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Caminan 4 horas para acudir al colegio, pero podemos ayudarlos

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Lanzan campaña para construir un anexo que funcione como albergue

La escuela albergue es una solución presente en las 23 provincias argentinas, de acuerdo a un estudio de 2011. Solo en la Ciudad de Buenos Aires, donde la red de transporte y la cobertura escolar parece estar lo suficientemente distribuida, la modalidad no existe formalmente. Para las familias de las zonas ruarles argentinas, supone una alternativa que evita la deserción por extensas caminatas a la intemperie del tiempo.

En Corral Blanco, Cieneguillias, provincia de Jujuy, hay niños que caminan dos horas de ida y dos de vuelta, en una zona de sierra, montaña y quebrada, para poder asistir diariamente a su escuela más cercana: la N° 347 “Juan B Torres”.

Pero una solicitud publicada en la plataforma ciudadana www.change.org cuenta ya con 50.000 firmas para solicitar a la ministra de Educación de Jujuy la construcción de un anexo que funcione como albergue para que, con un sistema de doble escolaridad, los niños puedan permanecer allí de lunes a jueves.

Durante la caminata los niños pueden exponerse, en el mismo día, a temperaturas en torno a los 0° y a los 20°. Pero además de la amplitud térmica diaria, la toponimia de la zona presenta caminatas que pueden arriesgar su vida, como advierte Ricardo Ledesma, impulsor de la campaña.

Solo en la provincia de Jujuy existen más de 100 escuelas con anexo albergue. En la Argentina, son cerca de unas 1.000 las que ofrecen esta modalidad, tanto con desplazamiento los fines de semana, como con la posibilidad de permanecer durante períodos de tiempo más extensos. Los colegios albergues funcionan bajo distinta modalidad, y son varios los que ofrecen educación secundaria e incluso técnica.

En el noroeste argentino, algunas escuelas se encuentran ubicadas a 2.800 metros, como el proyecto El Alfarcito, fundado por el recordado Padre Chifri en Quebrada del Toro, Salta.

Otras, como la Primaria 115 de Varas, Jujuy, se encuentran a más de 3.500. El caso de esta última llamó la atención de la opinión pública recientemente, porque en las habitaciones de las niñas se dictaban las clases del colegio secundario. En 2011 se inauguró otro colegio de estas características para evitar la deserción y que los jóvenes abandonen la zona, pero no se construyó edificio alguno para su funcionamiento.

Es la solidaridad de los ciudadanos como en el caso de la Escuela 347, la denuncia de los medios como en el caso del colegio de Varas, o la valentía de algunos como el recordado Chifri – que misionaba en-parapente-, la que sale al auxilio para buscar garantizar que todos los niños, estén donde estén, no queden excluidos del derecho a la educación.

Para conocer más o firmar la solicitud para la construcción de un albergue anexo para la escuela 347, ingresar aquí.

 

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