Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 21 abril |
San Anselmo de Canterbury
home iconActualidad
line break icon

CINE PARA ENSEÑAR VALORES: Jóvenes y relaciones manipuladoras

Marcelo López Cambronero - publicado el 13/01/16

Descubre la verdadera y sana autoestima con "Educando a J", una joya del cine actual

“J”ennifer es una adolescente reservada y llena de traumas que odia al mundo, a la realidad y a sí misma, y lo grita a los cuatro vientos con su forma de vestir, con su desprecio hacia los demás, con su comportamiento e, incluso, autolesionándose. Como ella misma dice, se produce heridas en los brazos por una razón sobremanera sencilla: “falta de alternativas”. No se refiere a las alternativas laborales, que todavía no le agobian a sus diecisiete años, sino a que su existencia carece de posibilidades de realización, de plenitud, de esperanza. Es un pozo negro de paredes pulidas por las que resulta imposible ascender.

Dentro de ese agujero no alcanza a distinguir entre la vida y la muerte, y se encuentra a un solo paso de poner ante sí ésta, la única decisión que cree afirmaría su irrepetible personalidad, que a los demás resulta indiferente.

Sospecha que nadie la quiere o, si lo miramos de otra manera, no posee ninguna certeza de algún amor (ni siquiera el materno) que recaiga desinteresado sobre ella. Siente que atraviesa el mundo como un bulto sospechoso, como una mata seca que cruzara el desierto rodando durante kilómetros y kilómetros y que, si alguna vez pasa delante de alguien o se interpone en el camino de un vehículo, lo único que hace es molestar.

Igual que ella, una multitud ingente de personas pueden decir hoy que no mantienen ni una sola relación, ni siquiera dentro de su entorno familiar, en la que el patrón de medida no sea el interés, en la que no se vean como instrumento de fines ajenos, en la que reciban atención más allá de su coyuntural utilidad.

Hay que entenderlo, porque tal vez hayamos perdido incluso las nociones básicas para comprender esto: si se está al lado de alguien porque “me hace bien”, o porque su ausencia “causará un dolor” o “porque lo necesito”, se es protagonista de una relación manipuladora. Si el afecto al hijo no asume que es completamente otro y que el papel de los padres es dar la vida por el bien de aquel que un día se irá y, tal vez, será ingrato, se está en una relación manipuladora. Y cuando un joven crece en un universo de relaciones manipuladoras no comprende su propio valor, ni el de los demás, sino sólo la utilidad, el interés y el egoísmo, y en ese ambiente ácido puede que piense que la vida no da más de sí. Porque el ingrediente más importante, el que su corazón anhela, ha sido borrado del horizonte.

Entonces la única esperanza recae en lo inesperado, en lo que está más allá de las leyes naturales y constituye, sobre estas, un exceso. Eso inesperado, ese exceso, es la caridad, el amor que supera medidas y cálculos sin pretender respuesta ni beneficio, ese acto máximo de libertad que cambia el curso de la historia ensalzándola e iluminándola y que no cabe exigir, sino que siempre se recibe como un regalo.

La película, brillante, inteligente y realista, alcanza su mayor grandeza cuando no se resuelve con la llegada de un joven apolíneo que presenta la salvación dentro de una relación sentimental al uso. Se hubiese errado el tiro al simplificar la propuesta hasta tocar el discurso dominante con una resolución al estilo Crepúsculo.

El corazón que surge entre las tinieblas es el de un cincuentón sin pretensiones sentimentales ni sexuales, un hombre tranquilo, bonachón y solitario que no hace nada excepcional más que aceptar a “J”, acogerla y darle una oportunidad, afirmando su valor sin aspavientos. Algo nada heroico que no merecerá leyenda ni epopeya, pero que servirá para transformar el alma polvorienta de la muchacha hasta convertirla en una gran mujer que, consciente de que ha sido preferida gratuitamente, será capaz de mirar a su entorno y a quienes lo pueblan con una inteligencia y afecto que pintará de nuevos colores la realidad, para ella y para todos.

Educando a “J” es uno de los mejores guiones que han aparecido en las últimas décadas, oculto en una narración sencilla, sin pretensiones, que nos muestra la belleza de una vida aparentemente normal pero que es para tantos adolescentes casi una utopía. Porque necesitan aprender de los adultos en qué sentido y de qué manera vivir merece la pena, y caen en un profundo desánimo al comprobar, atónitos, que los años sólo nos han servido para ser más viejos, más cínicos y más estúpidos.

Tags:
cinejovenes
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
DIOS ASI LO QUISO
Adriana Bello
Juan Luis Guerra y Ricardo Montaner le cantan al amor eterno
2
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
3
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
4
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
5
Amii Stewart
Silvia Lucchetti
Amii Stewart: Un día la estatua de la Virgen me habló
6
Juan Daniel Escobar Soriano
¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?
7
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.