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Una ciudad chilena, la más contaminada de América Latina

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La quema de leña húmeda, lo que más incide en la contaminación de Coyhaique

Coyhaique, así se llama la ciudad de América Latina que cobró protagonismo en los últimos días por ser la que tiene mayores índices de contaminación por material particulado fino respirable (MP 2,5), de acuerdo al último informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Esta ciudad, capital de la Región de Aysén, superó a Lima (Perú) y La Paz (Bolivia), en base a un estudio que hizo el organismo en 3.000 ciudades de más de 100 países.

Según los estándares internacionales, no se debe exceder los 10 microgramos por metro cúbico (Ug/m3) del contaminante, en promedio, cada año, indica La Tercera.

Pero esta ciudad chilena marca 64 microgramos por metro cúbico de polución anual, seis veces más que lo indicado. 

Sin embargo, lo que más sorprende en el caso de esta ciudad es el motivo de la contaminación.

¿A qué se debe?

A diferencia de otras ciudades contaminadas, en el caso de Coyhaique, lugar con 63.000 habitantes y al que solo se puede acceder en avión, no se debe al tráfico, ni a la industria o residuos de basura, sino a la quema de leña húmeda.

«Es una leña húmeda que contamina mucho, que básicamente se quema en hoyos y hace que los días sin lluvia sean de episodios críticos«, dijo a BBC Mundo Marcelo Mena Carrasco, subsecretario de Medio Ambiente de Chile.

Según indicó, empezaron a tomar medidas para reducir el impacto desde el año 2013 cuando empezaron a sonar las alarmas de contaminación.

Usar combustible sólido para cocción o calefacción es la raíz del problema.

«No importa que sea África, India o América, cuando hay mayor utilización de combustible sólido, los niveles de contaminación serán mucho más altos. Y esto es lo que ocurre no sólo en Coyhaique sino en muchas ciudades del sur», expresa.

En cuanto a la explicación técnica, cuanto más finas sean las partículas contaminantes como sulfato, nitratos y carbono negro que penetran en los pulmones y el sistema cardiovascular, más peligrosas son.

En el caso de esta ciudad chilena los valores estaban muy por encima de lo permitido por la propia OMS.

Monitoreo constante

Debido a que el esmog es uno de los temas más recurrentes a la hora de referirse a Chile y particularmente a su capital, Santiago de Chile, este país se ha convertido en los últimos años en uno de los que más monitorea en la región los niveles de contaminación del aire en sus ciudades.

Para este informe Chile ofreció datos de 20 de sus ciudades, mientras que otros como Argentina, Venezuela y Perú solo lo hicieron con sus respectivas capitales, incluso otros como Paraguay, Nicaragua y Panamá ni siquiera participaron.

Es por esto que la propia OMS se encargó de aclarar que lo que difundió no es un ranking y lo que celebró fue el hecho de que cada vez más ciudades se encargan de controlar la calidad del aire.

Aún queda mucho por hacer ya que la mayoría de las ciudades de la región superan las recomendaciones, pero al menos hay una tendencia a la disminución, indica la OMS.

Un problema global

“Existen formas de contaminación que afectan cotidianamente a las personas. La exposición a los contaminantes atmosféricos produce un amplio espectro de efectos sobre la salud, especialmente de los más pobres, provocando millones de muertes prematuras. Se enferman, por ejemplo, a causa de la inhalación de elevados niveles de humo que procede de los combustibles que utilizan para cocinar o para calentarse”, afirma Francisco en la encíclica Laudato Sí en su numeral 20.

“A ello se suma la contaminación que afecta a todos, debida al transporte, al humo de la industria, a los depósitos de sustancias que contribuyen a la acidificación del suelo y del agua, a los fertilizantes, insecticidas, fungicidas, controladores de malezas y agrotóxicos en general”, agrega.

Al igual que Francisco, la OMS fue contundente en su llamado de atención ya que 8 de cada 10 personas que viven en zonas urbanas respiran un aire con niveles de contaminación que supera los límites recomendados, con una situación notoriamente más grave en los países de ingresos medios y bajos, señaló la agencia EFE.

Además, según la OMS, el 98 % de ciudades con más de 100.000 habitantes no cumple con las normas internacionales en materia de calidad del aire, mientras que en los países ricos ese porcentaje se reduce al 56%.

La OMS atribuye más de 7 millones de muertes al año a la contaminación del aire, causada por la elevada concentración de partículas pequeñas y finas que provocan diversas enfermedades -cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias- y aumenta el riesgo de derrame cerebral y cardiopatía, concluye EFE.

La situación de la ciudad chilena Coyhaique es preocupante, al igual que la de las otras ciudades con cifras negativas, pero el dato alentador tiene que ver con los constantes llamados de atención, entre ellos el de Francisco, que están logrando que cada vez más países sigan de cerca el tema y se estén comprometiendo a aumentar los respectivos monitoreos.

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