuenta que no ha comido o descansado un rato en todo el día. En los momentos de duelo no hay energía para pensar en otra cosa, sólo en el dolor que se siente. No sabrá pedirte lo que puedas hacer por ayudarle.

En vez de esto, haz preguntas sencillas como: “¿Quieres que te prepare algo de comer o te lleve comida?” En vez de hacerle pensar sobre qué tipo de ayuda puede necesitar.

2.- “Te ves triste. Si quieres hablar, siempre puede contar conmigo”.

En la primera parte “te ves triste”, tu amigo está de luto, no tendría ningún sentido que se viese feliz. Muy probablemente mirarlo triste y recordárselo, le hará consciente de sí mismo y su dolor en vez de ayudarle a superar su sufrimiento.

Con la segunda parte, no es nada grave que lo menciones. Sin embargo, hay cosas que se reservan para los amigos más íntimos o bien, puede que tu amigo se encuentre en un punto en el cual no quiere hablar de cómo se siente. Si no eres un amigo muy íntimo, esa afirmación podría sonar un poco vacía.

3.- “Lo siento por tu pérdida. ¿Cómo lo estás manejando? ¿Cómo fue el funeral?”.

Sé prudente, si sólo han pasado un par de meses, por favor no preguntes sobre el funeral. Especialmente si están en medio de alguna celebración, este sería un momento muy poco oportuno para ello. Probablemente podrías preguntarle en privado y sin arruinar un momento de buen ánimo. Si realmente quieres saber, está bien, siempre que seas sensible sobre cuándo y dónde preguntar.

4.- “Yo sé cómo se siente. Mi padre murió a los 90 años”.

Podemos tener nuestros propios momentos de luto que hemos experimentado en el pasado, pero ningún luto es igual a otro. No compares la pérdida que esta persona siente a una pérdida que hayas sentido; no son lo mismo. Son dos personas diferentes con sentimientos diferentes. Realmente duele y la gente casi siempre asume que trae consuelo que alguien te exprese que ha pasado por lo mismo. Pero no es así, hay muchas cosas a tener en cuenta para saber realmente cómo se siente otra persona. Sólo hazle saber que estás allí para él o que realmente lamentas su pérdida, no trates de comparar.

5.- “Dios está en control. Vivió una vida plena y ahora está con Él”.

En la primera parte de la frase, tal vez es la voluntad de Dios que la persona haya fallecido, pero decirle a tu amigo durante el tiempo del duelo que Él lo hizo por una buena razón es algo tortuoso. Es como si le estuvieras forzando a no sentir dolor porque lo que sucedió forma parte de la voluntad de Dios. La segunda parte de la frase no es tan mala, pero en esos momentos no es suficiente para consolar a los seres más queridos de quien ha fallecido. Omite la primera parte y añade algunos recuerdos maravillosos que tengas del difunto en la segunda parte.

Lidiar con el dolor no es fácil. Los consejos que hemos dado no son perfectos para todos. En realidad, el punto clave es que debemos conocer profundamente a nuestro amigo, para poder tener señales claras de cómo podemos hablar con él y sus seres queridos.

Si quieres aportar alguna otra recomendación sobre cómo hablar con un amigo que está experimentando un duelo, comparte tu opinión en los comentarios de este artículo


Adaptación y traducción al Español por PildorasdeFe.net, del artículo publicado originalmente en: Catholic Say

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.