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Las madres bolivianas que tejen el lujo

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Madres & Artesanas Tex y el desafío de conciliar la vida familiar con la laboral

Ralph Lauren, Óscar de la Renta y Donna Karan son solo algunas marcas de ropa famosas que comparten una particularidad: más de 100 manos bolivianas se encargan de tejer con éxito el lujo de sus prendas.

Tejer y ser madres

El taller boliviano encargado de este trabajo está ubicado en La Paz y está integrado por mujeres a través de la asociación Madres & Artesanas Tex, que además de ser un lugar donde se tejen delicados apliques y prendas, es también un ejemplo de conciliación entre la vida familiar y la laboral.

En ese sentido, Yelka Maric, impulsora de esta asociación, contó a EFE que se les brinda plena libertad a las trabajadoras para que realicen su trabajo “dónde se sientan más cómodas”, por lo que uno de los grandes mensajes de la asociación es que las mujeres puedan manejar sus tiempos de la mejor manera para no descuidar ningún aspecto.

«Ahí descubrí que las mujeres, con esa libertad, cumplían muchísimo más. Estaban siendo madres, estaban siendo esposas, amas de casa, hijas y amigas», expresó Maric, quien está en las mismas condiciones que las trabajadoras.

Es que las personas que se encargan de este trabajo pueden llevar su labor a su casa, siempre y cuando haya un compromiso de responsabilidad.

Pero el trabajo en el taller tampoco pasa desapercibido por su buen ambiente, donde hay más de 20 mujeres organizadas en tres grupos.

De La Paz a Nueva York

La asociación está integrada por más de 70 mujeres y durante la temporada alta incluso llegan a ser hasta 200. Lo que confeccionan, que va desde ponchos, complementos, además de joyerías se pueden disfrutar en las pasarelas de Nueva York.

«Todas las que estamos aquí somos unas artistas creando con las manos», expresó a EFE Verónica Mamani, una de las trabajadoras, que hace más de 10 años está vinculada al proyecto.

Para la propia Mamami formar parte de esta asociación es «una forma de sobresalir, una forma de poder llevar adelante a la familia».

«Somos amigas, somos hermanas, es como un grupo de terapia», agrega Mamani.

Por otro lado, en el taller hay también una zona donde las mujeres pueden llevar a sus hijos.

Madres y artesanas

El proyecto surgió en el año 2003 de la mano de Marcic, quien abandonó el sector de la banca e hidrocarburos para dedicarse a formar su propio negocio en el sector de la vestimenta. Recién en 2007, luego de haber incursionado en el mercado internacional, cuando se cerró un acuerdo con Polo- Ralph Lauren, y de esa manera se logró entrar en el mercado de alta gama, fue que la asociación tomó impulso.

En cuanto a diseños para Pret a Porter de gama alta del mercado de Nueva York, esta asociación recibe especificaciones técnicas, además de materiales para finalizar las prendas de fibras, lanas y accesorios tales como botones y cremalleras, incluyendo etiquetas y bolsas, especifica el sitio web de la asociación.

De esta manera, además de un trabajo de alta calidad, estas artesanas bolivianas han tendido que atravesar un proceso de aprendizaje muy valioso para convertirse en verdaderas hacedoras del lujo.

Pero más allá de esto que a priori podría sonar un tanto frío, esta asociación también persigue un fin social, pues dio esperanzas a mujeres que llegaron a trabajar con signos de maltrato físico, abandono, tristeza y hasta desesperación.

Es por ello que dentro de la filosofía de la asociación se encuentra la inclusión y el reconocimiento a las mujeres en cuanto roles de liderazgo. No en vano entre sus políticas de reclutamiento se le dio prioridad a la incorporación de madres solteras (debido a su mayor riesgo y vulnerabilidad), además de mujeres abandonadas, viudas y divorciadas, que tienen que sacar adelante a sus familias.

Lo único que se les reclama a estas artesanas es compromiso y responsabilidad en relación con los parámetros de calidad para que con sus manos sigan tejiendo lujo, sigan siendo artistas con sus manos, sigan siendo auténticas madres.   

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