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Un sueño musical nacido del corazón de una monja

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El famoso festival de música andina colombiana “Mono Núñez” tiene una mentora particular

A finales de mayo se llevó a cabo en Colombia el certamen musical de mayor envergadura para la música andina.

Siendo Ginebra la ciudad que recibe a los participantes y asistentes del concurso, Bogotá quiso realizar un Lanzamiento de la 42 edición del Festival “El Mono Núñez” con el fin de fortalecer aquellas iniciativas musicales del folklore colombiano.

Es por ello que los ganadores del año anterior participan con sus interpretaciones que le dieron el triunfo.

 Hace 42 años…

En 1974 un grupo de personas del municipio de Ginebra en el Valle del Cauca, decidió hacer un concurso de música andina colombiana con la intención de resaltar el arte sonoro salido del tiple, la guitarra y la bandola.

La hermana Virginia Lahidalga estuvo acompañada de la hermana Aura María Chaves y del profesor de música Luis Mario Medina.

Este primer grupo con mucho entusiasmo y convicción realizó la primera edición del festival que en sus inicios se llamó Concurso de Música Vernácula de Ginebra.

Es de admirar el empuje con que iniciaron este evento musical que hoy goza de reconocimiento en todo el país. Sin contar con los recursos económicos necesarios emprendieron la búsqueda de patrocinios logrando que el Gobierno, entre otros, les diera un primer apoyo.

Ya en 1977 el Concurso de Música iba tomando mayor importancia en el ambiente cultural y a nivel nacional. Junto con ello el maestro Benigno Nuñez Moya (1897-1991) iba siendo más conocido.

Cuenta la hermana Virginia a El Tiempo: La gente sabía que era músico y que era muy bueno, pero no más. Así que buscamos darlo a conocer. La mejor manera era con el festival”.

Fue así que aparte de dar a conocer sus composiciones se decide cambiar el nombre del Concurso por el de Festival “El Mono Nuñez”.

Es importante destacar también que en los inicios del Festival los jurados siempre fueron de gran importancia y trayectoria.

En las primeras ediciones se contó con la presencia de Graciela Arango de Tobón, Arturo de la Rosa, Helena Benítez de Zapata y José A. Morales, quien es autor de más de 200 canciones, como Pueblito viejo.

La hermana Virginia y su pasión por la música

Nació en Riosucio, en el departamento de Caldas. Desde muy pequeña aprendió a tocar el violín para luego aprender bandola.

A pesar del desacuerdo de sus padres para entrar al convento, lo logró hacer a los 16 años.

Estando ahí encontró la posibilidad de hacer y promover la música. Fue por ello que entre los años 1972 y 1973, cuando se realizaba la Semana Cultural del colegio donde trabajaba, empieza con la idea de organizar un concurso en donde se recupere y valore la música andina del país.

La hermana Virginia junto con sus dos acompañantes no pensó que la acogida de las personas sería tal hasta que el auditorio del Colegio “La Inmaculada Concepción” empezó a llenarse de asistentes.

Música que hace cultura

Esta actividad musical que nació como un pequeño encuentro de música vernácula en una institución educativa de Ginebra es hoy la vitrina más importante de los sonidos del interior de Colombia. El festival se ha convertido en una ocasión para descubrir propuestas vocales e instrumentales.

Se puede afirmar que “El Mono Núñez” es hoy el termómetro de las nuevas tendencias de la música andina. Quienes asisten son tan rigurosos frente a los que escuchan. Durante cuatro días solo suena música colombiana y es en ese ambiente musical y competitivo donde el público se encarga de aprobar o denostar las propuestas más arriesgadas y experimentales, y de ese apoyo dependerá la evolución de “el bambuco”, “el pasillo” y demás géneros andinos colombianos.

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