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¿Qué significa la expresión “expandir la consciencia”?

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Un método con muy diversas técnicas para liberarse del cuerpo y de la mente y unificarse con dios

Sin duda que esta expresión la hemos oído no pocas veces. En general, no es algo conocido entre las personas de Occidente de hace dos generaciones, pero no cabe duda alguna de que hoy muchas personas la han escuchado: “expandir o ampliar la consciencia”.

Pero… ¿qué significa esta expresión? Sin saber mucho de su significado real, o sin ser muy capaces de explicar en detalle qué quiere decir, muchos podrán afirmar que este concepto o expresión hoy en día se encuentra en multitud de grupos de meditación, de seguidores de corrientes orientales más o menos irregulares de la Nueva Era, e incluso en el lenguaje cotidiano.

Muchos podrán decir que su semántica viene a especificar algo así como “conocer más y mejor”, “romper límites”, “pensar y percibir más allá de lo que es cercano, mirar a lo lejos, con mayor perspectiva”, “liberarse del ego”.

Valdría como primera aproximación, y para muchos estas podrían ser sus respuestas. Sin embargo, hay mucho más que todo esto.

Vayamos a los detalles, sin entrar en demasiadas complicaciones, que sí las tiene:

El dios Shiva y la energía Sakti

El origen de esta expresión lo tenemos en el hinduismo. Esta religión no es nada fácil de entender, entre otras cosas porque tal y como hoy la podemos conocer es una amalgama de experiencias religiosas, con gran diversidad de libros religiosos y con corrientes y escuelas, algunas incluso más filosóficas que religiosas.

Desde este contexto empezaremos explicando quién es el dios Shiva.

Shiva es un gran dios del hinduismo, y junto con Brahma y Visnú formarían las triples expresiones o el Trimurti de divinidades de esta religión.

Si Brahma es creador y Visnú es quien preserva, Shiva es el transformador y destructor, el danzarín del cosmos, como a veces se le representa.

También es paradigma de un yogui en meditación omnisciente y se le suele venerar en la forma de lingam o pene, recogiendo así el sentido de masculinidad.

Es importante mencionar que en los textos más antiguos del hinduismo, los Rig-Veda, no aparece aún la mención a esta divinidad.

Para poder seguir explicando nuestro tema, necesitamos ver ahora quién es Sakti. Sakti no es tanto una deidad, sino una energía de un deva (o dios masculino) capaz de personificar a su esposa o esposas, pues es habitual la multiplicidad de emparejamientos entre dioses por medio de estas energías o Sakti.

Así, existen múltiples Sakti de Shiva, alrededor de 50, como Kundodari o Lolaki, siendo una de ellas Sarasuati.

Por lo tanto, Sakti es una especie de energía (en el sentido oriental, no en el sentido físico y medible) de una deidad masculina hinduista, la cual energía llega a personificarse en su esposa, una diosa femenina o devi.

Una devi tiene aspecto de fertilidad y creación por su carácter femenino. Esta personificación de femineidad desde la masculinidad lleva a unificar lo masculino y lo femenino, el deva con la devi, Shiva con Sakti, en el caso que estamos viendo, pues ocurre con muchísimos dioses y diosas del hinduismo, altamente politeísta.

Antes hemos dicho que una de las Sakti de Shiva es Sarasuati. Esta diosa es fundamental para explicar el significado de expandir la consciencia.

Es verdad que los Rig-Veda, los textos más antiguos del hinduismo, del II milenio a. C., tienen poco desarrollados estos aspectos de deva y de devi, e incluso como antes dijimos no llegamos aún a encontrar a la divinidad de Shiva, que aparecerá como asimilación de religiosidades diferentes a la hinduista que serían absorbidas con el paso de los siglos por esta gran religión.

Pero sí tenemos en cambio en los Rig-Veda a la diosa Sarasuati, lo cual la convierte en una divinidad muy antigua.

En su origen parece que fuera una diosa acuática, fluvial, y en estos textos luchó contra los demonios de la sequía y la oscuridad, entre ellos Vritrasura.

Los Rig-Veda son textos que hablan de los dioses de manera muy antropomórfica y naturalistas, en cambio, en otro texto fundamental del hinduismo, el Mahabarata, del siglo III a. C., se complejizan altamente los conceptos con aspectos más abstractos.

