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El cinismo de la vieja Europa

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Aplauden y luego hacen una politica contraria a lo que les muestra el Papa Francisco

El Papa Francisco recibió el Premio Internacional Carlomagno de Aquisgrán un premio que se concede por los trabajos realizados en favor de la unificación europea. Un premio justificado en el compromiso del Papa Francisco basada en la construcción de una Europa de paz, basada en los valores comunes y abierta a otros pueblos y continentes. Un premio merecidísimo.

Mientras el Papa recibía el Premio y mostraba un toque de atención a la conciencia de Europa me venían algunas preguntas a la cabeza; mientras veía a las grandes personalidades europeas, mientras veía aplaudir al Rey Felipe VI, a Angela Merkel o a Mateo Renzi me venían dudas, algunas ideas…

Papa Francisco decía: “Sueño una Europa donde ser emigrante no sea un delito”. Los políticos aplaudían…¿Entonces porque hay una valla en Melilla? ¿Entonces por qué existen los CIES? ¿Entonces por qué Europa se cierra al drama de los refugiados?

Papa Francisco decía: “Sueño una Europa donde casarse y tener hijos sea una responsabilidad y una gran alegría”. Los políticos aplaudían… ¿Entonces por qué no hay ayudas familiares? ¿Entonces por qué cada día es más difícil formar una familia? ¿Entonces por qué se desahucia a familias sin ingresos que de la noche a la mañana se quedan sin hogar?

Papa Francisco decía: Sueño una Europa que se hace cargo del niño, que como un hermano socorre al pobre y a los que vienen en busca de acogida, porque ya no tienen nada y piden refugio”. Los dirigentes de la Unión Europa aplaudian… ¿Entonces por qué ponen precio a los refugiados, por qué permite pagar 250.000 euros para no recibir refugiados? ¿Por qué dan dinero a Turquía para que los pobres no pasen?

Papa Francisco habló de los jóvenes…olvidados en la vieja Europa, sin futuro y abocados al paro; habló de los ancianos y los enfermos…que viven la cultura del descarte, de los recortes, de la sanidad cada vez menos universal; habló de Europa como madre que respeta la vida y ofrece esperanza de vida…mientras las legislaciones apoyan el aborto y ayudan poco a las mujeres embarazadas.

Los políticos, los dirigentes y responsables de la Unión Europea…¡¡¡aplaudían¡¡¡ Como si los problemas de Europa vengan de la nada, como si ellos no tuvieran ninguna responsabilidad en la pérdida del sentido de la Unión Europea.

Ojalá este mensaje del Papa Francisco sirva de llamada a la conciencia de quienes dirigen Europa. Algunas como Angela Merkel comienzan a abanderar esta llamada… Esta muy bien darle el Premio Carlomagno al Papa Francisco, pero aplaudir el mensaje y luego volver a sus despachos a seguir haciendo la política de siempre es, cuanto menos, un ejercicio de cinismo.

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