Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 24 julio |
San Chárbel
home iconActualidad
line break icon

Batman v Superman – El amanecer de la Justicia: El superhéroe como herramienta de cambio social

Picasa

Tonio L. Alarcón - publicado el 24/03/16

Zack Snyder intenta conciliar dosis de gran espectáculo con una metáfora de la época descreída y desencantada que estamos viviendo

Desde su mismísimo nacimiento, a finales de los años 30 del siglo pasado, Superman y Batman fueron concebidos como opuestos. Cuando Bob Kane y Bill Finger crearon a Bruce Wayne y a su alter ego, lo hicieron pensando en el personaje estrella de Action Comics: de ahí que, si uno era hercúleo y poderoso, el otro fuera humano e inteligente. Si uno vivía aventuras coloristas, espectaculares, el otro se movía por los bajos fondos, enfrentándose a gánsters y a criminales. Si uno era idealista, positivo, el otro era descreído, nihilista.

Estaban, pues, inevitablemente destinados a chocar, de ahí que en los cómics lo hayan hecho en infinidad de ocasiones. Y sin embargo, hasta Batman v Superman: El amanecer de la Justicia no habíamos tenido la oportunidad de verlos enfrentarse en la gran pantalla.

Toda una responsabilidad, pues, la que se ha echado el director Zack Snyder sobre los hombros. Sobre todo porque el largometraje también tiene la intención de servir de pistoletazo de salida para el llamado DC Extended Universe –hay nueve películas más previstas de aquí al 2020–, la respuesta de Warner al Marvel Cinematic Universe.

Y ese peso, esa trascendencia comercial como proyecto, se dejar notar sobre un producto final que alterna (muy) buenas ideas con otras, en cambio, en exceso conformistas –resulta evidente, por momentos, el deseo de contentar al fan: ahí está la forzadísima introducción de Wonder Woman (Gal Gadot), poco más que un anuncio de su propia película–, y que acaban lastrando lo que Batman v Superman tiene de visión personal sobre la mitología superheroica y, lo que es más importante, sobre sus posibilidades metafóricas.

No es casual que, salvo un flashback introductorio, la acción arranque narrándonos –en la que, seguramente, es una de las mejores secuencias del filme– el clímax de El Hombre de Acero desde el punto de vista de Bruce Wayne (Ben Affleck).

Snyder subraya los paralelismos con los atentados del 11-S para, al incidir en sus consecuencias, desembocar en un retrato de la sociedad estadounidense profundamente desencantado, deprimido, que se metaforiza en la figura de un Batman envejecido, cansado de luchar –lejanamente inspirado en el de Batman: El regreso del caballero oscuro… de hecho, parece más bien una mera variación del Christian Bale de El caballero oscuro: La leyenda renace–.

En la negrísima visión del mundo que dibuja Batman v Superman, una figura mesiánica como la de Superman (Henry Cavill) genera recelos, desconfianza, e instinto de protección –late de fondo esa paranoia, ese miedo al otro, que nos caracteriza como sociedad–, lo que genera un peligroso, pero muy suculento, paralelismo entre Wayne y el antagonista de la función, Lex Luthor (Jesse Eisenberg).

Todo lo cual está aderezado, por supuesto, por set pieces espectaculares y por exhibiciones de efectos especiales de última generación que, en demasiadas ocasiones –cfr. la batalla climática, quizás no tan confusa como la de El Hombre de Acero, pero también demasiado excesiva–, desvían la atención de lo importante del largometraje: la trascendencia del arco dramático de los personajes. Que no solamente lleva a la inevitable alianza entre Batman y Superman, y a insinuar la futura creación de la Liga de la Justicia, sino que provoca que la trayectoria personal de Kal-El se dirija, por encima de todo, hacia su transformación definitiva en una figura inspiradora, esperanzadora. En una herramienta de cambio real como símbolo, no por sus poderes ni por su (limitada) omnipotencia. Un mensaje de esperanza, de fe en el ser humano, que el director quiere lanzar más allá del envoltorio genérico del largometraje.

Tags:
cinegrandes producciones
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
SEPARATION,
Ks. Michał Lubowicki
Lista de causas de nulidad matrimonial (más habituales de lo que ...
2
Ks. Michał Lubowicki
Lista de impedimentos para casarte (hay más razones de las que cr...
3
Magdalene
Miguel Pastorino
La verdad sobre María Magdalena: ¿fue una prostituta?
4
MONICA ASTORGA
Esteban Pittaro
Una monja carmelita logró la casa propia para 12 personas trans
5
MEXICO
Jesús V. Picón
Quería ser sacerdote para demostrar que Dios no existía
6
WATER
Philip Kosloski
¿Por qué el sacerdote se lava las manos durante la misa?
7
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.