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Hospitales católicos en Canadá: No terminaremos con la vida de los pacientes

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El Parlamento pretende obligarles a realizar procedimientos de suicidio asistido

Los hospitales católicos de Ontario, Canadá, reaccionaron ante las recomendaciones de un reporte del Parlamento que pretende que todos las instituciones que reciben fondos estatales realicen procedimientos de suicidio asistido, recientemente legalizado. La organización Catholic Health Sponsors of Ontario que agrupa a los centros católicos rechazó categóricamente la iniciativa.
«Rechazamos cualquier procedimiento médico que intencionadamente termine una vida humana», indicó el organismo recientemente según informó The Catholic Register. De igual manera, al organización anunció que ninguno de sus miembros «referirá directamente a un paciente para que reciba este mismo procedimiento» en otra institución.

La Catholic Health Sponsors of Ontario agrupa 25 instituciones de salud que fueron fundadas por siete órdenes religiosas. Juntas, estas instituciones contratan más de 20 mil empleados, de los cuales más de 1.700 son doctores. Los hospitales católicos tienen un enfoque hacia los cuidados paliativos y atención al final de la vida, lo cual es incompatible con la propuesta gubernamental.

«El enfoque del cuidado está en el alivio de los síntomas médicos angustiosos y la provisión de bienestar psicológico, social y espiritual», explicó el Hospital de San José en Toronto. «El acercamiento es holístico, centrado en el paciente, enfocado a la familia y abraza la misión y valores del Centro de Salud de San José y la Asociación Canadiense de Hospicios de Cuidado Paliativo».

Las presiones sobre las instituciones católicas van en aumento y varias asociaciones han reiterado las presiones para que los procedimientos objetados sean de carácter obligatorio para las instituciones. «La muerte asistida es moralmente incompatible con la misión y valores de nuestros proveedores católicos de salud», reiteró la Catholic Health Sponsors. «No abandonaremos la persona puesta a nuestro cuidado».

Con información de The Catholic Register.

Artículo originalmente publicado por Gaudium Press

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