Desde el Rig-Veda y el Mahabarata al Vedanta, el shivaísmo y el tantra

Dentro de la literatura principal del hinduismo es importante citar el cambio que adquiere lo dicho hasta ahora en los textos Vedanta, una escuela filosófica esotérica, de en torno a la mitad del primer milenio a. C., que supuso un cambio de perspectiva del hinduismo precedente, y que influirá en numerosas corrientes posteriores de esta religión.

Ahora Sarasuati es vista como energía femenina, y con ello toma el aspecto del conocimiento del Brahma, que es la divinidad absoluta e impersonal del hinduismo, la divinidad creadora.

Además los Vedanta afirman que solamente se podrá alcanzar la liberación de la rueda de las reencarnaciones o samsara mediante el conocimiento, es decir, mediante la adoración de Sarasuati.

Es una meditación continuada, total, una iluminación que permite alcanzar la liberación o moksha hinduista.

Añadamos además sobre la complementariedad entre dios masculino y diosa femenina, que el shivaísmo, que es una ramificación dentro del hinduismo que coloca a Shiva como dios principal, y no a Brahma, y en los textos puranas, que son colecciones de historias posiblemente recopiladas a lo largo del primer milenio a. C., que ambos aspectos también manifiestan por un lado el enfrentamiento entre la docilidad y el salvajismo, aspectos antagónicos que viven en lucha eterna.

Y para complejizar un poco más las perspectivas hasta ahora recogidas, indicar que la corriente del tantra ve en la energía Sakti al alma, el atman del hinduismo; y considera que para liberar al alma de la corporalidad y elevarla a su dios masculino o Shiva, se ha de hacer mediante unificación varón-hembra, ya espiritualmente o mediante el acto coital.

Dejemos dicho sin entrar en mayores explicaciones por ahora que el tantra es una variedad del hinduismo, entrando dentro de las llamadas escuelas o tradiciones esotéricas, y no solamente hinduistas, también budistas, entre otras, donde integran aspectos espirituales con aspectos materiales e incluso sexuales.

A partir de aquí están las múltiples escuelas y variantes del hinduismo, y además de la religión budista, que se desarrolló en la misma zona geográfica que aquel, y así, el intento de romper la reencarnación y su rueda del samsara de vida y muerte y de nuevo reencarnación, o el dolor y el sufrimiento. Y ello por el conocimiento y la meditación.

Al parecer este paso hasta la instauración de la meditación dentro del hinduismo supuso la eliminación de prácticas antiguas y ancestrales rituales de sacrificios animales para alcanzar el favor de los dioses, sustituyéndolas por prácticas interiores de ascesis, sacrificios particulares de silencio e interiorización, que con el pasar de los siglos fueron purificándose hasta llegar a las meditaciones contemplativas y meditativas acerca del acontecer del mundo, la divinidad y la propia interioridad.

Así el hinduismo llegó a la creencia de que el fin de la meditación o de la expansión de la consciencia era la certidumbre de que uno, en su atman o alma, era una chispa del dios Brahma: yo y dios somos lo mismo.

Solo esto acabaría por liberarnos de la reencarnación de la rueda del samsara y alcanzar el saber verdadero (vidya), eliminando la ignorancia (avidya).

Por fin ya sabemos qué significa “expandir la consciencia” 

Expandir o ampliar la consciencia es por lo tanto unificarse con el dios Brahma, o para el shivaísmo, con el dios Shiva, que además recoge aspectos de dios de la meditación, el yogui omnisciente.

Esto se lograría con la energía Sakti personificadora femenina de Sarasuati, diosa del conocimiento. De ahí que expandir la consciencia es dar cabida a la diosa o devi Sarasuati y engrandecerla en uno mismo, es la realización en el atman personal de la devi esposa de Shiva para divinizarse por ella en el dios masculino Shiva-Brahma.

Esto es la expansión de la consciencia, la ampliación  de la consciencia. El método por el cual lograr la liberación de las reencarnaciones o del dolor, y que el hinduismo y el budismo, como religiones o espiritualidades principales de Oriente han desarrollado y difunden.

Explicado el significado hemos de volver al tantrismo, ya hinduista o budista, pues el seguidor de este camino usa de diversos métodos para expandir la consciencia, incluso usando mantras o sonidos generados por el meditador, como ocurre en el budismo tibetano, por ejemplo.

Estos mantras son sonidos auto-generados de ayuda a la expansión de la consciencia, palabras con sentido religioso muy profundo, nombres de divinidades o atributos de ellas, esotéricos y por ello propio de iniciados.

En el tantrismo tendríamos además todo el desarrollo de los chakras y el uso energético para la unificación y el logro yo-soy-dios, también haciendo uso de la energía sexual masculina-femenina y la práctica sexual entre varón y hembra.

