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Atención a las “penurias y atropellos” en Alto Paraguay

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Preocupa el aislamiento de sus pobladores, el desequilibrio ecológico-social y los atropellos de las Fuerzas Armadas.

“Acompañamos las penurias de los pobladores del Alto Paraguay, aislados por la falta de caminos y que enfrentan los rigores de las inundaciones, por la carencia de infraestructuras previsibles como consecuencia del desinterés y la corrupción de las autoridades regionales y nacionales”.

Este pasaje forma parte del mensaje que enviaron los obispos de la región norte de Paraguay y representa de alguna manera un llamado de atención para con ese lugar del país.

La zona norte abarca un extenso territorio y es una de las más empobrecidas. El principal rubro económico es la ganadería y es el único departamento del país que no tiene ningún tipo de industria.

Las tierras de esa región de Paraguay son bajas y cuentan con una amplia extensión de montes.

En los últimos años se ha logrado constatar que el suelo de esa zona está siendo perjudicado por la práctica intensiva de la deforestación. Es habitual la tala de sus montes vírgenes, algo en que los obispos dejan claro en su mensaje.

“Denunciamos el atropello a la naturaleza en la región en donde la masiva deforestación para la explotación ganadera convierte la rica y variada flora y fauna en inmensos pastizales y sojales, generando el desequilibrio climático y ecológico y repercutiendo en los sectores más vulnerables de la población”, prosigue el mensaje.

En ese sentido, más adelante en su mensaje también mencionan “el avance del monocultivo de la soja, el uso indiscriminado del agro tóxico excluye a más campesinos de sus tierras y los convierten en ‘sin tierras’ y sin oportunidades para satisfacer sus necesidades básicas y la de sus hijos”.

 Intereses mezquinos

“También vemos con preocupación el viacrucis de las personas y familias ribereñas afectadas por el fenómeno de las inundaciones que experimentan el manoseo en la ayuda humanitaria que reciben de las instituciones del Estado, muchas veces orientadas por intereses mezquinos de la politiquería”, expresan los obispos.

Por otro lado, el empobrecimiento cada vez más grave de la gente, y la falta de oportunidades y equidad en la distribución de los recursos del Estado también forman parte del mensaje central de los obispos, quienes aseguran que esto muchas veces está direccionado para mantener “el privilegio de  los políticos, sus familiares y correligionarios”.

En cuanto al narcotráfico en la sociedad paraguaya también expresan preocupación. “Las personas son utilizadas y de manera especial los jóvenes que son corrompidos, robándoles la posibilidad de construir una vida digna y pacífica en sus comunidades”, indican.

Finalmente, los obispos se manifiestan sobre el “miedo y la zozobra” que se vive en el departamento por el atropello a la dignidad de las personas y el abuso contra sus derechos humanos de parte de la Fuerza de Tarea Conjunta.

Denuncian que “haciendo caso omiso de las garantías constitucionales de un Estado de Derecho, utilizando la fuerza pública en forma desmedida con acompañamiento del Ministerio Público» se perpetran intervenciones contra humildes pobladores, en nombre del restablecimiento de la paz en las zonas de conflictos.

«Condenamos toda forma de atropello a la vida, a la libertad de la persona humana”, concluyen.

Los obispos emitieron este mensaje en el marco de una actividad de formación, capacitación y reflexión sobre las realidades de la región.

Inmunizan a niños de comunidades indígenas

La región norte de Paraguay siempre presentó dificultades a la hora de los aspectos vinculados a los servicios de salud.

Para intentar amortiguar un poco esa situación, en los últimos días funcionarios de salud del Centro médico Puerto Casado atravesaron caminos complejos para llegar a las comunidades indígenas más alejadas de la región e inmunizar a grupos de riesgo, recorriendo casas e instituciones educativas.

Efigenia Carissimo, representante de ese centro, destacó el trabajo de las personas asignadas a esta tarea, según destaca el Ministerio de Salud Pública y Bienestar de Paraguay en su sitio oficial.

“A pesar de los obstáculos por los cuales atraviesan, demuestran una auténtica vocación de servicio a la comunidad, mencionando además que mediante el apoyo de los vacunadores de los cuatro distritos, la región podrá cumplir con los objetivos institucionales del año”, expresó Carissimo.

Sin lugar a dudas el llamado de atención de los obispos sobre la región norte de Paraguay debería movilizar de forma urgente a los responsables de encontrar alguna solución al problema.

Si esta acción de los funcionarios de salud tuvo algo que ver con ese llamado de atención poco importa.

Lo fundamental, y a eso apuntan los obispos, es no perder la capacidad de mirar en profundidad a una zona que requiere no ser olvidada habida cuenta de las penurias y atropellos que padece.

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