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Un mes marchando en sillas de ruedas para ser escuchados

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Personas con discapacidad dialogan con el gobierno de Bolivia tras un tenaz esfuerzo

«Viviré poco tiempo, pero mi pensamiento y lucha es por esas vidas que viven entre cuatro paredes», dice Berta Mena, una mujer que inició la marcha en Cochabamba (centro), a bordo de su silla de ruedas.

Es que el frío, la lluvia, el mal de altura y sillas de ruedas deterioradas no fueron impedimento para que cientos de personas con discapacidad recorrieran más de 380 kilómetros para pedir al Gobierno boliviano que aumente la ayuda que reciben, informa la agencia EFE.

Esta curiosa protesta, denominada por algunos “caravana de la esperanza”, se debe al monto de los bonos que perciben los discapacitados en Bolivia, unos 142 dólares al año, y a través de esta movilización piden una renta mensual de unos 75 dólares.

Según ellos, lo que perciben actualmente no les alcanza para cubrir el costo de los medicamentos que necesitan.

Más allá de la validez de sus reclamos lo más conmovedor de esta protesta fueron precisamente sus características.

Durante todo un mes avanzaron por carreteras en malas condiciones. Según algunos cálculos, lo hacían durante ocho horas diarias y cerca de 10 kilómetros por días enfrentados a las adversidades climáticas, que incluyen el altiplano boliviano a casi 4.000 metros del nivel del mar.

El olor a coca flotaba en el ambiente, antídoto común en esa región para contrarrestar los  efectos de la altura.

Durante los días de lluvia el esfuerzo se hacía mayor por el suelo mojado y lleno de barro, según contaron a EFE algunos testigos que acompañaron la marcha y que en ese momento tenían que ayudar de un modo particular.

Entre ellos habían algunos enfermeros y médicos que apoyaban la reivindicación y que constataron que los inconvenientes de salud más común durante esos días fueron los dolores articulares, lumbalgia, resfriados y gastroenteritis. A raíz de esto hubo algunos que tuvieron que abandonar la marcha.

Además, los participantes de esta protesta tuvieron la ayuda de unos pocos vehículos para mover sus pertenencias, así como la colaboración de unos pocos que los acogieron y les dieron alimentos y refugio durante los días de su larga marcha.

Pero estas condiciones adversas no frenaron a estas personas que lograron llegar a la meta: La Paz, para hacer oír sus reclamos.

Reanudan diálogo

Luego de varios intentos de reuniones fallidas, este jueves “las autoridades de gobierno reciben a los representantes de estas personas para instalar el diálogo en las oficinas del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), en la ciudad de La Paz, con el objetivo de abordar las demandas del sector”, informó el ministro de Economía Luis Arce, en declaraciones reproducidas por la Agencia Boliviana de Información (ABI).  

La encargada de hacer el anuncio de la convocatoria al diálogo a la caravana de personas con discapacidad que aguardaban en vigilia en demanda del aumento del bono fue la ministra de Justicia de Bolivia, Virginia Velasco.

Aseguró que “durante el diálogo estarán presentes autoridades de gobierno de los ministerios de la Presidencia, de Economía, de Salud,  de Justicia, de Educación, de Desarrollo Productivo, del Viceministerio de Vivienda, entre otras instituciones que intervienen en el tema”.

Velasco agregó que “es importante debatir de acuerdo con las necesidades del sector, referidas a la salud, trabajo, educación, proyectos, que tienen que ser inclusivos e integrales”, publica la ABI.

Varios intentos frustrados

Este encuentro llega luego de varios intentos frustrados de diálogo con el Gobierno, donde incluso hubo hasta algunas denuncias de violencia con gases lacrimógenos cuando querían ingresar este miércoles a una plaza de la capital, según expresaron los manifestantes.

Sin embargo, el Gobierno salió rápidamente a desmentir la represión de parte de la policía, consideró que había infiltrados en la protesta y anunció una investigación al respecto.

“En ningún momento se gasificó a las personas y observamos que en esa movilización hubo personas infiltradas que buscaban la confrontación”, aseveró en rueda de prensa el viceministro de Régimen Interior de Bolivia, Rodolfo Illanes, reproduce el portal Oxígeno.

En tanto, el comandante de la Policía Édgar Téllez aseguró que no hubo lanzamiento de agentes químicos contra la caravana, sino unos ‘chorros de gas pimienta’.

“Era un pequeño chorro de un aerosol, no hubo gasificación. Vamos a esclarecer el hecho”, agregó.

Pero más allá de esto todo parece encaminado y ahora resta esperar que realmente haya valido la pena y efectivamente se la pueda reconocer como la “caravana de la esperanza”.

 

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