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Colombia: ELN habla de paz, ¿el fin de una guerra sin sentido?

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La formalización del diálogo entre el grupo guerrillero y el Gobierno, sumado al ya iniciado con las FARC, alimenta el sueño de la paz

Cuando en el año 2012 se dio inicio de manera formal al diálogo de paz entre el gobierno colombiano y el principal grupo guerrillero de ese país, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en La Habana (Cuba), muchos empezaron a soñar, aunque algunos a regañadientes, con la proximidad de la paz.

El objetivo de estos diálogos ha sido ponerle fin al conflicto armado, a pesar de que en el camino se han notado varias inconsistencias que han tenido disconformes y descontentos a los colombianos.

Por ejemplo, durante este fin de semana miles de colombianos convocados por el expresidente Álvaro Uribe marcharon contra el gobierno del actual presidente, Juan Manuel Santos, en más de 20 ciudades del país, por la manera en que se están llevando a cabo estos diálogos.

De todos modos, en los últimos días una nueva una nueva esperanza golpeó la puerta de la nación colombiana.

Es que junto con las FARC hay otro grupo guerrillero de mucha fuerza y con los mismos años. Se trata del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que hizo público también su deseo de negociar un acuerdo de paz con el Gobierno.

Si bien ambas partes venían en conversando desde hace dos años, recién el miércoles 30 de marzo, desde Caracas, lograron acordar los puntos de la agenda que acompañará el proceso.

ELN, el segundo en importancia

El ELN nació en 1964 y desde sus inicios su camino fue sostenido por las ideas socialistas de la Revolución Cubana.

Este grupo es considerado como el segundo grupo guerrillero más importante de Colombia y en la actualidad cuenta con aproximadamente 2.500 combatientes, quienes suelen ubicarse y actuar desde las zonas mineras y petroleras del país.

Nicolás Rodríguez Bautista, alias “Gabino”, es el comandante general del ELN y ha  formado parte de las filas guerrilleras desde los 12 años.

Durante su gobierno ha impulsado una agenda nacionalista y estratégicamente ha buscado el control de los recursos naturales.

La ONG Nuevo Arco Iris reportó en el 2013 la presencia fuerte del ELN en el departamento de Arauca y Norte de Santander, además de las regiones de Casanare y Chocó, donde se realizaron sus acciones bélicas en 2012.

En los últimos años este grupo terrorista no solo ha perpetrado secuestros, sino que también ha atentado contra infraestructuras de varias multinacionales como expresión de su desacuerdo con las compañías extranjeras que explotan los recursos naturales de Colombia.

La agenda del proceso de paz

En el primer encuentro público que se realizó en Caracas (Venezuela) para establecer la agenda que de inicio al proceso de paz entre el ELN y el Gobierno se acordaron varios puntos, que próximamente serán desarrollados en Ecuador (país anfitrión de la negociación).

Entre los puntos se destacan la participación de la sociedad en la construcción de la paz; la democracia para la paz; las transformaciones para la paz; las víctimas; el fin de conflicto armado y la implementación.

ELN y la teología de la liberación

Entre los fundadores del ELN hubo dos sacerdotes, Camilo Torres (1929-1966) y Manuel Pérez (1943-1998), ambos considerados por algunos como exponentes y líderes de la Teología de la Liberación Marxista en Colombia.

Se trató de una corriente teológica nacida en América Latina que buscó responder a la situación de injusticia y pobreza que vivía el continente con un método propio que, aunque interesante y novedoso, redujo el Evangelio a una realidad puntual y propició la lucha de clases por parte de algunos pastores.

Fin de una guerra sin sentido

Después de haberse formalizado el diálogo entre el Gobierno y el ELN, el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), Luis Augusto Castro, expresó su optimismo en declaraciones a los medios de comunicación.

“Deseamos que como resultado de dicho proceso ese grupo (ELN) pueda integrarse a la sociedad, para así terminar esta guerra que no tiene sentido”, expresó.

Días pasados, Castro había recibido una carta del ELN en la que pedían a la Iglesia su presencia en los diálogos que empezarán en Ecuador. La respuesta ha sido afirmativa y con esperanza.

“Se buscará apoyar en todo lo que sea posible este diálogo, esperando dar un aporte positivo”, expresó  Castro.

En ese sentido, se espera que este paso ponga fin a una dramática historia que ha dejado como saldo unos 220.000 muertos y 5 millones de desplazados por la violencia.

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