Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 17 octubre |
Santa Margarita María Alacoque
Aleteia logo
home iconActualidad
line break icon

Black Mirror T2E1 “Ahora mismo vuelvo”: Si el robot es nuestro cuerpo ¿nuestra huella en las redes sociales es nuestra alma?

Antonio Rentero - publicado el 15/07/16

La versión artificial del difunto no es lo mismo

“El espejo negro (traducción del título de la serie Black Mirror) puedes encontrarlo hoy en cada pared, en cada escritorio, en la palma de cada mano. La fría y resplandeciente pantalla de un televisor, un monitor de ordenador, un tablet, un smartphone…” (Charlie Brooker, creador y guionista de Black Mirror).

La segunda temporada de Black Mirror propuso una trama que con ciertos matices hemos podido ver planteada en sus efectos principales en algunas películas tanto recientes como ya clásicas.

Desde Blade Runner (Ridley Scott, 1982) hasta Her (Spike Jonze, 2013), Transcendence (Wally Pfister, 2014) o Ex Machina (Alex Garland, 2015), la posibilidad de albergar sentimientos por un robot o un sistema operativo y el añadido de poder descargar nuestra conciencia en un disco duro suponen ciertas aproximaciones a dotar de características humanas a una creación artificial (tangible o intangible) además de ofrecer una salida a la extinción de nuestros recuerdos o personalidad que puede llegar a confundirse con una inmortalidad artificial.

En Ahora mismo vuelvo se nos cuenta la historia de una mujer que pierde a su pareja, un joven obsesionado con las redes sociales donde permanentemente mantenía una presencia.

A ella se le ofrece la posibilidad de interactuar con una herramienta que, tras recopilar toda la actividad de un sujeto en internet, consigue reconstruir un patrón de conducta que funcionando sobre una inteligencia artificial consigue generar un efecto similar al de poder comunicarse con la persona desaparecida.

Inicialmente rechaza la idea pero la amiga que se lo propone insiste hasta que consigue que se establezca esa comunicación con la versión artificial del difunto.

La cosa se pone interesante cuando la viuda descubre que está embarazada y estrecha su relación con el trasunto digital con el que inicialmente se comunica mediante texto pero que poco a poco va avanzando en su desarrollo hasta ser capaz de reconstruir la voz del fallecido y pueden mantener conversaciones telefónicas.

En una de las mismas el “ya-no-tan-muerto” le anuncia que existe la posibilidad de “encarnar” esa “conciencia” del ausente en un cuerpo robótico de carne sintética.

El resultado es un trasunto idéntico a su pareja fallecida aunque con evidentes carencias de iniciativa, espontaneidad, emotividad natural…

Aquí quizá es donde falla el episodio, porque si nos creemos ese asombroso avance ¿no va a existir una actualización de firmware que afine esas cuestiones?

El desolador desenlace del episodio supondrá un motivo de reflexión para el espectador acerca de hipotéticas consecuencias en la moralidad o la ética de un mundo futuro en el que pudiéramos asistir a situaciones similares, pero el trasfondo reside en la esencia misma de la naturaleza humana: ¿somos lo que somos simplemente por parecer lo que parecemos?

¿El compendio de nuestras palabras, gustos y reflexiones expresadas en las redes sociales podría conseguir una reconstrucción no ya completa sino aproximada de cómo somos realmente?

Mary Wollstonecraft Shelley en Frankenstein o el moderno Prometeo presentaba con espíritu revolucionario la historia de un hombre deseoso de dotar de vida a un cuerpo que la había perdido, pero hoy esas criaturas (por el momento únicamente en la ficción) necesitan algo más que la chispa de un rayo para que sus tejidos inertes regresen a la vida perdida.

Hoy la ficción busca abrazar los últimos avances y moldea sus nuevos monstruos con las costumbres de hoy mismo.

Hoy el rayo de la vida proviene de Internet y las redes sociales, pero si los miles de “gigavoltios”, que diría el doctor Emmet Brown de Regreso al futuro (Robert Zemeckis, 1985) apenas conseguían hacer andar torpemente a un puzzle que remedaba la vida ¿por qué atiborrar de “me gusta” y retuits a un programa iba a conseguir un resultado más grácil?

“Si la tecnología es una droga, ¿cuáles serían sus efectos secundarios?” (Charlie Brooker, creador y guionista de Black Mirror).

Tags:
cineserie tv
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
squid game
Dolors Massot
¿Qué ocurre con la serie «El juego del calamar» (Squid Game)?
2
main de robot
Francisco Vêneto
«Estamos creando a Dios»: ex funcionario de Google sobre la (IA) ...
3
ZARAGOZA
Maria Paola Daud
Las bombas que por “milagro” de la Virgen del Pilar no explotaron
4
Gelsomino del Guercio
Carlo Acutis habló de un regalo que le hizo Jesús, ¿de qué se tra...
5
THERESA
Maria Paola Daud
¿Santa Teresa de Ávila fue la inventora de las papas fritas?
6
ORDINATION
Francisco Vêneto
Ex testigo de Jehová será ordenado sacerdote católico a los 25 añ...
7
Philip Kosloski
6 de los más notables santos incorruptos
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.