Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 24 octubre |
San Juan de Capistrano
Aleteia logo
home iconActualidad
line break icon

Buscando el Mesías en los lugares equivocados

Deirdre Mundy - publicado el 25/03/16

Las elecciones de Estados Unidos y cómo la política se convierte en una falsa religión

Desde Estados Unidos, ver la construcción de extraños cultos a la personalidad de nuestros candidatos políticos hace que me pregunte: “¿Es que nuestro país se ha vuelto loco?”.

Ya pasaron los días de los candidatos sosos, aunque decentes, que exponían sus posiciones políticas poco glamurosas, aunque viables. Si alguna vez dudamos de que nuestra era alcanzara el pico máximo de irrelevancia de “pan y circo”, sólo tenemos que echar un vistazo a los enfrentamientos entre demagogos gritones que pueblan nuestros escenarios de debate, ante el bramido del gentío y los pulgares arriba o abajo de la prensa.

Casi una década después de su publicación, el libro Jesús de Nazaret de Benedicto XVI nos puede ayudar a entender la enfermedad que ha contagiado a nuestra política nacional, a través de un análisis sobre la tercera tentación que resistió Cristo. En ella, Satanás intenta atraer a Jesús con promesas de poder político ilimitado, de control sobre todos los reinos sobre la tierra. Con semejante poder, el mundo sería rehecho y perfeccionado: el fin del sufrimiento, la guerra y la pobreza; el establecimiento de un reino de tranquilidad y ecuanimidad.

El talante político actual me recuerda a una encarnación de esta misma tentación diabólica, dirigida a los votantes.

Benedicto dice: “Interpretar el cristianismo como una receta para el progreso y reconocer el bienestar común como la auténtica finalidad de todas las religiones, también de la cristiana, es la nueva forma de la misma tentación. Ésta se encubre hoy tras la pregunta: ¿Qué ha traído Jesús, si no ha conseguido un mundo mejor? ¿No debe ser éste acaso el contenido de la esperanza mesiánica?” (Jesús de Nazaret).

Para muchos estadounidenses en la tradición protestante, EE.UU. es supuestamente un Nuevo Israel, la Tierra Prometida donde los creyentes pueden encontrar seguridad, prosperidad y libertad. Frente a un reajuste económico y social, empequeñecido a los ojos de otras naciones, la tentación de identificar a un salvador e instalarle en el poder para “¡salvar a América!” es una amenaza inminente y, al igual que los judíos del primer siglo, el anhelado salvador debería ser un líder político, uno que “expulse a los extranjeros, someta a nuestros enemigos y nos devuelva la grandeza”. Los demagogos de la derecha se permiten estos impulsos y prometen una América con menos inmigrantes, mayor poder y más respeto en el extranjero, y una cultura más combativa en casa.

Desde la izquierda, por supuesto, encontramos la demagogia al servicio de las preocupaciones sociales. Representan el Mesías ideal para las personas que creen que nuestro dolor y sufrimiento viene de una simple carencia de recursos, que podría ser equilibrada si el gobierno tuviera el poder de redistribuir los impuestos como considerara necesario. Este ideal también condujo a Judas a criticar a la mujer penitente por ungir a Jesús con un aceite caro (y a Jesús por permitirlo), insinuando que los actos de fe no tienen ningún valor si no sirven a unas necesidades sociales específicas.

Cuando una nación busca a un mesías, las elecciones hierven con un apasionado fervor que tiene un componente religioso, pero es una falsa religión: si tu candidato es el salvador de la nación, su oponente debe ser el contrapunto maligno que descarría a las personas. El cambio ruin que se ha producido en nuestro proceso electoral durante las últimas décadas es simplemente lo que pasa cuando las personas buscan a un mesías autorizado por los poderes terrenales.

Según escribe Benedicto: “Frente a la divinización fraudulenta del poder y del bienestar, frente a la promesa mentirosa de un futuro que, a través del poder y la economía, garantiza todo a todos, Él [Jesús] contrapone la naturaleza divina de Dios, Dios como auténtico bien del hombre”.

Nuestra actual leonera de políticos mesiánicos no era inevitable. Son una respuesta racional directa al fracaso por parte de la Iglesia, en el sentido de todos nosotros, no sólo la institución. Si las personas se sienten atraídas por un falso mesías, es porque nosotros no hemos conseguido presentarles al Auténtico Mesías; cuando nuestros amigos y los miembros de nuestra familia se desconectan –dicen ser “espirituales, pero no religiosos”– y agitan sus impotentes puños ante un mundo deshecho, es porque nosotros hemos sentido demasiada vergüenza como para proclamar la verdad.

La gente se ha dado cuenta de que hay un gran vacío en el centro de sus vidas, pero no saben con qué llenarlo. En este momento, no necesitamos deslumbrantes showmen; no necesitamos políticos profesionales intentando asirse desesperados al poder. Necesitamos predicadores y catequistas, necesitamos evangelistas (esos somos tú y yo), personas que muestren dónde está el hogar a aquellos que están perdidos.

En cierto sentido, no importa quién se presente a las elecciones de otoño. Nuestra misión sigue siendo la misma sin importar el candidato o candidata; hemos de exponer los espejismos de los salvadores terrenales y traer la realidad de Cristo.

Si nos horroriza esto en que se ha convertido la política de nuestra nación, sólo hay una forma de responder: debemos convertirnos en misionarios en nuestras propias comunidades, encontrar a los frágiles y recomponerlos compartiendo con ellos la buena nueva que hasta ahora habíamos proclamado tan tímidamente.

Benedicto ha diagnosticado el problema con nuestra política y Francisco ha proclamado fuertemente la solución. Salid, construid puentes hacia el prójimo y difundid la alegría de los Evangelios.

– Para ver más: http://aleteia.org/2016/03/18/politics-today-looking-for-messiahs-in-all-the-wrong-places/

Tags:
estados unidospolítica
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Aleteia Brasil
¡Cuidado con las oraciones de sanación y liberación!
2
Francisco Vêneto
Los pasajeros aplauden a los pilotos después de un vuelo de 36 ho...
3
Ary Waldir Ramos Díaz
Un niño le da una lección al Papa Francisco en plena audiencia ge...
4
newborn
Mathilde De Robien
15 nombres de niña cuyo significado conecta con Dios
5
PAPIEŻ BENEDYKT XVI
I.Media
Emocionante carta de Benedicto XVI ante la muerte de su mejor ami...
6
PRAY
Philip Kosloski
Oración al beato Carlo Acutis para pedir un milagro
7
PEPE RODRIGUEZ
Revista Misión
El chef Pepe Rodríguez: «Nunca me he emocionado al comer. Al comu...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.