Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 23 abril |
San Jorge
home iconDesde Roma
line break icon

La exhortación: «Formar las conciencias, no pretender sustituirlas»

Vatican Insider - publicado el 02/07/16 - actualizado el 24/10/18

La iglesia está llamada a «formar las conciencias, pero no a pretender sustituirlas». Es la frase clave para comprender la exhortación post-sinodal de Papa Francisco sobre la familia. Un texto que en varias partes recuerda la manera demasiado a la defensiva que la Iglesia ha tenido a la hora de hablar sobre el argumento hasta ahora. 

Antes que nada, hay que decir que se trata de un texto muy complejo y articulado. Que no se presta a títulos sorprendentes o a resúmenes inapropiados. Y lo sabe muy bien el mismo Pontífice, que reconoce la presencia de estilos diferentes y de muchos y muy variados temas, por lo que aconseja no leer el texto de prisa, sino hasta el fondo «pacientemente, parte por parte». 

Comienza de esta manera: «La alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia. Como han indicado los Padres sinodales, a pesar de las numerosas señales de crisis del matrimonio, el deseo de familia permanece vivo, especialmente entre los jóvenes, y esto motiva a la Iglesia Como respuesta a ese anhelo el anuncio cristiano relativo a la familia es verdaderamente una buena noticia». Francisco, en la introducción explica que la complejidad de los argumentos hizo necesario «seguir profundizando con libertad algunas cuestiones doctrinales, morales, espirituales y pastorales». Recuerda también los intensos «debates mediáticos» en los que se vieron involucrados algunos ministros de la Iglesia y que «desde un deseo desenfrenado de cambiar todo sin suficiente reflexión o fundamentación, a la actitud de pretender resolver todo aplicando normativas generales». 

No todo puede ser resuelto con intervenciones magisteriales. Y, a pesar de que sea necesaria «una unidad de doctrina y de praxis», observa Francisco, esto no impide que «subsistan diferentes maneras de interpretar algunos aspectos de la doctrina o algunas consecuencias que se derivan de ella», por lo que es necesario llevar a cabo un trabajo de «inculturación». 

Sorprende que el Papa haga notar en varias ocasiones que ya no tiene sentido «detenerse en una denuncia retórica de los males actuales», sino que se necesita la capacidad de «presentar las razones y los motivos» a favor del matrimonio y de la familia, reconociendo que «a veces nuestro modo de presentar las convicciones cristianas, y la forma de tratar a las personas, han ayudado a provocar lo que hoy lamentamos, por lo cual —subraya— nos corresponde una saludable reacción de autocrítica». 

Por otra parte, continúa, «con frecuencia presentamos el matrimonio de tal manera que su fin unitivo, el llamado a crecer en el amor y el ideal de ayuda mutua, quedó opacado por un acento casi excluyente en el deber de la procreación. Tampoco hemos hecho un buen acompañamiento de los nuevos matrimonios en sus primeros años, con propuestas que se adapten a sus horarios, a sus lenguajes, a sus inquietudes más concretas. Otras veces, hemos presentado un ideal teológico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificiosamente construido, lejano de la situación concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales. Esta idealización excesiva, sobre todo cuando no hemos despertado la confianza en la gracia, no ha hecho que el matrimonio sea más deseable y atractivo, sino todo lo contrario». 

Durante mucho tiempo, añade, «creímos que con sólo insistir en cuestiones doctrinales, bioéticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia, ya sosteníamos suficientemente a las familias, consolidábamos el vínculo de los esposos y llenábamos de sentido sus vidas compartidas. Tenemos dificultad para presentar al matrimonio más como un camino dinámico de desarrollo y realización que como un peso a soportar toda la vida. También nos cuesta dejar espacio a la conciencia de los fieles». 

Una actitud demasiado defensiva, «con poca capacidad proactiva para mostrar caminos de felicidad». Por ello, en el presente, «muchos no sienten que el mensaje de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia haya sido un claro reflejo de la predicación y de las actitudes de Jesús que, al mismo tiempo que proponía un ideal exigente, nunca perdía la cercanía compasiva con los frágiles, como la samaritana o la mujer adúltera». Y ponemos «tantas condiciones a la misericordia —observa el Papa— que la vaciamos de sentido concreto y de significación real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio». Por el contrario, el amor matrimonial «no se cuida ante todo hablando de la indisolubilidad como una obligación, o repitiendo una doctrina, sino afianzándolo gracias a un crecimiento constante bajo el impulso de la gracia». 

«Amoris laetitia», una nueva «constitución» para las familias

Divorciados que se han vuelto a casar: integración y discernimiento caso por caso

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
2
Juan Daniel Escobar Soriano
¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?
3
SPANISH FLU
Bret Thoman, OFS
Lo que Padre Pío vio en la Gripe Española de 1918
4
Claudio de Castro
Un alma desde el Purgatorio clama: “¡Ayúdame!”
5
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
6
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
7
couple
Anna Gebalska-Berekets
La receta «irresistible» del Padre Pío para un matrimonio feliz
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.