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Dispensario del Papa, médicos y enfermeras para indigentes en San Pedro

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Después de las duchas y la barbería, se ha instalado en el Vaticano un dispensario para personas pobres

A partir de este 29 de febrero se ha abierto un dispensario para los pobres en el Vaticano. El Papa Francisco ha querido ofrecer a las personas indigentes un servicio gratuito de asistencia médica y farmacéutica en la proximidad de la columnata de Bernini en la plaza de San Pedro.

La nueva sede sanitaria está al lado de los servicio de duchas y barbería, donde operan barberos y peluqueros voluntarios.

El dispensario será administrado por los médicos de la asociación Medicina Solidale onlus y los médicos de la universidad romana de Tor Vergata.

“Estamos agradecidos a Papa Francisco por su deseo, una vez más, de dar un signo concreto de misericordia en Plaza San Pedro a las personas sin hogar o con problemas”, declaró a través de un comunicado Lucia Ercoli, directora de la asociación.

Los médicos y los enfermeros voluntarios asistirán a los indigentes para que tengan cuidados, tratamientos y exámenes de laboratorio para controlar sus condiciones físicas.

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La asistencia del dispensario para personas pobres es una iniciativa que ya se había difundido en otras zonas de la capital de Italia en barrios de la periferia como Tor Bella Monaca, Tor Marancia, Montagnola y Regina Coeli.

“Nuestros médicos junto a los del Policlínico (romano) de Tor Vergata han aceptado con gran pasión este nuevo desafío que une… el trabajo hecho en estos años en las periferias, ahora en el corazón de la cristiandad”, añadió Ercoli.

La Limosnería Apostólica, la Oficina de la Santa Sede que tiene la tarea de practicar la caridad a favor de los pobres en nombre del Sumo Pontífice, ha apoyado el proyecto desde el inicio.

Otros servicios para los más necesitados 

La iniciativa de Francisco es otra de las ayudas a los más necesitados explica el limosnero del Papa, monseñor Konrad Krajewski: «En los próximos días será integrada también a las prestaciones, siempre gratuitas, la Asociación Italiana de Podólogos», dijo.

Precisamente, debido a que «los pies son la parte más afectada en las personas que viven en la calle», explicó al periódico L’Osservatore Romano.

«Nos pareció justo poner a disposición de ellos también las visitas médicas gratuitas. Por ahora comenzamos así, pero enseguida redoblamos el compromiso semanal con los podólogos y sucesivamente la asistencia podría convertirse en diaria», agregó.

La afluencia en los últimos tiempos de personas sin techo cree constantemente. «Estamos equipados para ayudar a todos los que golpeen nuestra puerta. Es el Papa Francisco que lo quiere», concluyó.

El dispensario para adultos pobres se suma al dispensario pediátrico que el Papa ha reabierto en septiembre del año pasado en el Vaticano luego de una pausa de verano para mejorar sus servicios de acogida a 500 niños, entre ellos de varias religiones y razas.

El dispensario infantil ha renovado sus servicios para recibir a madres embarazadas con atención en la alimentación y las vacunas. Pío XI lo inauguró hace noventa años y ahora está administrado por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.

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