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La presencia militar chilena que inquieta a Bolivia

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¿Base militar o puesto militar?, una nueva disputa entre Chile y Bolivia

“Esto no es una base militar. Lo que hay aquí son labores propias el Ejército, en un número de 12 personas y de apoyo a la comunidad”, sostuvo la subsecretaria para las Fuerzas Armadas de Chile, Paulina Vodanovic, la ciudad de Cariquima, I Región, según reproduce La Tercera de Chile.

Estas declaraciones surgen a raíz de un nuevo conflicto entre Chile y Bolivia vinculado a los recursos hídricos fronterizos y el despliegue de una supuesta base militar chilena cerca de la frontera, denunciada por el gobierno boliviano y que conllevaría incluso un reclamo formal.

Sin embargo, luego de una recorrida por la zona a cargo de las autoridades chilenas para aclarar la situación, se confirmó que se trata de un Puesto de Observación Fronterizo instalado hace dos meses administrado por el Ejército, pero no de una base militar.

Según las autoridades chilenas, en este puesto hay dos contenedores que son usados como habitaciones por 12 soldados. En él hay un baño, una cocina y una unidad de agua que puede almacenar 12.000 litros, además de un pararrayos.

Los chilenos sostienen que el objetivo de este puesto militar “pequeño” fronterizo es brindar apoyo humanitario a la comunidad y protegerlo de bandidos.

Un pueblo chico

Cariquima está situada a más de 3.800 metros sobre el nivel del mar, pero su población apenas pasa las 80 personas, en su mayoría perteneciente al pueblo originario aymara.

En cuanto a su infraestructura, el pueblo tiene una iglesia, un pequeño cementerio y un colegio con seis alumnos.

“La instalación del puesto militar nos ha venido a socorrer. Estamos muy agradecidos, da mucha seguridad, espero que se queden”, expresó a La Tercera uno de sus pobladores.

Hasta uno de los integrantes de la comitiva, el diputado chileno Jorge Tarud, que recorrió el lugar, salió enérgicamente a desmentir el reclamo boliviano.

“Esta no es una base militar, no hay tanques ni misiles. Las antenas son pararrayos y los supuestos camiones y lanzamisiles son simples containers donde se aloja un puesto de observación y apoyo a la gente. Nada más”, expresó.

La queja boliviana

Para las autoridades bolivianas se trata de una base militar en la zona fronteriza y pidieron explicaciones al gobierno chileno.

Hasta el propio presidente Evo Morales salió a decir que se trata de un acto de agresión y una violación a los acuerdos internacionales.

Pero los chilenos rechazan estas afirmaciones y por ello decidieron recorrer el lugar para aclarar la situación.

El problema de fondo

Las aguas del Silala han desatado en los últimos meses un conflicto diplomático entre ambos países a raíz de su denominación, naturaleza, curso y uso.

Mientras Bolivia entiende que se trata de un “manantial” que se origina en Bolivia y que fue canalizado de forma artificial por Chile para desviar las aguas, este otro país entiende que las aguas del Silala corresponden a un río internacional de aguas continuas.

A raíz de estas posiciones diferentes, Bolivia le exige a Chile que le pague por el uso de dichas a aguas.

Pero el país andino asegura, basándose en el derecho internacional, que justamente el carácter “internacional” de esas aguas le permite usarlas sin necesidad de compensar a Bolivia.

Cariquima se ubica a 300 kilómetros del Silala, pero cobró protagonismo gracias a este nuevo entredicho que se enmarca dentro una disputa más profunda, que merece cordura, diálogo y buena voluntad.

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