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Ritual matinal de 7 pasos para garantizar buen humor todo el día

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Si quieres quedarte con mala cara toda la mañana no leas este artículo, ¿de acuerdo? (¡El método es tan eficaz, que correrías el riesgo de que te funcione!)

Hay quien aconseja uno u otro ritual a seguir por la mañana para volvernos más productivos. Pero ¿que tal uno que nos vuelva más felices? La revista Time escuchó a investigadores de diferentes áreas para hacer esa lista y, entre los pasos, hay un secreto importante: las mañanas felices no empiezan por la mañana…

HAPPY, MUM, KIDS
Stockbusters | Shutterstock

Ten algo en tu horizonte

Las mañanas felices empiezan la noche anterior. Garantiza que dejas algo en tu horizonte para mañana.

Las investigaciones dicen que la anticipación es un poderoso impulso para la felicidad. Es tener dos cosas al precio de una: tienes una cosa buena y eres feliz anticipadamente por esa cosa buena.

¿No tienes nada a la vista en el horizonte? Fija un almuerzo con un amigo o prométete a ti mismo hacer algo que de gusta. Es uno de los secretos de las personas más felices del mundo.

Las personas propensas a la alegría anticipada, habilidosas en obtener placer en mirar adelante e imaginar futuros eventos felices, tienden especialmente a ser optimistas y a experimentar emociones intensas”, dice Sonja Lyubomirsky en el libro The How of Happiness.

Ok, ya tienes algo planeado para el próximo día y eres feliz por ello. Pero ¿qué es lo que de hecho haces por la mañana nada más levantarte?

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Cookie Studio | Shutterstock

Domina tu humor

 

Las investigaciones dicen que tu humor por la mañana afecta a tu humor de todo el día.

“Hemos visto cómo los trabajadores que entran en espirales negativas, comenzando el día de mal humor, sólo empeoran a lo largo del día”, dice a Time Steffanie Wilk, profesora de gerencia y recursos humanos en la Universidad Estatal de Ohio.

¿Qué es capaz de hacerte feliz a primera hora? Hazlo.

¿Sueles estar estresado ya por la mañana? Entonces pregúntate a ti mismo: “¿Qué me da una sensación de control?”

Cualquier cosa que aumente tu percepción de control sobre una situación – aunque el control en sí no aumente – puede disminuir tu nivel de estrés.

David Rock escribe en su libro Your Brain at Work: “Cada vez más, los científicos perciben que la percepción de control sobre un factor estresante altera su impacto. Amy Arnsten estudia los efectos de la excitación del sistema límbico sobre el funcionamiento del córtex pre-frontal. Ella constata la importancia del sentido de control para el cerebro, durante una entrevista filmada en su laboratorio en la Universidad de Yale.

‘La pérdida de la función pre-frontal sucede sólo cuando nuestros sentimientos están fuera de control. Es el mismo córtex pre-frontal el que determina si tenemos control o no. Incluso la percepción de control, aunque no sea real, preserva nuestras funciones cognitivas’.  Esa percepción de control es un gran conductor del comportamiento.

Y no empieces la mañana mirando el email. Los estudios muestran que es estresante. Las personas que no miran el e-mail regularmente en el trabajo están menos estresadas y son más productivas.

Bien, ya tienes algo bueno por delante y sientes que controlas. ¿Y ahora? Come.

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Antonio Guillem | Shutterstock

Tómate el café de la mañana

 

¿No tomas el café de la mañana? Es mejor dejar de lado la costumbre de no tomarlo. Come algo. Tu humor mejora y aumenta tu fuerza de voluntad.

Los niños que no desayunan se comportan peor que los niños que se toman sus cereales. Después de un desayuno, todo niño vuelve a ser un angelito.

Roy F. Baumeister escribe en el libro Willpower: Resdiscovering the Greatest Human Strength: “Se hizo una investigación en la que se pidió que los niños de un aula no tomasen el desayuno cierto día. Entonces, ese día, la mitad de los niños, elegidos de forma aleatoria, desayunaron en la escuela. Los otros no comieron nada. Durante la primera parte de la mañana, los niños que desayunaron aprendieron más y armaron menos lío (según monitores que no sabían qué niños habían desayunado y cuáles no). Entonces, cuando todos los alumnos se tomaron un lunch saludable a media mañana, las diferencias desaparecieron por arte de magia”.

¿Crees que sólo les sucede a los niños? Error. No tomar café por la mañana puede hacer que mates a alguien. Literalmente.

“Solo viendo los resultados de un test de glucosa, los investigadores son capaces de prever con más del 80% de precisión qué presidiarios cometerían crímenes violentos”, escribe Baumeister.

Así que come algo. (y no mates a nadie.) ¿Sólo picotear alguna cosa rápida? Mala idea.

Saborea tu café de la mañana. Toma un tiempo para aprovecharlo de verdad. Las investigaciones muestran que la capacidad de saborear – de apreciar los buenos momentos – es lo que distingue a las personas más felices.

“El elemento clave de un aprecio efectivo es la atención prestada. Reservando tiempo y esforzándose por apreciar lo bueno, las personas pueden experimentar más bienestar”, dice Ed Diener en el libro Happiness: Unlocking the Mysteries of Psychological Wealth.

Ahora que nos sentimos bien, es el momento de hacer algo no tan agradable.

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Quinten de Graaf | Unsplash

Haz algo que te de miedo

 

Sí, has oído bien. Este artículo es sobre cómo sentirte feliz todo el día. Así que pregúntate a ti mismo de qué estás huyendo.

