Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 16 junio |
Santa Julita y san Quirico
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Coincidencias supersticiosas o señales de Dios? La hermosa historia del elástico verde

Catholic Link - publicado el 12/08/16

A veces Dios nos da señales, pequeños detalles que únicamente nosotros entendemos

Esta es la historia de una mujer que volvió a creer, a encontrarse con Dios y a renovar su fe después de haberla dejado en el olvido. No la encontró yendo a la Iglesia, leyendo la biblia o escuchando a algún amigo creyente. Tras un accidente que le causó un daño cerebral, tuvo que volver a aprender a hablar, a leer y a escribir pero dejo de lado su religión, archivó esta última en uno de esos escritorios viejos y empolvados que todos tenemos guardados en un rincón del cerebro.

Lo curioso de todo esto es que encontró a Jesús en el lugar menos pensado y a la hora menos esperada: al decidir irse de excursión en compañía de su hermano para recorrer el Sendero de John Muir. La meta de estos hermanos era llegar a la cima del Mount Whitneypero la meta de Dios era otra: recuperar a su oveja perdida.

El llamado de Dios puede llegar de diversas formas. Su amor para con nosotros se manifiesta de maneras que algunas veces no logramos comprender. Es casi como si Dios pensara: ¿de qué manera puedo hacer que mis hijos crean? Él se toma la tarea y se la toma muy en serio porque es Dios y no puede tomársela de otra forma. Nos da señales que únicamente nosotros entendemos y con pequeños detalles nos dice –Aquí estoy hijo mío, aquí estoy–. 

Esta fue la respuesta que encontró esta mujer al hallar la liga verde en medio del camino, la misma liga verde que ella le daba a los niños en los campamentos años atrás. Y tal vez  para cualquier otra persona esa liga no significaría nada, no respondería al llamado de auxilio, no aminoraría el dolor de su hermano, no haría el camino más corto y no sería más que basura. Pero para ella lo fue todo. Fue la respuesta de Dios en medio de la tempestad, fue la señal perfecta que le hizo saber que no estaba sola, que su plegaria había sido escuchada.

 Esta historia me hizo recordar a un incrédulo profesor de filosofía al que yo no le caía muy bien por ser creyente. En una de sus clases me dijo:  –¿Qué te hace estar tan segura de que Dios existe si no lo puedes ver?–, yo le dije en ese entonces: –es como cuando sientes hambre, el hambre no es una persona que entra por la puerta o pide permiso para hablar, no la ves, solo la sientes y sabes que está allí, y yo siento a Dios, todos los días, de distintas formas–. Mi respuesta, por obvias razones, generó un debate científico. Se mencionaron las funciones del estómago, las reacciones naturales del cuerpo, etc. Pero el profesor nunca volvió a preguntarme nada más.

En ocasiones es difícil tratar de explicarle a los demás que Dios no necesita bajar del cielo y presentarse en su puerta para comprobar que es real. Él no necesita comprobar nada, así como no necesita que creamos en Él, los únicos que necesitamos creer, somos nosotros. Cada día, a cada instante Dios se manifiesta en nuestras vidas con pequeños detalles (algunas veces a través de las palabras o la presencia de otras personas a nuestro alrededor). El error de muchos hoy en día es pensar que algo sobrenatural tiene que manifestarse ante nosotros para poder creer. Por eso cuando la mujer de esta historia se detiene en medio del camino, ya no solo dice: –¡qué fantástico paisaje!– Ahora piensa:«¡soy tan amada! Soy tan amada por estar aquí, porque alguien hizo esto para que yo lo viera».

El Papa Francisco describe tres actitudes para encontrar a Jesús: «Estar de pie para acoger a Dios, en silencio para escuchar su voz y en salida para llevar su palabra a otros. Y tú, ¿en qué actitud te encuentras?.

Tags:
diosvocacion
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
PASSION OF THE CHRIST
Cerith Gardiner
7 pruebas y tribulaciones que Jim Caviezel enfrentó al interpreta...
2
Histórias com Valor
Después del coma, un niño asustó a su madre al decirle que conoci...
3
MIRACLE
Maria Paola Daud
Mateo se perdió en el mar… ¡y apareció en brazos de papá!
4
Ramón Antonio Pérez
María de San José y su ayuno total: “Durante diez años solo consu...
5
SAINT DOMINIC SAVIO
Philip Kosloski
¿Te preocupa tu adolescente rebelde? Aquí tienes a tu santo patró...
6
Lucía Chamat
Una curiosa foto de «Jesús» que conmueve a Colombia
7
SOS DESAPARECIDOS
Alvaro Real
Olivia, Anna y el mal: ¿Por qué? Nos queda llorar y rezar
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.