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Baja la pobreza en Perú, aunque persiste un sector vulnerable

POBREZA
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Más de 2 millones de personas dejaron de ser pobres en Perú

Desde hace una década el Perú ha sido considerado como uno de los países de Latinoamérica que venció a la pobreza, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

“Las cifras señalan que en términos de reducción de la pobreza ha habido un camino muy favorable, en ese sentido Perú está en una situación envidiable”, ha destacado el jefe de la Unidad de Estadísticas Sociales de Cepal, Xavier Mancero.

Para algunos economistas resulta algo atípico que un país con presión tributaria de 14% haya logrado un desarrollo económico estable.

De todos modos hay un sector vulnerable a la pobreza y muchos se cuestionan si crecer con vulnerabilidad le corresponde a un país con una economía que va en aumento.

¿Qué dicen las cifras?

En el último quinquenio, 982.000 peruanos dejaron de vivir en la pobreza extrema. La situación de pobreza en el Perú disminuyó en 3,6 puntos porcentuales.

La economía peruana comenzó a crecer en 4,8% en  promedio anual, según lo señala Aníbal Sánchez Aguilar, jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Un total de 2.285.000 personas dejaron de ser pobres. La pobreza disminuyó en 9 puntos porcentuales en los últimos cinco años en el país.

Más inestabilidad frente a pobreza

Existe un sector de peruanos que no son pobres, pero son vulnerables a la pobreza, tal cual lo reveló el último reporte del INEI. El informe revela que hasta el 2014, el 21,8% de los peruanos no podían cubrir el costo de la canasta familiar.

Los peruanos afrontaban en 2015 las secuelas de la pobreza monetaria, su nivel de gasto era inferior al del valor de una canasta básica de consumo. En relación al año 2014 había disminuido en 1,0 punto porcentual, o sea, 221.000 personas dejaron de ser pobres, agregó Sánchez Aguilar.

En 2015 la economía peruana creció en 3,3%. “El crecimiento económico y la efectiva focalización en la ejecución de los programas sociales sumaron a la reducción de la pobreza”, señaló el especialista.

Los vulnerables

¿Cuál es el destino de la población de peruanos que son vulnerables a la pobreza?, se pregunta el analista Armando Mendoza de Oxfam (Comité Internacional de ayuda contra el hambre).

Pese al crecimiento de la clase media emergente (los no pobres de toda la vida), la clase media tradicional (los no pobres) carece de  recursos para enfrentar situaciones de “schock”, lo que los hace vulnerables a la pobreza, explica el economista.

Este sector representa el 40% de la población, o sea,  12 millones de peruanos que “no son pobres”, pero que viven en situación de vulnerabilidad. Pierden el trabajo, se enferma un familiar, pierden el negocio por un accidente, inmediatamente caen en la pobreza, a pesar de haber mejorado su situación.

¿Cómo se percibe la desigualdad?

El último informe del INEI demuestra que la pobreza extrema total disminuyó de 4.7% a 4.3% en 2014, lo que hace un total de 107.000 personas que dejaron de vivir en esas condiciones.

Según el análisis de evolución de la distribución del ingreso y las persistentes desigualdades de la Cepal, la falta de oportunidades se manifiesta en el sector educativo y en el mercado laboral a nivel de Latinoamérica.

El coeficiente de Gini (que mide la desigualdad de ingresos) advierte que en Perú la brecha entre el sector -urbano y rural– registró sólo mejoras moderadas.

Ante la caída de ingresos y los gastos que esta situación genere al Estado, donde se percibe un contexto de desaceleración, el informe del Cepal indica que en los últimos cuatro años el índice de Gini se ha estancado.

Medidas para enfrentar la desigualdad

El 80% de los ingresos de los hogares en Latinoamérica proviene del trabajo. El empleo de calidad con derechos y protección social es la puerta abierta para promover la igualdad, señala el informe de la Cepal.

“A medida que el ingreso de las personas aumenta los impuestos en los países desarrollados se incrementan. De igual forma se aplican tasas impositivas a la herencia y propiedades de los ciudadanos”, explica Mendoza.

“Estos ingresos pueden incrementar la inversión pública en infraestructura, transporte, sanidad, educación, etcétera, en las zonas donde existe mayor pobreza”, señaló.

 “La desigualdad no es el problema, sino más bien la falta de políticas de crecimiento social. ¿Por qué la riqueza no se multiplica en igual velocidad en los estratos pobres?”, finaliza.

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