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Desigualdad, violencia y catolicismo, puntos comunes de los latinoamericanos, ¡¿cómo?!

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Una nueva Escuela Social del Celam intentará responder y combatir esta contradicción

“Una verdadera evangelización debe repercutir en la construcción de la sociedad”, pero muchas veces en la Iglesia “nos hemos contentado con mantener unas ciertas estructuras, pero no hemos sido capaces de que el Evangelio penetre en las conciencias y en las estructuras sociales y comunitarias”.

Lo afirmó el cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá y presidente del Celam en la inauguración de la Escuela Social del Centro Bíblico, Teológico y Pastoral para América Latina y el Caribe (Cebitepal) del Celam, el 14 de marzo de 2016 en las instalaciones del propio centro, en Bogotá.

 

Por eso, la nueva escuela “tiene la finalidad de descubrir en la realidad la presencia salvadora de Dios, para que como Iglesia tengamos las claves hermenéuticas de esa realidad y podamos secundar la acción salvadora de Dios”, explicó Salazar.

“Cada vez es más claro que evangelizar no es predicar, no es llevar a Dios a los demás, porque Dios ya está en medio de la historia, de las circunstancias y de las realidades de las personas», dijo.

«Nos corresponde, entonces, hacer posible que a la luz del Evangelio las personas descubran la presencia de Dios, la acepten y por lo tanto, al aceptarla, se transformen”, señaló el cardenal.

La repercusión social del Evangelio” es, por lo tanto, una de las grandes tareas encomendadas a la Escuela Social, máxime cuando se constata que la desigualdad, la violencia y el catolicismo constituyen el ‘común denominador’ de los pueblos latinoamericanos y caribeños, como expuso el politólogo y educador mexicano Juan Luis Hernández, miembro del equipo formador de la Escuela Social.

Por su parte, Espinoza recordó en su intervención que si bien es cierto que la misión pastoral del Celam se ha encaminado “a instaurar el Reino de Dios, transformar las realidades denigrantes, defender los derechos de todos, especialmente de los más débiles, fortalecer la dignidad humana, y potenciar los valores culturales de nuestros pueblos (…); es también un hecho que las labores sociales y la proyección concreta de la palabra reflexionada, meditada y celebrada, aún es muy poco vivida y compartida en el diario caminar”.

De este modo, el rector de Cebitepal aseveró que “son muchas las discrepancias entre fe y vida, entre fe cristiana y compromiso social”.

Muchos de nosotros que nos decimos cristianos católicos permanecemos aún en un ámbito muy intimista que no nos compromete a una salida al encuentro de nuestros hermanos, ni mucho menos a ser ‘buenos samaritanos’ con la sociedad que sigue postrada a nuestro paso cotidiano”, indicó.

De este modo, apoyándose en la Doctrina Social de la Iglesia afirmó: “Con la inauguración de la Escuela Social del Cebitepal, deseamos iniciar un intenso trabajo de evangelización que contribuya para que la Iglesia latinoamericana y caribeña siga siendo una Iglesia misionera en salida, pobre para los pobres».

Y ello, añadió, «con la firme esperanza de que todas las iniciativas académicas sean un real aporte a la transformación de las realidades más dolorosas y urgentes que sufren nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños”.

En esta misma perspectiva, Nuin profundizó sobre los elementos constitutivos de la Escuela Social, considerando los interlocultores latinoamericanos y caribeños que la inspiran y la vocación de comunión y unidad que caracteriza al Celam.

“La Escuela Social puede ser un ámbito donde la articulación y la convergencia puedan dar posibilidad a las múltiples expresiones de pensamiento y vida que se extienden por el continente en la dimensión social, económica, política, y cultural”, señaló.

Asimismo, en la Escuela Social “la opción por la interdisciplinariedad y la transdisciplinaridad posibilita la búsqueda de saberes integrados, capaces de responder a la dimensión total de la persona y la comunidad”.

El acto inaugural de la escuela estuvo presidido por el cardenal Rubén Salazar GómezJuan Espinoza, obispo auxiliar de Morelia, secretario general del Celam y rector del Cebitepal; y Susana Nuin Nuñez, directora de la Escuela Social.

También participaron  el sacerdote Leonidas Ortiz, secretario adjunto del Celam; Patricio Merino Beas, director de la Escuela Teológica y vicerrector del Cebitepal; el sacerdote Guillermo Acero, director de la Escuela Bíblica; y el sacerdote Moisés Pérez, vicerrector pastoral del Cebitepal.

Además estuvieron presentes otros directivos del Celam y un representativo grupo de estudiantes, asesores y miembros de la comunidad formativa que hará parte de esta nueva apuesta formativa del episcopado latinoamericano y caribeño para la evangelización de lo social.

La Escuela Social es la unidad responsable de la formación, la reflexión, la investigación y el discernimiento de instrumentos metodológicos para la transformación de la realidad en América Latina y El Caribe.

 

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