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Nulidad matrimonial: En Bolivia los pedidos se multiplicaron

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La reforma de Francisco dio más facilidades y celeridad a los procesos

«De menos de una petición que se recibía al mes, ahora estamos con unas 15», expresó al diario boliviano La Razón el sacerdote Roberto Bocera, vicario judicial de la Arquidiócesis de La Paz.

Los cambios introducidos por el Papa Francisco en diciembre de 2015 en el proceso de nulidad matrimonial empezaron a hacer mella a nivel mundial debido a que los plazos se hacen más cortos y con mayores facilidades.

En Bolivia, recientemente fueron aportados algunos datos de parte de la Arquidiócesis de la Paz que confirman tal tendencia en un tribunal de la iglesia local y dejan de manifiesto que a raíz de estos cambios los pedidos de nulidad matrimonial se multiplicaron. 

«Según la reforma impulsada por el Papa Francisco, en la Iglesia Católica (el trámite de) nulidad de los matrimonios religiosos ahora es breve. En La Paz ya se formó el Tribunal y estamos sesionando», expresó Bocera.

Por otro lado, se indica que esto se debe a la entrada en funcionamiento del Tribunal Eclesiástico con tales fines para declarar nulas las partidas matrimoniales y de esa manera abrir la posibilidad a una segunda boda religiosa para quienes atravesaron este proceso y lo concluyeron.

Además, el propio Bocera confirmó que los pedidos de nulidad matrimonial ahora pueden ser resueltos en un mes si las partes están de acuerdo o máximo tres si no lo hay. También indicó que está previsto extender lo que se hizo en La Paz al respecto a otras arquidiócesis del país.

Pero el trabajo también se sustenta en la exhortación apostólica del pasado mes de abril «Amoris Laetitia» («La alegría del amor»), en la que se fijan, entre otras cosas, pautas pastorales sobre la familia, los cónyuges y los divorciados vueltos a casar.

“En algunos casos, la valoración de la dignidad propia y del bien de los hijos exige poner un límite firme a las pretensiones excesivas del otro, a una gran injusticia, a la violencia o a una falta de respeto que se ha vuelto crónica. Hay que reconocer que «hay casos donde la separación es inevitable (…).” (AL 241)

“Los Padres indicaron que «un discernimiento particular es indispensable para acompañar pastoralmente a los separados, los divorciados, los abandonados. Hay que acoger y valorar especialmente el dolor de quienes han sufrido injustamente la separación, el divorcio o el abandono, o bien, se han visto obligados a romper la convivencia por los maltratos del cónyuge” (AL 242).

“Un gran número de Padres «subrayó la necesidad de hacer más accesibles y ágiles, posiblemente totalmente gratuitos, los procedimientos para el reconocimiento de los casos de nulidad»[263]. La lentitud de los procesos irrita y cansa a la gente. Mis dos recientes documentos sobre esta materia[264] han llevado a una simplificación de los procedimientos para una eventual declaración de nulidad matrimonial. A través de ellos también he querido «hacer evidente que el mismo Obispo en su Iglesia, de la que es constituido pastor y cabeza, es por eso mismo juez entre los fieles que se le han confiado» »[265] (…)” (AL 244).

Procesos más breves

El pasado 8 de diciembre entró en vigor la reforma de los procesos de nulidad matrimonial con el propósito de eliminar las barreras que dificultaban a los fieles acudir a un Tribunal Eclesiástico pudiendo hacerlo a un tribunal más cercano, con procesos gratuitos y más breves.

El matrimonio cristiano es un sacramento indisoluble, pero con la anulación lo que se indica es que nunca existió y con los cambios introducidos por Francisco los procesos se hacen más breves y quizás menos dolorosos para muchos.

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