¿Cuál es esa cosa por la que te sentirás culpable si no la haces? ¿Ir a la academia? ¿Hacer esa tarea ingrata?

Baumeister dice que por la mañana tenemos más autocontrol. Eso hace de la mañana el mejor horario para afrontar lo que estás intentando evitar.

Cuanto más estamos cansados, hay más problemas de autocontrol. La mayoría de las cosas malas pasan de noche. Las dietas se rompen en la cena, no en el desayuno o al mediodía. Los crímenes impulsivos se cometen en su mayoría después de la medianoche”, observa Baumeister.

Dado que tienes más fuerza de voluntad por la mañana, oblígate a hacer eso de lo que luego te arrepentirás si no lo haces. Al final, te sientes bien contigo mismo. Todo el resto del día parecerá fácil en comparación con ello.

Muy bien, ya has hecho eso que no querías hacer. Vamos ahora a animar a alguien más …

PHONE; EMAIL
© Rawpixel.com - Shutterstock

Envía un e-mail de agradecimiento

 

Todas las mañanas envía un e-mail a un amigo, familiar o colega agradeciéndole algo.

Hay toneladas de investigaciones mostrando que, a lo largo del tiempo, un simple e-mail diario puede hacerte más feliz.

En el libro The Happiness Advantage, Shawn Achor escribe: “Ese es el motivo por el cual pido con frecuencia a los gerentes que envíen un e-mail elogiando o agradeciendo a un amigo, familiar o colega cada mañana, antes de comenzar su trabajo – no sólo porque contribuye a la felicidad de ellos, sino porque eso realmente consolida una amistad”.

O puedes mandar un mensaje de WhatsApp. También vale.

Pero puedes pasar por situaciones difíciles durante el día. Vamos a asegurarnos de que no ter certeza de que no acabarán con tu buen humor.

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GaudiLab - Shutterstock

Planea cómo enfrentar los desafíos

Hazte la siguiente pregunta: “¿Qué es lo peor que te puede pasar hoy?” ¿Parece deprimente? Es así como seguirás teniendo un día feliz: estando preparado.

Los filósofos estoicos imaginaban lo peor antes de cualquier actividad. ¿Para qué? Para estar preparados.

Ryan Holiday, autor de The Obstacle Is The Way, explica: “Procuramos entrever lo que puede salir mal con antelación, antes de empezar. Muchas empresas ambiciosas fallan por razones previsibles. Muchas personas no tienen un plan B porque no quieren considerar que las cosas pueden no suceder como ellas quieren”.

Esa técnica no sólo ayuda a los ejecutivos a cerrar negocios, sino que también salva vidas.

Dan Coyle dice que es una parte esencial de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos preparar la mañana anterior a cada misión peligrosa: “Ellos gastan la mañana entera pensando cada posible error o fatalidad que puede suceder durante la misión. Cada posible problema es examinado sin misericordia y relacionado a una respuesta apropiada: ‘Si el helicóptero cae, hacemos X. Si descendemos en el lugar equivocado, vamos a hacer Y. Si estamos en desventaja, haremos Z.’”

© Ekaterina Shtern / Shutterstock

Besa a la persona que amas

Los besos son algo bueno, también en tiempos de pandemia. Los hombres que besan a sus esposas antes de ir a trabajar viven 5 años más, ganan un 20-30% más y son mucho menos propensos a implicarse en un accidente de tráfico. No dejes pues de besar a quienes forman parte de tu vida más íntima, con quienes convives y compartes tu vida. Si bien, te recomiendo seguir el consejos de las autoridades sanitarias: mientras dure la pandemia de coronavirus, no beses a nadie más allá de tu círculo más cercano, incluido a un padre ya mayor o a un familiar muy vulnerable.

En el libro The Science of Kissing, Sheril Kirshenbaum escribe: “Un estudio de psicología que duró diez años, llevado a cabo en Alemania en los años 80, mostró que los hombres que besan a sus esposas antes de salir al trabajo viven, en media, cinco años más y ganan un 20-30% más que los que salen sin un beso de despedida. Los investigadores añaden que no besar a la esposa antes de salir, aumenta en un 50% la posibilidad de implicarse en un accidente de tráfico. Los psicólogos no creen que sea el beso en sí lo que hace la diferencia, sino el hecho de que quienes tienen esa costumbre son los que empiezan el día con una actitud positiva, lo que lleva a un estilo de vida más saludable”.

Ya sabemos bastante. Salgamos al encuentro de los demás y empecemos.

Te sientes bien y estás preparado para cualquier cosa. El último secreto para empezar el día de la mejor forma es maravilloso y muy fácil.

En resumen:

Aquí está el ritual matinal que te hará ser más feliz durante el día:

    1. Ten algo en el horizonte: planes con un amigo son siempre una buena idea.
    2. Controla tu humor: no revises los e-mails; haz lo que te de una sensación de control.
    3. Desayuna: si no tomas nada y acabas matando a alguien, la culpa no es nuestra.
    4. Haz algo que temes: ten fuerza de voluntad y te sentirás mucho mejor.
    5. Envía un e-mail de agradecimiento: así de sencillo.
    6. Planea cómo afrontar los desafíos: piensa en lo peor que te puede suceder y probablemente no sucederá.
    7. Besa a quien amas: si eso te hace llegar tarde al trabajo, siéntete libre de echarnos la culpa.

No lo dejes para otro momento, te olvidarás. Ahora mismo, planea algo divertido para mañana.

O envía un email dando las gracias a alguien.

O simplemente besa a alguien especial. ¿Quién dice que ser feliz es tan difícil?

(via Sempre Família)

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