Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 22 abril |
San Anselmo de Canterbury
home iconDesde Roma
line break icon

Parolin: el respeto de los derechos humanos es el primer paso para resolver las crisis

Vatican Insider - publicado el 20/07/16

El Secretario de Estado Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, participó en el Vaticano, en la Casina Pío IV, en la presentación de los resultados sanitarios y científicos del hospital Bambin Gesù. Al margen del encuentro se reunió con los periodistas y respondió a algunas preguntas.

Eminencia, hoy hemos escuchado una historia de solidaridad: la del hospital pediátrico Bambin Gesù. Sin embargo en Europa y en el mundo se está viviendo, por el contrario, un momento muy difícil, lleno de conflictos. ¿Puede decirnos qué le parece lo que está sucediendo en Turquía?

Menos mal que también existen estas ocasiones en las que la esperanza vuelve a encenderse, porque hay personas que se ocupan con gran dedicación de los demás y tratan de cultivar, de hacer que crezca la vida frente, justamente, a un escenario mundial que nos preocupa mucho porque, desgraciadamente, vemos que están aumentando los odios, las divisiones, las contraposiciones. Y es cada vez más difícil resolver estos conflictos, es cada vez más difícil echarles mano y tratarlos según criterios de dignidad, de justicia y de solidaridad.

¿Existe una preocupación particular por la crisis turca?

Nuestra postura, además de expresar la preocupación, que es de toda la comunidad internacional, es que la actual situación pueda ser afrontada y resuelta según los criterios de los derechos humanos y del Estado de derecho.

Hace pocos días, el Papa dijo: la paz en Siria es posible, la solución es política y no militar, y propuso un gobierno de unidad nacional. ¿Le parece que esta es una posición que la Santa Sede se podría jugar a nivel diplomático?

Nosotros siempre hemos dicho, desde el principio, tanto en este como en otros conflictos, que la única solución posible es una solución negociada, política. Evidentemente no somos nosotros quienes tienen que indicar las fórmulas de esta solución. Hay personas, hay sedes, hay instituciones adecuadas, y lo están haciendo. Pero, ciertamente, nosotros insistimos en el principio de que solo la solución pacían a y negociada puede evitar más sufrimientos a la población, que ya ha sufrido, desgraciadamente, mucho y está extenuada. Una solución negociada puede, además, permitir una reconstrucción del país que sea duradera.

En Niza hubo una masacre, un drama. ¿Qué podemos decir frente a la difusión del fundamentalismo, un fenómeno que no solo afecta a Europa, sino a todo el Medio Oriente y a parte de África?

Frente a lo que sucedió en Niza, evidentemente, no hay palabras. Según mi opinión, se trata de una expresión de odio puro: ir así, a ciegas, contra estas personas que estaban reunidas en un momento de fiesta, y masacrar niños, ancianos… verdaderamente uno se pregunta qué está sucediendo. Debemos trabajar todos juntos para tratar de comprender, antes que nada, las causas de estos fenómenos tan dramáticos y tan dolorosos, y después tratar de superarlos. La intervención ese llevarse a cabo en varios niveles; se necesita, seguramente, una intervención de inteligencia, necesaria para la seguridad, pero tiene que ser principalmente una intervención de tipo cultural, para extirpar la raíz de este fenómeno y ayudar a los pueblos y a las persona a aceptarse recíprocamente y a que hagan que (y lo dice a menudo el Papa, y creo que es algo fundamental) las diferencias que existen se conviertan en una fuente de enriquecimiento recíproco y no en una ocasión de enfrentamiento y luto.

¿Se puede decir que la difusión de los derechos humanos y civiles es uno de los desafíos clave en este momento histórico io tan complejo?

Sí, sí. Claro. Pero es justamente, según yo, el punto de partida: el respeto de la persona y de su dignidad. Es lo que siempre decimos: poner en el centro a la persona. Que luego se declina en todas estas situaciones, pero debe ser verdaderamente el punto de partida, de lo contrario nunca saldemos de estas situaciones, de lo contrario aumentarán estas situaciones de odio, violencia y divisiones.

El Papa a menudo usa una expresión: construir puentes. ¿Sigue siendo una prioridad?

Claro, pero no es que se trate solo de una consigna; lo que temo es que todo esto se convierta en un «slogan», en una expresión, y que no se traduzca en algo operativo. Creo que necesitamos operatividad, que cada uno desde su lugar y según su responsabilidad se ponga a luchar y combatir en contra de estas tendencias y se ponga a construir un mundo solidario.

La JMJ nació hace 30 años, y el mundo ha cambiado mucho desde entonces, así como se ha dado un cambio generacional evidente. ¿El modelo de las JMJ puede ser modificado, actualizado, para estos cambios o seguirá siendo el mismo?

A final de cuentas, las cosas esenciales son siempre las mismas, es decir que las finalidades siguen siendo las mismas: sigue siendo el mismo el mapa de esta camino, que es, justamente, el Evangelio; sigue siendo el mismo el alimento de este camino, que es la Eucaristía. Claro, cambian los escenarios, y, efectivamente, hay cierta adaptación a cualquier nuevo escenario que se presente, tanto desde el punto de vista geográfico como desde el punto de vista histórico. Creo que estos encuentros, que nacieron en determinado contexto, siguen siendo fundamentalmente válidos en el sentido de juntar a los jóvenes para objetivos de bien y para ayudarles a sentir que no están solos y que pueden trabajar juntos.

¿La JMJ podría convertirse en una ocasión de dialogo y de confrontación, de encuentro con los jóvenes del mundo, puesto que es necesaria una formación? Se habla mucho de las demás religiones, por ejemplo, se participantes que no son católicos…

Claro, también está esto; pero la Jornada Mundial de la Juventud se juega al volver a casa. Es allí que se juega la JMJ. Es decir, está el momento de la celebración, pero luego todo esto se verifica en el momento en el que hay un compromiso serio por parte de los jóvenes que participan en ellas para vivir lo que ha sido sembrado.

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
DIOS ASI LO QUISO
Adriana Bello
Juan Luis Guerra y Ricardo Montaner le cantan al amor eterno
2
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
3
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
4
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
5
Amii Stewart
Silvia Lucchetti
Amii Stewart: Un día la estatua de la Virgen me habló
6
Juan Daniel Escobar Soriano
¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?
7
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.