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Lo dejaron todo sin pensar y salieron a ayudar a Ecuador

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El ejemplar servicio de dos jóvenes médicos peruanos a los damnificados por el terremoto

Dos peruanos recién graduados como médicos ponen su vocación al servicio de niños, mujeres y ancianos que sufren las secuelas del terremoto de 7,8 grados que dejó bajo escombros a la nación ecuatoriana el pasado 16 de abril.

“No me detuve a pensarlo. Sólo lo hice”, expresó la doctora Hyden Emily Carlier Aguilar, quien decidió emprender una travesía a la ciudad de Pedernales en Ecuador, la ciudad más devastada luego de la catástrofe.

“Sabía que alguien me necesitaba. No se es estudiante de medicina el primer día de clase, se empieza cuando se es consciente de pisar a fondo en la carrera que has elegido”, expresó.

“Cuando viajas con tus propios recursos afrontas miles de dificultades. Sin embargo, jamás miré hacia atrás. Puse mi vocación al servicio, porque cada momento de mi vida es para mí una oportunidad para ayudar al otro”, continuó.

Con 26 años, acaba de graduarse como médica cirujana. “Basta un simple gracias para continuar y regalar siempre una mejor calidad de vida humana”, considera.

“Ecuador es una ciudad bendita, fue una de las tierras que acaba de visitar el papa Francisco. Dios nunca me soltó de la mano. Tuve como compañero a Christian Muñoz Malca, médico internista del departamento de Cajamarca. Atravesamos Tumbes, Guayaquil, Ambato y Alatacunga para llegar a Pedrenales, luego de 7 días”, subrayó.

Cuando constataron las carencias de agua, luz, alimentos y la deshidratación de los niños, además de otras enfermedades que ocasionó este desastre natural, tomaron la decisión de quedarse.

“Había destrucción a nuestro paso: edificios derruidos, carreteras partidas”, comenta.

El joven profesional que acompañó a Hyden lo dejó todo, incluso su trabajo en un hospital de la localidad de Chota, y se ha entregado a esta nueva misión solo por vocación.

Todas las mañanas Hyden salía muy temprano a buscar damnificados. Christian esperaba en el campamento.

“Mi plan era conseguir la mayor cantidad de afectados para ayudarlos y darles albergue. Así encontré un bebé de cuatro meses de nacido, su madre la llevaba en brazos, había caminado durante días buscando asistencia. Tenía un cuadro de diarreas y deshidratación”, afirmó Hyden.

Centro de operaciones

Cuando llegaron al país de la tragedia, el lugar lucía en ruinas. Se instalaron en una zona de campaña. “Decidí entonces comenzar a censar a todos los afectados; tenía 39 niños, 19 adolescentes, una recién nacida de 17 días, 26 adultos, y dos ancianos”, expresa Hyden.

Estos jóvenes peruanos se instalaron en un campamento en el patio de un colegio, hasta donde llegaban las personas que necesitaban asistencia médica.

La solidaridad, lo primero 

Los peruanos han demostrado de varias formas su solidaridad a pesar de a los conflictos territoriales que años atrás mantuvo el Perú con Ecuador.

El presidente Rafael Correa agradeció estas iniciativas, que hablan de los lazos de hermandad que existe entre ambas naciones.

El mandatario se mostró contento al recibir la ayuda que le viene ofreciendo el país para la reconstrucción de Ecuador. “Ustedes conocen de nuestras carencias”, manifestó Correa al hacer referencia al terremoto que sufrió Perú en 2007.

Desde un buque hasta camas de hospital

El buque Tacna, nave con capacidad de transporte para 11.000 toneladas, además de tres helicópteros, uno de ellos equipado como ambulancia, es la ayuda que el presidente de la República de Perú, Ollanta Humala, envío a Ecuador al día siguiente de haber ocurrido el fatal desastre natural.

Este buque cuenta con depósitos de agua, combustible, plantas desalinizadoras y generadores de electricidad.

En total Perú llevó a Ecuador 4.000 toneladas de ayuda humanitaria entre alimentos, mantas, ropa, mosquiteros, medicamentos, etcétera.

 

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