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JJOO: ¿Alguien se acordará de los pobres?

Ronald Woan-CC
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Piden que los beneficios de los Juegos Olímpicos también lleguen a zonas carenciadas

Esta semana comienza uno de los eventos deportivos más importantes del año, los Juegos Olímpicos (JJOO) de Río 2016. Las expectativas son variadas y desde hace tiempo los temas colaterales que afectan a Brasil a nivel social, político y económico también se han colado en la agenda de esta fiesta internacional.

Posibles ataques terroristas, inseguridad, narcotráfico, desempleo, trata de personas, crisis económica, contaminación, zika. Casi ningún tema ha quedado fuera.

En los últimos días hasta la pobreza se coló en la conversación. A través de la instalación en una de las zonas más pobres y violentas de la zona metropolitana de Río de Janeiro de dos conjuntos de neumáticos recauchutados que simbolizan a los aros olímpicos, se buscó llamar la atención de las autoridades para que también presten atención y que pueda haber inversiones en el lugar.

Twitter @jotaaribeiro

La iniciativa pertenece a Janio Feitosa de Oliveira, un vecino del barrio Recantus de Belford Roxo. Precisamente, los aros fueron puestos en una calle polvorienta a orillas de un río contaminado y que desagua en la bahía de Guanabara, lugar que será la sede las pruebas olímpicas de vela.

“Yo estoy aquí para ayudar al pueblo, para hacer una ciudad diferente. Del mismo modo que ellos están cambiando allá la ciudad (por los Juegos Olímpicos), yo también la quiero cambiar aquí”, explicó Oliveira en entrevista con la Agencia EFE.

Según relata este medio, Oliveira, un pastor evangélico preocupado por su barrio, se cansó de esperar la ayuda gubernamental y empezó por cuenta propia a realizar algunas obras como la mejora de paradas de ómnibus o tapar agujeros en las calles, además de crear un mecanismo para evitar que la basura del río que atraviesa el barrio llegue a la bahía de Guanabara.

“Todo lo que ellos tienen allá, lo quiero también aquí. Si ellos tienen parada de autobús o autobús con aire acondicionado, yo también lo quiero”, expresó.

De esta manera, Oliveira nunca pretendió que los JJOO no se hicieran en su país, sino que, así como los responsables de la organización destinan millones de dólares al propósito deportivo, también desea se dedique algo de dinero para mejorar la calidad de vida de su barrio.

El miércoles próximo, el barrio de Oliveria Belford Roxo será testigo del pasaje de la antorcha olímpica y será motivo de alegría para la comunidad, pero aún el gran deseo de Oliveira no ha tenido respuesta.

Recta final

A escaso días del inicio de los JJOO otros temas acapararon la atención de la opinión pública en Brasil. Desde grandes marchas a favor y en contra de la destitución de Dilma Rousseff hasta la noticia de la liberación de la suegra del CEO de la fórmula 1, Bernie Ecclestone, luego de nueve días de haber sido secuestrada en San Pablo.

En tanto, en las últimas horas también trascendió que el desempleo en Brasil sigue en alza. Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, más de 11 millones de personas están en esta situación.

Muchos creían que con la realización de este evento deportivo aparecieran múltiples inversiones generadoras de empleo, pero de momento las expectativas no fueron colmadas.

 

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