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Franklin Chang, el defensor de la democratización del espacio

NASA Johnson-CC
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El astronauta pionero latinoamericano tiene un nuevo y revolucionario objetivo

Franklin Chang es un astronauta que nació en Costa Rica y se convirtió en uno de los primeros latinoamericanos en ir al espacio, además de ser el que más misiones acumula.

“Si el espacio va a ser el dominio de los países más ricos, para eso mejor no ir”, indicó en alguna oportunidad, según reproduce BBC Mundo.

Según él, todos los países deberían tener la posibilidad de explorarlo. En ese sentido, y en procura de poner a Costa Rica en el mapa de la exploración espacial, Chang se puso como objetivo un proyecto “revolucionario”, según BBC Mundo, que busca llevar naves a Marte en tan solo 39 días (actualmente se necesitan entre siete y ocho meses).

Será a través de una innovadora tecnología denominada motor de magnetoplasma de impulso (Vasimir, en inglés). Se trata de una alternativa barata y eficaz para propulsar naves espaciales.

De Costa Rica a la NASA

Chang nació el 5 de de abril de 1950 en  Costa Rica. Graduado de un colegio La Salle en ese país, luego continuó sus estudios en Estados Unidos.

En el año 1977 logró un doctorado en física aplicada al plasma en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Posteriormente, gracias a su trabajo en la NASA, donde comenzó a desarrollar labores en la década del 80, recibió múltiples distinciones, entre ellas tres por servicio excepcional en los años 1988, 1990 y 1993.

Según datos biográficos publicados por la propia NASA, mientras estudiaba en la Universidad de Connecticut también trabajó como asistente de investigación en el Departamento de Física y participó en el diseño y construcción de experimentos de colisión de alta energía atómica, algo que a la postre sería fundamental para su revolucionario proyecto.

Seleccionado astronauta por la NASA, su primera misión espacial ocurrió en el año 1986, el STS-61-C. Luego acumularía otras seis misiones.

Un objetivo prometedor

Lograr reducir el tiempo de viaje de la Tierra a Marte es el proyecto revolucionario de este latinoamericano. Si bien la iniciativa surgió hace muchos años, recién en 2005 decidió abandonar la NASA para dedicarse con más tiempo a su sueño.

Para lograr el objetivo Chang ideó la creación de un motor de plasma (el cuarto estado de la materia) que espera probar en una cámara de vacío de Houston, Estados Unidos.

La NASA, gracias a la firma de una alianza, colabora con él para que logre finalizar el motor, denominado Vasimir.

El plasma se obtiene al calentar un gas con una antena de radiofrecuencia y formando una “sopa” de iones a más de 50.000 grados centígrados, aclara BBC Mundo.

Al no existir un recipiente capaz de contener el plasma, Chang diseñó un campo magnético que se encarga de formar un recipiente. Es este campo magnético que transporta el plasma sin que toque las paredes del motor. Inmediatamente sale por el escape del motor a velocidades extremas.

Con esto “se podría llegar a Marte mucho más rápido“, expresó Chang a BBC Mundo.

“Con la tecnología actual se necesitan entre siete y ocho meses, y eso es un gran problema porque en todo ese tiempo el cuerpo (de los astronautas) se debilita y la misión se vuelve muy frágil”, agrega.

“Además, tendrían que quedarse en Marte otro año entero para poder regresar a la Tierra, cuando ambos planetas se alinearan.Y eso sin mencionar que una expedición de tan larga duración podría terminar en catástrofe”, continúa.

En tanto, Chang entiende que con su invento algunos efectos negativos de los viajes espaciales podrían minimizarse.

Se sufren una serie de efectos por la ausencia de peso y otros por la radiación, la lluvia de partículas cargadas a las que se exponen los astronautas”, indica.

“Por eso queremos ir rápido a Marte y estar bajo la gravedad del planeta cuanto antes, para que el cuerpo (de los astronautas) no se debilite“, concluye.

De momento, la idea de Chang tiene que superar la fase de prueba de laboratorio. Una vez superada esta etapa se tendrá que poner en órbita de la Tierra para confirmar que los resultados se repitan en el espacio.

Luego de pasar estas etapas, estará lista para proyectar el sueño de llegar a Marte o por lo menos limpiar la órbita terrestre de basura espacial.

“Lo de Marte es la parte más romántica”, reconoce Chang al final de la entrevista, aunque no por ello dejará de perseguir su sueño.

Igualmente, más allá de que logre concretar su idea, nadie podrá dejar de reconocer a Chang por su amplia trayectoria en misiones espaciales, por ser pionero como astronauta latinoamericano y por su férrea defensa de la democratización del espacio.

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