Aleteia logoAleteia logoAleteia
viernes 01 julio |
Santa Ester
Aleteia logo
Espiritualidad
separateurCreated with Sketch.

Octava de Pascua, Domingo Quasimodo, Semana «in albis», ¿qué son?

web-easter-sunday-liturgy-church-george-martell-the-pilot-media-group-cc.jpg

Mercabá - publicado el 01/04/16

Entre el domingo de la resurrección de Cristo y el domingo siguiente, ¡cada día es día de Pascua!

Entre el domingo de la resurrección de Cristo y el domingo siguiente ¡cada día es día de Pascua! A estos ocho días se les llama tradicionalmente «Octava de Pascua».

Este periodo se vive en la Iglesia como un tiempo propicio para meditar y entrar más intensamente en el poder y la alegría de la resurrección de Cristo.

View this post on Instagram

A post shared by Aleteia Español (@aleteia_es)

Pero ¿cómo explicar la institución de esta octava de Pascua?

Originariamente, el tiempo pascual era una solemnidad ininterrumpida. Abarcaba todo el misterio redentor y lo representaba en su conjunto, sin distinguir sus etapas sucesivas.

¿Qué ha sucedido para que en esta solemnidad pascual de una duración de cincuenta días, se haya venido a insertar una octava que prolonga una semana la celebración de la resurrección del Salvador?

¿Ocho o cincuenta?

La respuesta es muy sencilla.

La octava de Pascua no fue universalmente admitida, en occidente y en oriente, hasta finales del siglo IV.

En esa época la significación primitiva de la «cincuentena» pascual había sido ya modificada sensiblemente.

No era ya tanto la representación y el símbolo del único misterio divino y eterno de la redención, sino más bien esta otra cosa:

«La conmemoración histórica, réplica fiel de los acontecimientos de la redención en su orden cronológico: muerte, resurrección, ascensión, misión del Espíritu Santo.

Entonces se comprende que el ciclo antiguo de siete semanas se haya podido desdoblar en un nuevo ciclo de ocho días, definido tan sólo por el día de Pascua, por la resurrección, por uno de los actos redentores, y que el nuevo ciclo haya recibido sorprendentemente un carácter festivo y bautismal».

Disfrutar el bautismo

Por otra parte, la Iglesia tenía mucho interés en prolongar durante una semana entera la solemnidad del día de Pascua, única fiesta bautismal del año.

De esta manera permitía a los neófitos saborear, en su original frescura, la alegría de su bautismo. Y dar gracias a Dios por el insigne beneficio que acababan de recibir.

Prolongar una semana la fiesta de Pascua era además seguir el ejemplo de los judíos. Para ellos la solemnidad pascual duraba por lo menos siete días.

Una fiesta de una semana

Nuestra fiesta de Pascua está actualmente dotada de una verdadera octava que termina con el domingo Quasimodo.

Sin embargo, tenemos fuertes razones para creer que, desde el principio, la celebración de la fiesta no se prolongaba más de siete días, los dies baptismales. Y que se terminaba no como hoy, en el domingo Quasimodo, sino el sábado precedente, el D.

La importancia litúrgica de ese sábado era superior a la del octavo día, como se advierte aún por diversas peculiaridades.

Renovarse y agradecer

La liturgia de la semana de Pascua no interesaba solamente a los neófitos que acababan de recibir el bautismo durante la noche pascual.

Brindaba además, preferentemente, a todos los que habían tenido la dicha de nacer a la vida de Cristo resucitado, la ocasión de renovarse en la gracia de su bautismo y de expresar a Dios su agradecimiento cada vez más profundo.

Además, los cristianos habían tenido mayor facilidad para unirse a los neófitos y tomar parte en las asambleas litúrgicas durante la semana de Pascua.

Y ello porque se habían suspendido los negocios seculares, cerrado los tribunales y prohibido los intercambios comerciales.

¿Misa cada día de Pascua?

Se ha dicho que «para todos los fieles, la semana in albis mantiene el recuerdo de la noche luminosa de Pascua, el santo orgullo de haber sido bautizados, la frescura de la infancia espiritual».

Siendo el lunes de Pascua la única feria privilegiada de la octava, la Iglesia no puede, como antiguamente, pedir a todos los bautizados, antiguos o recientes, participar en la misa estacional que, en principio, debería celebrarse solemnemente cada uno de los días de la semana pascual.

No obstante, ¿no sería precioso que los cristianos asistieran, en lo posible, todos los días de la octava, y con verdadero espíritu de acción de gracias, al sacrificio eucarístico?

Con información de Mercaba

Tags:
dummies liturgialiturgiamisapascuasemana santa
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

ES_NEW.gif
Oración del día
Hoy celebramos a...





Envía tu intención a la red de 550 monasterios


Top 10
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.