Aleteia

Por qué se prefieren los colegios religiosos en el país más laico de América Latina

© Colegio Parroquial María Auxiliadora-@copama2013-by Fair use
Comparte
Comenta

La propuesta de los institutos religiosos sigue atrayendo a los padres uruguayos

“El hecho de que haya más de 150 escuelas y liceos católicos en el país más laico de América Latina evidencia que a la hora de elegir una institución privada para educar a sus hijos, las familias uruguayas confían en las instituciones educativas religiosas más en su calidad académica que por su confesión”.

Esta afirmación forma parte de una de las conclusiones presentadas por el programa Dimensión Uruguay emitido en la televisión estatal sobre el cambio en la religiosidad de los uruguayos, donde además uno de sus capítulos hace referencia a la educación.

“’Los padres buscando instituciones educativas confiables, seguras que formen a sus hijos en ciertos valores, que les den espacios para que construyan proyectos de vida con sentido. Y muchas instituciones católicas o cristianas son espacios que no han perdido nunca y que han logrado renovar su propuesta para que el itinerario de crecimiento y aprendizaje sea hecho en un marco de contención, acompañamiento y desafío”, expresó a este programa el director del colegio y liceo católico uruguayo Santa Elena, Pablo Cayota.

Pero el fenómeno de la secularización también se dio en colegios religiosos en Uruguay. Los colegios fueron incluyen en lugares de decisión a profesionales de la educación que están fuera de las estructuras de la Iglesia.

“No quiere decir que los liceos sean menos católicos que antes, o que están más lavados. Lo que se hace es manifestar el nuevo concepto de laicidad que no es la ausencia de creencias sino la convivencia de creencias diversas que son capaces de convivir en un mismo espacio”, indicó Cayota.

Según Cayota, la diversidad es una riqueza para la convivencia.

“Las propias instituciones católicas se han secularizado en muchos aspectos. Su mensaje tiene muchas veces que ver más con una educación de valores que con una educación explícita de la fe”.

“Para la propia doctrina católica la fe no se puede imponer. Por eso muchos colegios tiene la catequesis opcional para quien quiere ser católico y tiene instrucción en religión donde tenéis cultura religiosa para tener una idea”, expresó, por otro lado, el profesor en Filosofía Miguel Pastorino.

De todos modos, a pesar del crecimiento de las iglesias evangélicas y de corte neopentecostal en Uruguay, fenómeno que también se constata en otros países de la región con Brasil a la cabeza, esto no se constata en la educación.

“Nadie elige una institución educativa si no es confiable, si no es conocida. La trayectoria y la historia son importantes”, señaló Cayota.

Pero algunos especialistas reconocen que estas instituciones religiosas no son para nada improvisadas a la hora de elaborar sus propuestas educativas.

“Es cierto que los grupos religiosos hacen propuestas educativas primero porque algunos hace 400 años que están educando con propuestas que han ido trabajando en el tiempo. Es cierto que muchos padres no eligen colegios católicos para que sus hijos salgan católicos, sino que los eligen porque en su doctrina hay valor agregado humano”, indicó al programa uruguayo el sociólogo especializado en religión, Néstor Da Costa.

La religiosidad de los uruguayos

En el informe emitido en la televisión pública también se pone sobre la mesa la evolución de la religiosidad en Uruguay. En un estudio difundido en 2014 por Pew Research Center se hace referencia a este país sudamericano como un “caso atípico” dentro del concierto regional.

Según la investigación, el 81% de los uruguayos dice creer en Dios. Es la cifra más baja de América Latina, cuando en otros países se supera el 90%.

En cuanto a la afiliación religiosa, en Uruguay el 42% dice ser católico, 15% protestante, 6% se identifica con otras religiones, mientras que el 24% se considera sin afiliación religiosa, el 10% ateo y el 3% agnóstico.  

“En ningún otro país latinoamericano encuestado la cantidad de personas sin afiliación religiosa asciende ni siquiera al 20% de la población”, expresa la investigación en el capítulo Uruguay.

Finalmente, en cuanto a los cambios religiosos en Uruguay, Da Costa consideró que los hubo en muchos aspectos, entre ellos la afirmación de afiliación a grupos protestantes, aunque poco en otros.

Pero la cuestión religiosa también está vinculada con lo educativo, donde si bien las instituciones religiosas también han atravesado cierto proceso de secularización, aún siguen siendo las más confiables y atractivas para los padres a la hora de elegir la educación para sus hijos, justamente en el país más laico de América Latina.

Comparte
Comenta
Newsletter
Recibe Aleteia cada día