¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Desperdicio alimentario: El problema está en el egoísmo

DR
Comparte

En América Latina y El Caribe también sobra mucho más alimento del que falta

Una constante de los pueblos de América Latina y El Caribe es la desigualdad y la inequidad en sus sociedades.  Y este fenómeno, que san Juan Pablo II, refiriéndose a México, calificó de “estridente”, tiene su mayor repercusión en lo que los expertos llaman –no sin cierta dosis de eufemismo- “inseguridad alimentaria”.

El hambre en la población latinoamericana y caribeña avanza. Y lo que es peor, en la región se desperdician diariamente hasta 348.000 toneladas de alimentos, los cuales serían suficientes para alimentar al 37% de la población mundial que sufre hambre (y al 100% de quienes la padecen desde Alaska hasta la Patagonia).

Así lo señaló un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que explica que 36 millones de personas en la región podrían cubrir sus necesidades calóricas solo con la comida que se pierde en puntos de venta directa a consumidores, lo que representa más que la población total de Perú y más que todas las personas que sufren hambre en América Latina y El Caribe.

Datos de la organización revelan que anualmente se desperdician en América Latina y El Caribe 127 millones de toneladas de alimentos, 223 kilos por cada habitante, los que serían suficientes para satisfacer las necesidades alimenticias de 300 millones de personas, el 37% que sufre hambre a nivel global, y cubriría a la perfección la “inseguridad alimentaria” de todos los que sufren hambre en el continente americano.

El problema es otro

La FAO reconoció que el problema a nivel regional y mundial es “alarmante”, por no decir esquizofrénico. Tan solo en México, uno de los líderes productores alimentarios de la región, cada año mueren de hambre 9.000 personas.

El enfoque de la FAO se ha centrado en la reducción de las pérdidas de alimento durante la cadena de producción y distribución.  Los gobiernos -con el apoyo de la organización- establecieron una Red de Expertos, una Estrategia Regional y una Alianza Regional para abordar el tema.


 

Leer también: Papa Francisco pide a la FAO una “conversión ecológica contra el hambre”


 

En Costa Rica y República Dominicana se crearon comités nacionales para esta problemática, mientras que en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, San Vicente y las Granadinas, y Uruguay se discuten iniciativas similares.

La FAO recordó que la lucha contra el desperdicio alimentario es parte principal del Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Asimismo, los Objetivos de Desarrollo Sostenibles en su punto 12 establecen la meta de reducir a la mitad para el 2030 el desperdicio mundial de alimentos per cápita, tanto en la venta al por menor y a nivel de los consumidores, como en las cadenas de producción y distribución.

Sin embargo, no es posible que esto se revierta tan solo con buenas intenciones, planes y proyectos, sino que se tiene que revertir el modelo depredador de comercio, consumo y distribución de alimentos, como lo ha enfatizado el Papa Francisco en repetidas ocasiones, y como lo dejó explícitamente señalado en su última encíclica “Laudato Si”: el problema está en el egoísmo, no en la cantidad de población o en la producción alimentaria.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Para que nuestra luz siga brillando en la oscuridad

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.