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Acuña: La campesina analfabeta que logró defender la tierra y el agua

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La peruana recibe el Premio Goldman y se convierte en la heredera de Berta Cáceres

«Yo defiendo la tierra, defiendo el agua porque eso es vida. Yo no le tengo miedo al poder de las empresas. Seguiré luchando», expresó la peruana Máxima Acuña al recibir el Premio Goldman, el galardón ambiental más importante del mundo.

Acuña asegura que no aspira ser activista, ni dirigente ni líder, sino que “solo quiere que la dejen vivir tranquila en su terreno y que no contaminen su agua”, en declaraciones reproducidas por BBC Mundo.

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Sin embargo, esta pequeña mujer analfabeta de apenas metro y medio de altura, fue reconocida con una enorme distinción ambiental y muchos afirman que de alguna manera se transformó en la heredera de la activista hondureña Berta Cáceres, asesinada por su lucha medioambiental, y que también fue distinguida con este premio en 2015.

La lucha contra un consorcio minero

Acuña vive en las cordilleras peruanas a 4.000 metros sobre el nivel del mar y mantiene una lucha constante contra el consorcio minero Yanacocha, ubicado en la provincia y departamento de Cajamarca a 800 kilómetros al noreste de la ciudad de Lima, Perú.

Este consorcio tiene la potestad para explotar el yacimiento aurífero (oro) más importante de Perú y América Latina.

Luego de recuperase de una larga infección que la tuvo tres meses recluida en una choza, Acuña notó que un camino ubicado en su territorio, Tragadero Grande,  había sido modificado.

Ni bien le dijeron que lo habían hecho trabajadores de la minera, la campesina se fue hasta las oficinas a reclamar por lo sucedido ya que nadie le había pedido permiso.

Ahí le comunicaron que en realidad su tierra no le pertenecía, sino que era de la minera y que los documentos que ella tenía desde 1994, que avalaban su propiedad sobre esas tierras, no tenían valor.

La minera prosiguió argumentando que fueron compradas a la comunidad peruana de Sorochuco unos años después.

En ese lugar, según relata BBC Mundo, el consorcio minero planeaba explotar el oro durante 19 años con la promesa de dar trabajo a 10.000 personas.

Sin embargo, como contracara, el consorcio debía secar cuatro lagunas y construir cuatro reservorios. Una de estas precisamente era la Laguna Azul, ubicada frente a los terrenos de la familia de Acuña.

A raíz de este objetivo, la minera se propuso sacar de ese lugar a los habitantes. Pero encontró rápidamente oposición.

“Usurpación” agravada

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El 29 de noviembre de 2012 Yanacocha anunció que dejaba en stand by el proyecto luego de numerosas resistencias de la comunidad local, que incluso llegaron a episodios de violencia y la muerte de cinco personas.

De todos modos, dos años más tarde, la minera demandó a la familia de Acuña por “usurpación agravada” de las tierras en un intento de lograr el desalojo.

La familia de Acuña perdió dos juicios y fue sentenciada a casi tres  años de prisión y a  una indemnización de unos 2.000 dólares como reparación por los daños generados a la minera. Pero la defensa pudo apelar y en poco tiempo se inició un nuevo juicio.

Fue en ese momento cuando Acuña viajó junto a una de sus hijas a Europa para hacer una denuncia del caso y se reunieron con representantes de Naciones Unidas.

En diciembre de 2014 la Sala Penal de Apelaciones de Cajamarca ordenó la absolución de la familia. Al mismo tiempo, Acuña fue elegida Defensora del Año por la Unión Latinoamericana de Mujeres, destaca BBC Mundo.

Todo esto es lo que la ha transformado en ganadora del premio ambiental, una lucha que en definitiva expresa la defensa de la tierra y el agua.

Otras distinciones

Junto con Acuña también fueron distinguidos con el Premio Goldman Edward Loure, de Tanzania, por sus logros vinculados a la titulación de propiedades; Leng Ouch, de Camboya, por su trabajo contra la tala ilegal, y Zuzana Caputova, de Eslovaquia, por conseguir el cierre de un depósito de residuos  tóxicos en su comunidad.

En tanto, también fueron premiados Luis Jorge Rivera Herrera, de Puerto Rico y Destiny Watford, de Estados Unidos.

El primero por defender el establecimiento de una reserva natural y la segunda por evitar la construcción de la incineradora más grande del país a poco más de un kilómetro de su escuela de Baltimore, concluye BBC Mundo.

 

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