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¿Por qué República Dominicana no puede contra la pobreza?

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El país celebró comicios y Danilo Medina encamina la reelección

Este domingo hubo elecciones en República Dominicana y su actual presidente, Danilo Medina, encabezaba el conteo de votos con más del 62% a su favor, aunque aún con bajo porcentaje de escrutados (casi 29%).

Medina, que pertenece al  Partido de la Liberación Dominicana lleva una amplia ventaja con respecto a sus competidores, entre ellos el empresario del Partido Revolucionario Moderno, Luis Abinader.

Una vez finalizado el escrutinio, con más del 50% de los votos a su favor, Medina sería proclamado ganador sin necesidad de una segunda vuelta.

Las elecciones transcurrieron con normalidad, a pesar de algunos retrasos en colegios electorales, en una jornada en la que se inauguró el sistema de conteo electrónico de votos y en donde por primera vez se estableció el voto en las cárceles (unos 1.800 reclusos estaban en condiciones de sufragar).

Sin embargo, aún quedan algunas interrogantes en cuanto a República Dominicana y su futuro.

La pobreza, el gran desafío

Considerado uno de los presidentes más populares de América Latina, entre otras cosas,  por su estilo de gobernar  cercano a la gente, Medina aún tiene que enfrentar varios desafíos.

Según el Banco Mundial, el 41% de la población (más de 10 millones de personas) de República Dominicana es pobre. Estos altos índices de pobreza son compartidos también por su vecino Haití, donde el 58% de su población es pobre y Honduras (62%).

Pero a diferencia de este país, República Dominicana posee una de las economías que más rápido crece en América Latina. El propio Banco Mundial establece que desde 1992 a 2014, el país tuvo una tasa de crecimiento medio de 5,4% y en los últimos dos años su Producto Interno Bruto (PIB) se sitúa en el 7%, indica un informe de BBC Mundo.

El crecimiento de República Dominicana gracias al sector financiero, minero, turismo y de la construcción tiene como contracara el nivel de pobreza que afecta el país.

A raíz de esto surge la interrogante: ¿por qué si su economía crece tan rápido no puede con la pobreza?

«Porque la economía no genera empleo. Crece, pero sólo genera empleo informal y de mala calidad», se encarga de afirmar Miguel Ceara Hatton, especialista en temas económicos y asesor del opositor Partido Revolucionario Moderno en declaraciones a BBC Mundo.

«El esfuerzo de crecimiento debería ser aún más grande para que se pueda reducir la pobreza (…) Y para reducir la pobreza en un punto se tiene que crecer en un 5 y 6 puntos porcentuales. Y aun así el resultado es dudoso», agrega.

Según otros analistas, como Pedro Silverio, economista y vicerrector académico en la Pontificia Universidad Católica Madre Maestra, de República Dominicana, «comparado con América Latina los esfuerzos de reducción de la pobreza han sido los menos efectivos«.

Esta especie de contradicción entre rápido crecimiento y pobreza, opina,  también puede se vincula al modelo económico. “No ha creado las bases para la generación de empleos y así superar los modelos de pobreza. Por eso ha tenido logros moderados», indica.

Por el lado de los salarios también puede haber una explicación. «Como resultado de la crisis que vivió en país en 2003, los salarios reales se redujeron en un 27% en comparación con 2000 y no se han recuperado, aun cuando la productividad laboral ha aumentado significativamente en los sectores de mayor crecimiento», establece el Banco Mundial.

También incide que el grueso de la actividad que aporta crecimiento al país esté concentrado en el Distrito Nacional, donde vive la tercera parte del país por lo que las oportunidades laborales disminuyen si no se está ahí.

¿Hay solución?

Entre las claves, además de la generación de empleos a través del mayor fortalecimiento del sector agropecuario, industrial y de turismo, los analistas coinciden en que “hace falta una visión apropiada de la economía para conducir políticas públicas que lleven a una superación de la pobreza«. En ese sentido reclaman cambios en el modelo económico.

Pero también está el hacer énfasis en la educación y la salud, como puntos clave para hacer frente a la pobreza.

«En la medida de que se cambie la calidad de la educación y salud se estarán mejorando las opciones de largo plazo para salir de la pobreza», expresa Silverio.

Los desafíos que deberá asumir Medina, de aquí en más, de confirmarse su reelección, están sobre la mesa. No queda más que esperar que en los próximos años esa “contradicción” (crecimiento rápido-pobreza) que vive República Dominicana pueda ser superada.

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