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Una fuerte apuesta por la marihuana con fines medicinales

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La plantación legal más grande de cannabis con fines terapéuticos en América Latina está en Chile, ¿es beneficioso este uso?

La mayor plantación legal de cannabis para uso medicinal en América Latina no está ni en Uruguay, ni en México, ni en Perú, sino que está en Chile.

Se trata de casi siete mil semillas que se plantaron en un invernadero y cuya primera cosecha está prevista para finales de marzo y comienzos de abril.

La aprobación de esta plantación fue dada en 2015 el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) del Maule, en el centro del país, con el objetivo de plantar y cosechar marihuana medicinal.

Se estima que la extensión de esta plantación es de una hectárea y lo que se recolecte será destinado a estudios clínicos en 4.000 pacientes con cáncer, epilepsia refractaria y dolor crónico no oncológico.

El proyecto pertenece a la Fundación Daya, que es una organización sin fines de lucro que busca investigar a fondo los efectos medicinales de la marihuana.

“Este es el segundo proyecto de estudio clínico que realizamos y contempla la realización de tres investigaciones, una orientada al cáncer a cargo del Instituto Nacional de Cáncer, otra a la epilepsia refractaria que está en manos del hospital San Borja Arriarán y la tercera es para el dolor crónico no ontológico, que lo realizará el hospital Las Higueras de Talcahuano”, expresó a DW la directora ejecutiva de Fundación Daya, Ana María Gazmuri.

«Creemos que este es un paso importante para avanzar en Chile en la generación de ciencia y conocimiento sobre la terapia del cannabis», agregó la presidenta.

En Chile, la marihuana aún está en la lista de drogas duras, pero el Parlamento está analizando la despenalización del consumo y autocultivo, además de pasarla a la lista de drogas menos agresivas.

Por otro lado, a través de un decreto, la presidenta de Chile, Michel Bachelet, dio vía libre para que el Instituto de Salud permita y controle el uso del cannabis para la elaboración de productos farmacéuticos de uso humano.

Diferencias con Uruguay y México

En 2013 Uruguay fue noticia por la aprobación de la despenalización del cannabis y la regulación del mercado para su consumo. En ese sentido, el principal móvil fue el uso recreativo de la marihuana.

En México, a través de un fallo de la Suprema Corte de Justicia en noviembre de 2015, se autorizó el uso de la marihuana con fines recreativos y sin ánimo de lucro. Este camino abrió campo para una legalización más amplia.

Este fallo fue criticado por el presidente Enrique Peña Nieto, quien pidió que el tema tuviera un amplio debate.

Sin embargo, en Chile el tema se ha centrado en el uso medicinal. Según la Fundación que lleva a cabo el proyecto, unas 200.000 personas se beneficiarán, publica la agencia EFE.

¿Marihuana para uso medicinal?

El uso del cannabis con fines medicinales ha sido desde siempre un tema de debate.

Por un lado, porque es una droga y su consumo abusivo provoca efectos nocivos para la salud. Por otro lado, porque su uso terapéutico aún está siendo investigado en muchos lugares y en algunos países se permite su uso paliativo para diversas enfermedades terminales, entro otros.

De todos modos, según coinciden algunos especialistas, es bueno tener presente que al margen de que se pueda llegar a utilizar con fines terapéuticos no significa que sea beneficiosa para la salud porque las sustancias nocivas siguen estando presentes.

En tanto, a nivel de Iglesia católica en América Latina tampoco existe total unanimidad con respecto al estricto uso de la marihuana con fines medicinales.

Por ejemplo, en México, el cardenal Norberto Rivera aseguró en 2015 que la Iglesia no está en contra de que la marihuana se utilice con esos fines, aunque reconoció la necesidad de consultar a especialistas sobre las consecuencias.

Por otro lado, en Colombia, la Iglesia se opuso al proyecto promovido por el Partido Liberal para legalizar la marihuana con fines terapéuticos, poniendo sobre la mesa sobre todo las consecuencias secundarias negativas.

A raíz de estas posiciones una de las interrogantes es saber qué dice el Catecismo de la Iglesia católica con respecto a las drogas y su uso terapéutico:

“El uso de la droga inflige muy graves daños a la salud y a la vida humana. Fuera de los casos en que se recurre a ello por prescripciones estrictamente terapéuticas, es una falta grave. La producción clandestina y el tráfico de drogas son prácticas escandalosas; constituyen una cooperación directa, porque incitan a ellas, a prácticas gravemente contrarias a la ley moral” (2291).

El Papa y la legalización de la marihuana

El Papa Francisco se pronunció en contra de la legalización de la marihuana durante la XXXI Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC) que se llevó a cabo en 2014 en Roma.

En ese sentido, se manifestó en contra de los tratamientos de desintoxicación en que se usan drogas sustitutivas y a la despenalización de cualquier otro tipo de estupefaciente.

“Quiero expresar con total claridad que la droga no se derrota con la droga. La droga es un mal y con el mal no puede haber cesiones ni compromisos”.

“No es la liberalización del consumo de drogas como se está discutiendo en varias partes de América Latina lo que podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química”, afirmó también en esa oportunidad.

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