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Perú: Renovar la fe a través de un gesto

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El besapiés a Jesús Nazareno Cautivo de Trinitarias, una fuerte tradición de Semana Santa en Perú

José Antonio Li Chui García es un joven peruano con un padre que tuvo coma diabético. Según relató a Aleteia, luego de besar los pies de Jesús Nazareno Cautivo de Trinitarias pidió tres gracias y una, contó, le fue concedida. Su padre recobró el sentido.

Este hecho impresionó a José Antonio y expresó su agradecimiento de la siguiente manera:Cuando atravesamos las peores angustias solemos ahogarnos y perdemos la fe. ¡Nunca debemos perder la fe!”.

Su padre siempre lo llevaba a contemplar al Señor Cautivo de Trinitarias, imagen que desde hace más de seis décadas permanece en custodia en el monasterio de Clausura de las Religiosas Trinitarias Descalzas, en Barrios Altos, poblado ubicado en el centro histórico de la ciudad de Lima, capital del Perú.

Medinaceli peruano

En España también es tradicional que la Reina Sofía detenga todas sus actividades para besar los pies del Cristo de Medinaceli, ceremonia que inaugura la Semana Santa, en Madrid, España.

La réplica del Cristo de Medinaceli, que yace en el monasterio en Perú, fue mandada a tallar en el año 1710 por un acaudalado hacendado del Valle de Potosí, Martín de Ascensios Echevarría, que se estableció en Lima. De origen español, muy devoto de esta imagen, le pidió a la encargada del monasterio que mandara tallar una réplica, la que fue financiada por él, como contó a Aleteia Cristian Valencia, de la Hermandad del Señor Cautivo de Trinitarias.

La solemnidad de los cultos a esta imagen se comenzó a realizar en Perú, el 4 de agosto de 1953, cuando el monasterio de las religiosas Trinitarias Descalzas ya se había establecido en el país.

¿Cómo se inicia esta tradición en Perú?

Un día, durante el siglo pasado, la puerta del monasterio de las religiosas Trinitarias Descalzas estaba entreabierta (no era normal que estuviera abierta). Hermelinda Rivera, viuda del famoso músico peruano Felipe Pinglo, estaba desolada por una enfermedad catalogada de incurable por un médico de la época y decidió salir a caminar cuando de forma repentina se topó con el monasterio.

Según cuentan las crónicas,  ingresó, caminó un poco más y al ver la imagen del Señor Nazareno Cautivo de Trinitarias le pidió de rodillas que le concediera la gracia de seguir viviendo.

Inmediatamente, abandonó el lugar ubicado en los Barrios Altos de Lima, Perú, tras una oración de solemne profundidad.

Al poco tiempo Hermelinda acudió al médico, quien con asombro le dijo:«Hoy desayuné muy bien y como nunca, gracias a Dios que lo hice, porque si hubiera visto estos resultados sin hacerlo, estaría ahora tendido en el piso de la impresión. Linda tu ya no tienes nada», tal cual indica el relato de lo acontecido puesto en el Facebook oficial de las Trinitarias de Lima.

En señal de agradecimiento Hermelinda solicitó a la religiosa encargada de ese entonces, que le permitiera iniciar los cultos cada primer viernes del mes de marzo.

Ahí empezó todo. Y gracias a esto otros como José Antonio, Cristian por ejemplo, se han sentido cautivados por esta imagen, cuya tradición proviene de España, pero en Perú tiene mucho arraigo.

El próximo Domingo de Ramos será una de las imágenes que presidirá la procesión y con ella irán todas las gracias que hasta ahora lleva consigo.

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