Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 07 marzo |
Santas Perpetua y Felicidad
home iconActualidad
line break icon

CINE Y VALORES: Pequeña Miss Sunshine: no son freaks, son una familia normal

Josep Maria Sucarrats - publicado el 23/06/16

Todas las cuestiones decisivas de nuestra vida en un mensaje claro: Hay que empujar esa furgoneta destartalada, llamada familia

Pequeña Miss Sunshine es una joya del cine indie (con apoyo de la Fox), que se ganó al público con su ternura y su verdad. En un mundo donde la imaginación (sobre sí, sobre el otro, sobre las cosas) se vuelve pretensión, distancia, y a la postre desengaño, la película de Jonathan Dayton y Valerie Faris es un auténtico viaje catártico hacia la verdad que cambia la vida. Y lo hace a partir de algo no muy común en el cine: una familia; es más: una familia desestructurada que se dirige al fracaso más estrepitoso; es más aun: una familia que acaba unida.

Premios BAFTA y Oscars al mejor guión original y actor de reparto (Alan Arkin), la cinta nos presenta a los Hoover, una aparente familia convencional, aunque no muy tradicional. Toda su imagen formal no es más que disimulo de una profunda escisión entre sus miembros. No hay nada en común. El abuelo esnifa cocaína en una adolescencia regresiva; el padre imparte cursos de éxito personal que son siempre un auténtico fracaso; la mujer pretende disfrazar el drama llegando a todo pero sin dar abasto en nada; su hermano es un homosexual suicida y fracasado que se queja por no ser reconocido como el gran experto en Proust que desearía ser; el hijo del matrimonio es un adolescente autista que ha hecho voto de silencio leyendo Así habló Zaratrusta, y Olive (su hermana) es una fatibomba que quiere convertirse en la nueva belleza de Estados Unidos, la pequeña Miss Sunshine. Salvando las distancias: una familia prototípica.

Los Hoover son una familia paradigmática en un mundo como el nuestro, sin propuesta, en el que cada cual tiene la imagen de cómo deben ser las cosas. Así es imposible crecer en ninguna relación o parentesco. La película parte así de una premisa: la diplomacia no permite crecer en la propia vocación, en el compromiso con el significado de la vida. Como decía el poeta Montale, hablando de los viajes, «el imprevisto es la única esperanza». Y así será.

Impensadamente, llaman a Olive para participar en el concurso Pequeña Miss Sunshine. Y el imprevisto se vuelve esperanza. Y empieza el viaje. La situación familiar no permite dejar a ningún miembro solo en casa. Tendrán que subirse a su ruinosa Volkswagen Combi, y hacer vida en ella. En ese momento, la cinta se convierte en una disparatada road movie, una comedia dramática de carretera, hacia un lugar concreto: el descubrimiento del verdadero yo.

En esta película de formación de personajes, el protagonista principal es la familia entera con sus dramas y dificultades. El genial guión no cae en la comedia fácil, sino que delata el drama y denuncia lo cómico que resulta una imagen de sí basada en el propio éxito. No se eluden ni la muerte, ni el dolor, ni la separación, como peldaños necesarios para descubrir la auténtica condición humana: una impotencia estructural que pide a gritos un afecto inesperado. Es esta, pues, una historia de purificación de las propias metafísicas.

La cinta es clara: hay que viajar, sin ahorros, al fondo de las razones de la propia vocación. Es imposible llegar a ese afecto esperado, a esa unidad vocacional, sin un trabajo educativo: partir de lo que hay y vencer el propio esquema. La esperanza vive en la carne, y no en las imágenes fatuas de lo que no existe. «Me gustas»: te quiero por cómo eres, porque existes. La película es trasparente al mostrar que el amor incondicional hacia el otro supone la auténtica epifanía de lo humano. Las miserias no cambiarán, ni se solucionarán; porque el quid humano no está en el cambio de las circunstancias, sino en el cumplimiento de nuestro yo. La realidad siempre se impone, y gana siempre quien abraza más fuerte.

Tags:
cine
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
BAPTISM
Pablo Cesio
Bautizan a la bebé que nació viva tras “aborto legal” y la llaman...
2
Aleteia Mexico
Ella iba a la adoración eucarística a las 3 de la mañana cuando l...
3
Jesus Colina
¿Milagro en Israel? Marcha de madres cristianas, musulmanas y jud...
4
THE PROFESSOR AND THE MADMAN
José Ángel Barrueco
Una película sobre el poder de las palabras y la importancia del ...
5
Redacción de Aleteia
¡Cuidado, estos santos cobrarán vida ante tus ojos!
6
NEWBORN
Pablo Cesio
La bebé que nació viva tras hacerle «aborto legal» y que ahora qu...
7
JARAMILLO
Lucía Chamat
Obispo amenazado de muerte: “La verdadera muerte es quedarse call...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.