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La policía escolta a un cardenal francés acusado de encubrir abusos

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Locura de tormenta mediática en Francia contra Philippe Barbarin

La policía francesa escoltó la mañana de este miércoles al arzobispo de Lyon, el cardenal Philippe Barbarin hasta una comisaría donde oficiales de la Brigada de Protección de Familia e Infancia le preguntaron sobre las actividades de un sacerdote pederasta a principios de los 90.

Al tiempo que el cardenal Barbarin, preso de una locura de tormenta mediática en Francia, proclama alto y fuerte que jamás ha encubierto las artimañas de sacerdotes pedófilos, el Vaticano ha respondido a los signatarios de la asociación de ayuda a víctimas de la pedofilia, La parole libérée, que pidieron una audiencia privada con el Papa a través de una carta abierta publicada el pasado 14 de marzo.

A las víctimas

“En principio, la solicitud de una audiencia papal privada no pasa a través de la prensa”, respondió ante los periodistas el director de la oficina de prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, el día después de la publicación de la mencionada carta.

Esto, según explicó, “por supuesto, tiende a ejercer una fuerte presión mediática” que va en contra del espíritu que debe rodear, según es costumbre hasta la fecha, toda reunión del Papa con las víctimas de abusos sexuales, es decir, en el contexto de un clima de “escucha y de diálogo necesarios para generar frutos espirituales”.

A los medios

La justicia francesa ha abierto recientemente una investigación, tras la presentación de una denuncia por la asociación La parole libérée contra el sacerdote Bernard Preynat, por unas agresiones sexuales a unos scouts entre 1986 y 1991, más de 10 años antes del nombramiento del cardenal Barbarin al frente de la archidiócesis de Lyon.

Sean cuales sean los resultados de la investigación, para los que es “apropiado esperar”, según ha instado Lombardi, “hay que manifestar consideración y respeto hacia el cardenal Barbarin”, sin que ello se considere “como una ofensa hacia nadie”.

Tras reconocer que “todos los abusos sexuales a menores constituyen un crimen grave cuyas consecuencias no pueden subestimarse, ni por la duración ni por la profundidad de los efectos”, Lombardi aseguró que “la Iglesia ha desarrollado a lo largo de los años una toma de conciencia y un sentido de las responsabilidades” que le hacen tomar continuamente nuevas medidas o reforzar otras.

Justicia a cualquier precio

En este mismo momento se multiplican por la web las muestras de apoyo y confianza hacia el cardenal Barbarin y hacia una Iglesia hoy en día preparada para “pagar el precio” de todos sus escándalos.

“Lo que está claro hoy en día para todos, para el cardenal Barbarin, para nuestros obispos, para todos mis hermanos sacerdotes, es que la pedofilia es un crimen intolerable y que la Iglesia tiene la obligación de estar siempre del lado de las víctimas».

«[La Iglesia] siempre estará del lado de la justicia, para traer justicia a las víctimas, para sacar la verdad sea cual sea el precio a pagar, porque es cierto, esos escándalos nos salpican a todos, cargamos con toda esta vergüenza y lo digo con muchísimo dolor”, manifestaba el 16 de marzo en Canal + el abad Pierre-Hervé Grosjean de la diócesis de Versalles.

El abad Grosjean es uno de los autores de Padreblog, muy conocido en los medios sociales, y autor también de un libro, Catholiques engageons- nous [Católicos, comprometámonos], recientemente publicado por Artège.

Participó en un programa de televisión con “la rabia en el estómago, una cólera sorda, dolorosa”, según confesaba, por los niños víctimas de ese sacerdote (Bernard Preynat) y de otros tantos en los que “habían confiado porque les habían enseñado que un sacerdote es una persona de confianza, que un sacerdote es una persona de bien, alguien que hace el bien».

«Qué más da el precio a pagar, yo no vengo a defender a una institución, sino a defender a esos chiquillos”, dijo.

En relación al cardenal Barbarin y las acusaciones contra él, responde: “estemos de acuerdo o no con su compromiso, no podemos sospechar de él, no podemos acusarle de haber sido indulgente con esos crímenes».

«Para los dos asuntos que han tenido lugar bajo su mandato, siendo obispo de Lyon, él fue intransigente, los hombres terminaron en manos de la policía y fueron suspendidos inmediatamente de su ministerio”.

La cultura del silencio, una época pasada

Las víctimas del padre Preynant han denunciado la ley del silencio que imperaba en el seno de la Iglesia, “una época pasada” según declaraba Olivier Ribadeau-Dumas, secretario general de la Conferencia Episcopal de Francia en una entrevista para Europe 1, el pasado 16 de marzo.

“Creo de verdad que hoy en día ya no existe. Sin duda estaba presente hace 30 años, pero no porque se pensara que preservaría a la Iglesia, sino porque las mismas familias decían a veces que no había por qué hacer nada contra ese sacerdote, porque las personas lo estimaban».

«Esta ley del silencio no era de la Iglesia, sino de toda la sociedad”, añadió. Y aunque algunos hechos denunciados ya hayan prescrito, “eso no cambia nada de la responsabilidad de la Iglesia”, valora el portavoz del episcopado.

“El dolor nunca prescribe. Más allá de los mandatos y del respeto a las leyes, existe una responsabilidad moral y pastoral que no tiene prescripción alguna”, aseveró el sacerdote.

Homenaje a Benedicto XVI

Todo el mundo reconoce a Benedicto XVI los méritos de esta auténtica sensibilización de la Iglesia. El abad Grosjean le rindió homenaje.

“Benedicto XVI, muy criticado, muy caricaturizado y denigrado… a él le debemos esta concienciación -dijo-. Él decidió iniciar la operación verdad, la tolerancia cero, sabía que le iba a costar caro, su reputación, que iba a salpicar a toda la Iglesia, pero dijo que no importaba, hoy la prioridad son las víctimas y estaremos del lado de las víctimas”.

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