Hemos visto cómo muchos conceptos relativos a la expansión de la consciencia se encuentran tanto en el hinduismo como en el budismo, lo cual es normal por el surgimiento de este último en el ámbito hinduista.

Tan es así que no existe una interpretación definitiva y clara donde situar a la corriente vajrayana del budismo.

Pues si para algunos es budismo, como la corriente mahayana o la hinayana, para otros es algo sincrético entre budismo y rituales hinduistas.

Lo que a nosotros nos interesa es mostrar que el vajrayana es el budismo tántrico, y por ello podemos encontrar en él muchos aspectos ya mencionados en el tantrismo hinduista.

Con más nitidez y finura discriminadora hay que decir que el tantrismo de corte más sexual sería la denominada corriente de la mano izquierda.

La de la mano derecha pretende la integración masculino-femenina mediante prácticas solamente espiritualizadas, valga como aclaración.

El hinduismo y el budismo llegado a Occidente

Ni que decir tiene que el tantrismo que ha venido en el último medio siglo a Occidente es precisamente una mezcla de hinduismo y budismo, con pocos aspectos esotéricos y de iniciación y con una fuerte carga sexual.

Las corrientes neo-budistas y de la Nueva Era, los gurús en Occidente han hecho un amalgama de energías, chakras, textos sencillos, meditación de todo tipo, uso de mantras a versos zen, incluso usando palabras cristianas como mantra sonoro, también en ocasiones usando sustancias psicotrópicas y drogas diversas para poder expandir la conciencia más todavía, y con terapias de emotividad alta, gimnasia, aceites y sexo, ya en solitario o de masturbación, como es la práctica del taoísmo del cultivo solitario (así se llama) o la sexual emparejada, más clásica oriental, o también con más gente, más multitudinaria,… y todo ello para liberar la mente y el cuerpo, expandir la conciencia…

¿Qué decir de todo esto?

En fin, expandir la consciencia, ya en sus métodos como en su pretensión es una práctica de profundo significado hinduista y posteriormente budista, alejada de la antropología cristiana.

Los cristianos no tenemos necesidad de buscar esta expansión de la consciencia para conocer la verdad, pues ésta se encuentra en el Evangelio o Buena Noticia.

Jesucristo es la Buena Noticia, es quien nos descubre lo que todos los hombres han buscado, el acabar con el sufrimiento, el salir del dolor, el conocimiento de qué hacemos aquí, qué es el mundo, de dónde ha salido y a dónde va esto que nos rodea, todo lo que existe, nosotros mismos y lo que amamos.

Jesucristo ha revelado la verdad de Dios, la vida en Dios, nos ha dado la capacidad de unirnos a Dios Padre, la capacidad de ser hijos en Cristo, la filiación Divina. Esto es el cristianismo.

Y la oración cristiana es un diálogo con Jesucristo, o con Dios Padre, o con el Espíritu Santo, o la Virgen María, los santos o los ángeles.

En el fondo es una convivencia con Dios, donde no nos disolvemos en Él y mucho menos afirmamos ser Dios. Dios es Dios y yo soy su criatura, y por méritos de Cristo Dios me da la vida y la felicidad. Inmerecidamente, por su gracia.

La expansión de la consciencia no es cristiana; lo es enseñar a todos, incluso a quienes la practican de un modo más o menor regular o irregular, más o menos desviado o no, que lo que buscan está en Cristo Jesús, el Mesías, el Liberador, el Logos.

BIBLIOGRAFÍA

+ Jesucristo, portador del agua de la Vida. Una reflexión cristiana sobre la “Nueva Era”. Consejo Pontificio de la Cultura. Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso. 2003. http:// http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/interelg/documents/rc_pc_interelg_doc_20030203_new-age_sp.html

+ ¿Sobre qué bases puede haber un diálogo con el hinduismo? Juan Daniel Escobar Soriano. Aleteia. 2015. https://es.aleteia.org/2015/11/30/como-dialogar-con-el-hinduismo

+ ¿Por qué crece el interés por el hinduismo en Europa y América Latina? José Luis Vázquez Borau. Aleteia. 2016. https://es.aleteia.org/2016/01/21/por-que-crece-el-interes-por-el-hinduismo-en-europa-y-america-latina

+ ¿Recitar mantras es contrario a la fe católica? Julio de la Vega-Hazas. Aleteia. 2014. https://es.aleteia.org/2014/04/14/recitar-mantras-es-contrario-a-la-fe-catolica

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